viernes, 27 de noviembre de 2009

JOSE GUSTAVO SAND


Si alguno de los lectores de estas líneas fue seguidor de la bizarra y legendaria revista “Solo Fútbol”, la irrupción en primera de José Sand, no debió haberle llamado demasiado la atención. Junto a los de Rodrigo Riep, Hernán Buján, Darío Figueroa, o Enrique Mallea, el nombre de este correntino era figurita repetida en cada tirada de esta edición, en el segmento destinado al informe de las divisiones inferiores de AFA. Goles de Sand en la octava, en la séptima, en la sexta. Sand, siempre goles de Sand. Ya se mostraba como goleador de raza, arrojado, rústico en su andar, empeñoso y fornido. Anotó tanto en las inferiores, que se convirtió en el máximo goleador histórico de todas las divisiones formativas de River. 119 goles. Pero el River de mediados de los 90 imponía condiciones muy estrictas para el ascenso de los frutos de su cantera. Es evidente que en algo, Sand falló.
Nació en Bella Vista, provincia de Corrientes el 17 de Julio de 1980. José Sand vivió de préstamo en préstamo hasta que encontró su lugar en el mundo en el Lanús de Ramón Cabrero. Debutó en primera en 1998, vistiendo la casaca de Colón de Santa Fe. También pasó por Independiente Rivadavia de Mendoza y Defensores de Belgrano en la B Nacional y unos meses en el Vitoria de Salvador, Bahia. Seguramente, Leonardo Astrada debe figurar entre las personas mas importantes de su carrera ya que el ojo del Jefe lo rescató de un seguro nuevo préstamo, y lo depositó en el plantel de primera de River, con posibilidades serias de pelear un lugar. Podría decirse que Sand no lo defraudó. En el Clausura 04 el Millonario fue campeón y el correntino anotó 7 de sus 11 goles con la banda sangre.
Pero claro, River venía de Francescoli, Salas, Ángel, Saviola y Cavenaghi. La gente quería un sucesor de esas estrellas, y en esa comparación, Sand perdía como en la guerra. A principios de 2005 River incorporó a Farías y las chances de jugar de Sand se volvieron nulas. Empezó entonces otro derrotero de préstamos que lo pasearon por Banfield y nuevamente Colón de Santa Fe.
Teniendo en cuenta esta tendencia itinerante, resultó sorpresiva la oferta de Lanús de comprar su pase en 1.2 millones de dólares. La propuesta fue aceptada gustosamente. En el Sur del gran Buenos Aires, Sand dejó de ser una constante y errática amenaza de gol, para convertirse en un artillero hecho y derecho. Mas de 50 goles. Campeón. Figura. Hombre de selección. A los 28 años, hoy juega en el Al Aín FC de Emiratos Árabes, buscando en aquel paraíso de arena y calor, los dólares que justifiquen todo el esfuerzo de su carrera.
Un gesto y un insulto a la platea San Martín rompieron la relación entre Sand y el mundo River, la tarde en que visitó el Monumental con la camiseta de Lanús. Volvía al centro del campo con la pelota en la mano luego de anotar un gol, descargándose ante el poco agradecimiento por el sacrificio dispensado. La tribuna habrá pensado lo mismo desde la vereda de enfrente, ante la ingratitud de ese muchacho que se formó en el club y que nunca comprendió que River no tiene mucho tiempo para esperar que sus promesas exploten. Puede suponerse que, con sus pretextos en la mesa, ambas partes tenían razón.

3 comentarios:

Manu dijo...

El pecado de sand es no ser un virtuoso con la pelota, por eso la mayoria de la gente de River no le tuvo paciencia

Marcelo desde Mendoza dijo...

Sand era un típico 9 de área y River luego de Aimar-Gallardo-Ortega había dejado de tener enganches o armadores de jugadas para el centrodelantero o en su desmedro tampoco tenía laterales que desbordaran y lanzaran buenos centros para su cabeza .Por lo tanto no se necesitaba de los servicios de SAND en ese momento pero que útil podría haber sido en estos momentos que no tenemos un delantero definido . Es un crimen formar jugadores con una característica definida y luego en la primera querer hacerlos jugar de cualquier cosa .

Enrique dijo...

Yo leía la bizarra Solo Fútbol (¿el resultado moral lo inventaron ahí?), del que más me acuerdo era de Darío Figueroa, por lo que te decían se venía el nuevo Enzo más o menos.

Sand es un caso parecido al de Silva, jugadores intrascendentes que encuentran su lugar en el mundo y se destapan, pero nada más que eso. Un buen jugador, con los altibajos lógicos se destaca durante toda su carrera. Sand tuvo oportunidades y no las aprovechó y mientras tanto la gente núnca lo maltrató.

Me parece un tarado malaleche que boquea porque tuvo ese par de años buenos en Lanús cuando fracasaba en Banfield o Colón núnca dijo nada. Festejó más el 1 a 3 con la espalda que el gol contra los bosteros que le dió el titulo a Lanús, eso es de resentido.