miércoles, 13 de mayo de 2009

CRÓNICA DE UN DESACATO


El 19 de octubre de 1958, River Plate (ya en la curva descendente de una campaña mediocre) cayó en el estadio José Amalfitani ante Vélez Sarsfield 1-0. El partido no alcanzó a terminar. A los 44 del segundo tiempo una gresca iniciada entre los propios hinchas de River provocó una desafortunada intervención policial, quién intentó repeler a los exaltados con gases lacrimógenos en plena popular. Una de las granadas arrojadas por los uniformados acertó de pleno en el pecho de Mario Linker,18 años, hincha de River, quién falleció en el acto. Linker fue la primer víctima de la violencia del Fútbol. La imagen de su cuerpo tendido en los escalones de la tribuna es la postal inicial de un flagelo perdurable en nuestro país.
El Tribunal de Disciplina de la AFA (en aquel momento conformado por un triunvirato) se tomó 10 días para llegar a la siguiente resolución: Suspender el Estadio Monumental por 5 partidos a partir cotejo ante Huracán, que debía jugarse 4 días mas tarde de ese comunicado.
La Dirigencia de River, al comando de Enrique Pardo, reaccionó con beligerancia y razonó de una forma simple y contundente: ¿Cómo van a suspender el Monumental, si el partido no se jugó allí?. La postura de River fue tan firme que amenazó con hacer algo que nunca nadie pensó que podría llegar a concretarse. No presentarse a jugar en partido ante Huracán, programado para el domingo 2 de noviembre en la cancha de Ferro Carril Oeste.
Pero lo impensado ocurrió. Varios miles de hinchas se toparon con los portones cerrados del estadio de Caballito en la siesta del domingo, al tiempo que se anoticiaban por la radio y por el boca a boca de la novedad de la suspensión. River había desacatado una orden del máximo organismo disciplinario del Fútbol Nacional. Una decisión jugada.
En la semana posterior llovieron las controversias y las versiones. Los apocalípticos arriesgaban una tremenda quita de puntos al millonario, e incluso, la pérdida de la categoría. Otros, menos dramáticos y mas informados, sospechaban de una victoria legal de River y de una rebaja en la pena, sobre todo por la certeza de que en la AFA estaban convencidos que el Triunvirato había metido la pata.
Y tenían razón, nomas. Acosado por la presión del ente rector y del peso especifico de un grande del país como River, el Triunvirato decidió renunciar. Días mas tarde, un nuevo Tribunal Disciplinario sancionó lo siguiente: a) Dar por ganado a Huracán el partido ante River con el resultado de 1-0. b) Rebajar la suspensión del estadio Monumental de 5 a 2 partidos, comenzando desde el juego contra el globo. Pese a que no era todo lo que pretendía, la dirigencia de River se había salido con la suya.
River jugó como local en la cancha de Ferro el miércoles 12 de noviembre en el triunfo ante Central 5-1 (Labruna -3-, Ermindo Onega y Zárate), cumpliendo su sanción. Volvió a ser local en Núñez siete días mas tarde cuando derrotó a Central Córdoba de Rosario 5-2 con goles de Ermindo (3), Héctor De Bourgoing y Juan Apolonio Vairo.
Pero sin embargo, lo mas importante de esa novela -la muerte de Linker-, quedó para siempre en un nuboso segundo plano.

1 comentario:

El mensajero riverplatense dijo...

Según el forista Facundo que photoshopeó la ya famosa foto de la bandera que fue portada de Olé tiene miedo a sufrir represalias por el grupo mediático que lo identificó y difundió publicamente su nombre alevosamente