miércoles, 25 de noviembre de 2009

FEDERICO VAIRO

River Plate 1955 / 1959 - 94 partidos – 4 goles – 3 títulos.


Por sus rutilantes actuaciones en el Mundial de Inglaterra 66, por la prologada campaña en su equipo de toda la vida, y por su calidad exquisita para un puesto tan rudimentario, ya es una idea aceptada en el Fútbol Argentino, que Silvio Marzolini es el referente inequívoco en el puesto de marcador lateral por izquierda. La jerarquía de Marzolini nunca se podrá discutir, pero tal vez sí esta idea de ícono absoluto. Federico Vairo es uno de esos jugadores, que por sus méritos, tranquilamente podría ocupar un lugar de consideración dentro de esta categoría.
Federico Jorge Vairo nació en Rosario el 20 de enero de 1930. La famosa huelga de jugadores del año 1948, propició su debut en primera vistiendo la camiseta de Central junto a otros pibes tan amateurs como él. Pero fue recién en 1951 cuando se estableció definitivamente en Primera, al comenzar a mostrar domingo tras domingo las características que lo erigirían en uno de los mejores defensores del país. Vairo era un marcador riguroso, intenso, destacado por su entrega y por su enorme capacidad para jugar y sumarse al ataque gracias a su potente remate a distancia. Esas virtudes fueron las que lo arrimaron a River a principios de la temporada de 1955.
Debutó el 30 de abril en el Monumental en una victoria ante Tigre por 1-0. Sus primeros pasos en la banda no fueron muy felices, ya que luego de dos partidos fue relegado al banco por el técnico José María Minella. No volvería a ser titular hasta la 16ª fecha, puesto que no dejaría nunca más.
Llevaba la 3 en la espalda, aunque las funciones del 3 en esos años no eran las mismas que ahora. Formó junto a Alfredo Pérez una dupla inolvidable, repleta de categoría, arrojo y pulcritud. No son pocos en el mundo River quienes mencionan a “Carrizo, Pérez y Vairo” como la fórmula de la defensa ideal, con la naturalidad con que se ha aceptada a JJ, Merlo y Alonso, o a Gaby Fofó y Miliki, o a Pavarotti, Carreras y Domingo, como individualidades que en conjunto son sinónimo de éxitos y buenos momentos.
En River fue campeón en 1955, 1956, 1957. Afianzó con personalidad y jerarquía las constantes ráfagas ofensivas del River de esos años. Se dio el gusto de jugar en primera (en Central y en River) junto a su hermano Juan Apolonio. Fue hombre de Selección en 44 partidos oficiales, obteniendo el Sudamericano de Lima en el 57 y participando en la Copa del Mundo de Suecia en 1958. El rotundo fracaso Argentino en ese torneo inició el lento declive en su carrera. Comenzó a alternar titularidad con Julio Nuín y Juan Carlos Valentino, hasta que a principios 60 se fue a O’Higgins de Chile. Su último partido fue el 15 de noviembre de 1959 en el Monumental ante Ferro. Esa tarde River ganó por 5-0 y el peruano Oscar Gómez Sánchez le pegó semejante peludo a Marzolini, que los dirigentes de River ahí mismo desistieron de contratarlo.
Personaje central de tantas tardes de gloria, quiso el destino ubicarlo azarosamente como protagonista de un momento de sumo éxtasis para la vida riverplatense. Federico Vairo fue el técnico que dirigió a los pibes de la cuarta y la quinta de River en aquel legendario partido ante Argentinos Juniors en la cancha de Vélez, cuando River volvió a ser campeón, tras 18 años. Hoy vive en el barrio de Agronomia, en el Gran Buenos Aires. Seguramente sentirá a los 79, todo el peso de los años de una vida intensa. Todo mezclado con los dulces recuerdos y la gloria que supo conseguir. Y que tanto se le respetará.

1 comentario:

Agrupacion Tradicional River Plate dijo...

Abrimos una nueva entrada en nuestro blog sobre un nuevo riesgo de fraude urdido por Israel.

Título: "Los 30.000 ahora son más de 80.000"