martes, 9 de noviembre de 2010

UNA SOMBRA YA PRONTO SERÁS


Fuera de discusión está lo erróneo de echar un DT una semana antes de jugar un superclásico. En realidad, no es correcto echar un técnico antes de que finalice su contrato. Es obvio el error y tomar esta decisión tan drástica supone asumir descarnadamente en público los alcances de ese desliz. En el caso de River, el error no fue solo haber incumplido lo firmado con Cappa. El error -hoy reconocido y sincerado- fue haberle ofrecido contrato.
Parte Don Ángel. Allá por abril de este año, no fuimos pocos los que (cruzando los dedos para espantar mufas) temimos por esta sucesión de imágenes que se abalanzaron sobre nosotros desde el doloroso y patético 0-1 en Floresta. Parte Don Ángel. Quién sabe que lectura habrá hecho Passarella desde su personalísima conducción para imaginar una realidad distinta a la que se caída de madura. Habrá soñado con una aventura "barcelonesca" al fragor del mensaje romántico del entrenador; Habrá visto la potencialidad de la revolución que River Plate todavía se adeuda; Habrá encontrado una figura maleable que no opaque egos y que contagie aquello que en el plantel ya está comprobado que no existe.
Haya lo que haya imaginado el Kaiser, nada de eso ocurrió. Y el fracaso de Cappa -por su incapacidad- es también el propio -por el flagrante error de haberlo considerado apto para esta empresa-.
Jugados como estamos, todos compramos esa ilusión. No nos quedaba otra. Como tambien compraremos la que venga en su reemplazo. Mas siempre quedará la convicción de saber que Cappa fue consecuente con sus mediocres antecedentes, obviando el famoso Huracán del tiki tiki. Será River Plate un eslabón más en su larga cadena de patriadas que (por hache o por ve) se troncharon a mitad de camino. Este millonario maximizado en urgencias, jamás le planteó el mínimo resquicio para la paz. Tal vez por eso nunca encontró el equipo. Tocó a la marchanta esquemas, puestos y jugadores. Ese mareo estratégico que lo apresó, hizo que poco a poco el empuje soberbio de un arranque con 3 victorias se fuera desinflando penosamente. Algo es claro: Si en 18 partidos no das dos pases seguidos y solo encontrás 4 titulares indiscutidos (Carrizo, Maidana, Almeyda, Pavone), algo mal se debe haber hecho.
Ya sea en sus abundantes parloteos iniciales o desde el absurdo silencio autoimpuesto antes de su caída, Ángel clamó por tiempo para trabajar. Nadie podrá quitarle razón a sus súplicas, pero 7 partidos sin ganar, una caída lastimosa ante All Boys, un cuadro hundido en la promoción y un equipo carente de juego y ánimo para la respuesta, son motivos (aparentemente suficientes) para cortar por lo sano. En este River de hoy el tiempo es un bien escaso, y Cappa consumió mucho y lo retribuyó casi con nada.
Venerado y denostado por la pseudoprensa. Virulento, calentón y hasta querible por la vehemencia con la que defendió su (nuestra) causa. Volverá ahora Don Ángel al lugar que corresponde. Volverá a la teoría. A la mesa de café, al púlpito de catedrático, a la sanación de un mensaje sin fisuras, a las alabanzas irrefutables de ese juego que a todos nos gusta, pero que tal vez ya no exista. Al dardo venenoso hacia los incultos procuradores del resultado a como de lugar. Volverá Cappa a ese sitio, lejos de este cruel día a día que le exije comprobar que es capaz de llevar a la práctica su dialéctica.
Allí pertenece Cappa. Lejos de las peripecias ilógicas de un deporte que ha vuelto a jugarle una mala pasada.

8 comentarios:

pelotín dijo...

Para ser honestos, cuando lo contrataron no me pareció la mejor opción, pero confié en el conocimeinto de Passarella del menottismo, en que un DT veterano podría darle tranquilidad a los chicos del equipo y simplificar la cosa, hacerlos jugar fácil a lo que saben. Mi duda seguía siendo la falta de carácter de los equipos de Cappa (véase el partido Vélez-Huracán).

Pareció que ocurría todo eso en el primer partido contra Godoy Cruz. De pronto, daban varios pases seguidos, jugaban tranquilos y con paciencia, y finalmente daban vuelta un resultado y ganaban. Pero con el tiempo eso se desinfló y no soportaron la presión.

Ahora sí puede decirse que fue un error contratarlo, pero es algo ingrato afirmarlo con el diario del lunes bajo el brazo.

Quizá un criterio para seleccionar técnicos sea que hayan salido campeones con River, que conozcan el club y que hayan sido exitosos en él. Arriesgo y digo que Gallego puede ser el dt que toca ahora.

Y también que Passarella fue inútilmente personalista al preferir a Cappa sobre Ramón. Se puso por delante del Club, pecado mortal.

Aunque no me gustan muchas de sus actitudes, sin duda Ramón Díaz es el dt que tendríamos que contratar si la posiblidad estuviera abierta. Pero no lo está y no podemos esperar a diciembre.

Enrique dijo...

La situación es mucho más seria de lo que se habla, esto no cambia porque se cambie de DT. No hay un solo técnico (ni Ramón, Gallego o Bielsa) que sea una garantía en este momento patético del club, pasó un año de DAP al frente del club y no se ven las intenciones de modificar el rumbo que nos esta arruinando.
A Cappa la situación lo sobrepasó claramente, arrancó bien y terminó desquiciado y absolutamente nada asegura que otro dt con experiencia previa y exitosa en el club no se vea desbordado por la situación. Todo esto lo digo pensando que seguir con Cappa era un suicidio y que los resultados del próximo dependen más del factor suerte que de cualquier otro.

Anónimo dijo...

parece que mi comentario no se entiende


Jorge

Anónimo dijo...

... si fue desacertado o erróneo contratarlo , cuál hubiera sido el acierto ?

empezó bien para lo que veníamos siendo , sobre la marcha pasaron cosas "raras" , hablar de fracaso no me parece porque no es el único responsable , menos culpable .

Se equivocó mucho , lo critiqué más pero sólo diría fracaso si todo hubiera estado a su favor y no lo hubiera sabido capitalizar ...

le faltaba más de medio año , dónde estaba la cláusula de que a esta altura se debían tener tal o cual rendimiento .


Las expectativas nuestras eran otras mejores y no acordaban con su labia pero ya no está para echarle la culpa , además de eso qué hacer ?


Estudiantes tuvo a favor 7 penales y expulsados rivales

si a River le cobraban todo , a favor y en contra tenía 6 o 7 puntos más , posibilidades de no haber perdido con el Albo y nada de este fracaso existiría . A pesar de Cappa y los jugadores "mediocres" .

Se seguiría discutiendo su capacidad de autocrítica y que no jugamos tan bien , etc. pero no sería esto .


Soñar con que Ramón lo hubiera hecho mejor no es ni más , ni menos que otra ilusión del mismo tenor que la incógnita de no dilucidar si el tipo hubiera revertido el panorama en los partidos que de acuerdo al contrato le faltaban .


Recién ahí se podría establecer si el proyecto fue un fracaso .

A lo peor el fracaso es DAP pero no por contratarlo a Cappa ... por echarlo




abrazo , Jorge

dalmassito dijo...

Jorge, aquí vamos de vuelta!.

Buscá en el diccionario la definición de la palabra fracaso. Te vas a encontrar con esto "Malogro, resultado adverso de una empresa o negocio".

Si eso no es lo que pasó con Cappa, que cosa fue?.

Ahora. Que la palabra connote otra cosa, es otro tema.

Para mi el error básico fue la lectura de la situación. El momento de River tal vez no da para "soñadores". Da mas para pragmáticos. Perdón pero era cantado que ante la primer adversidad el castillo de naipes de Cappa se iba a desmoronar y no iba a saber como rearmarlo, porque nunca lo hizo en su carrera. Fijate sus antecedentes y verás la verdad.

Tambien es cierto que la fortuna no lo favoreció. Si hubiese sido bianchi. A quilmes, a Gimnasia y al Tomba les hubieramos ganado y no hubieramos perdido en Rosario con Newells y hoy estariamos hablando de un candidato a campeón. Eso tambien juega y ante ello no se puede hacer nada.

En ningun momento se habló de Ramón Díaz en el post. El pelado es una gloria, pero no es santo de mi devoción.

Jorge.
Por supuesto que Cappa no es el único responsable.

La cadena de culpas incluye a todos, incuso a vos y a mi.
Pero la principal culpa de todo esto (y esto no lo perdamos de vista nunca) es de Aguilar y la puta que lo reparió.

El placer de siempre de disentir contigo jorgito!!.

saludos

eliana dijo...

buenas...muy bueno el blog, que te voy a decir....soy de river..jajaja...
te invito a pasar por el mio e intercambiar enlaces...beso!

Anónimo dijo...

vos y yo qué culpa tenemos ??


jaja


Aguilar , así como vos sabías de Cappa yo lo vi al tipo ese y dije "es un chanta" pero no tenía poder para evitarlo ... sólo la intuición

pero no estuvo solo en el desastre , lo reeligieron y aun los que lo denunciaban no lo pudieron detener , eso es mucho más grave .


Se puede ser pragmático y soñador , pero en el orden inverso ...

De todos modos y para coincidir con tu planteo , el asunto es que Cappa ya fue .

Veremos qué sale el martes , ya que estos jugadores con cada cambio mejoran un cacho ...


lo más piola ( ? ) cambiarles el DT cada 10 partidos ...



ah , lo mencioné a Ramón , no por el post , sino porque venía del otro blog amigo y soñaban con Don Ramón ... y empalmé .





abrazo , Jorgito : )

Matias dijo...

Tiene razón Jorge en su primer comentario.
Lo de Cappa fue malo, pero tampoco exageremos. Nos comimos cada sapo, nos seguimos bancando jugadores que no dan la talla... Tampoco le caigamos en todo a Don Angel.
River con Cappa jugaba mal. Eso no hay dudas. Si hubiera jugado como Cappa quiere que jueguen sus equipos, hoy sería un ídolo del club, porque ese es el futbol que a los riverplatenses nos gusta.
Le fue mal, listo. A otra cosa. Hay que ver cómo seguimos, aunque creo que esto ni Mourinhi te lo arregla...