River Plate 2 - 1 Boca Unidos (Corrientes)
B Nacional 11/12 - 36ª fecha.
Estadio Monumental - 10/06/12.
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RIVER PLATE: Vega (7); Maidana (4), González Pírez (4) y Ramiro Funes Mori (4); Sánchez (5), Cirigliano (6), Ponzio (5), Domínguez (6) y Villalva (5); Cavenaghi (4) y Trezeguet (6). Posteriormente Aguirre (5), Ocampos (6) y Rogelio Funes Mori (7). DT: Matías Almeyda.
BOCA UNIDOS: Sessa; González, Donatti, Moisés y Baroni; Danelón, Sánchez Paredes, Babak y Ríos; Visconti y Núñez. Luego Retamar, Fredrich y Ferreyra. DT: Darío Ortíz.
GOLES: Lucas Ocampos (RP) 31 st. Elvio Fredich (BU) 36 st. Rogelio Funes Mori (RP) 42 st.
ARBITRO: Carlos Maglio -regular-
MAN OF THE MATCH: Rogelio Funes Mori (River Plate)
RESULTADO MORAL: River Plate 2 - Boca Unidos 1.
- No se puede sufrir tanto.
Parece mentira como ese reloj que antes disparaba hacia adelante sin control, ahora gotea sus segundos con una parsimonia exasperante. Y uno empuja las agujas preso del miedo, frunce con cada atisbo de ataque adversario, se desangra por dentro conteniendo esta turra angustia, que mezclada con el apuro y la inoperancia que ven tus ojos, son un coctel mortal para el maltrecho corazón. Termina River. Gana River. Se desahoga River. Es un estallido preso de un desespero nunca vivido en nuestra historia. Y acá estamos, riendo por no llorar, sabiendo que la meta está cada vez más cerca, concientes de que a este ritmo, tendremos 15 años menos de expectativa de vida.
- El equipo más ingenuo del mundo.
Hay una palabra del diccionario que este River no conoce: Inteligencia. Out de lo conceptual y la lógica. Se apura, tropieza, sucumbe al murmullo y al cantito. Va ciego y sin plan a que el talento le gane al orden. Y a veces no puede. Atropella, rebota y juega a inmolarse ensanchándole los caminos de la réplica a rivales pillos e hipermotivados. Corrientes perdonó a la banda tres veces con delanteros llegando al gol solos en el área chica. Cuando parecía derrumbado en su moral tras un empate regalado por una defensa que -ya ni siquiera marca mal- no marca, revivió entre los nervios gracias a una pincelada maestra de Trezeguet para el remate poderoso y memorable del Mellizo delantero que estremeció la red de la Figueroa Alcorta, y le devolvió la razón de ser a medio país.
- La guerra interna.
Lo que a los 5 minutos es "vamos que ya llega", a los 20 se transforma en "Hay que poner, River!!!", y luego pasa a ser un "Movete, dejá de joder", para derivar luego en el "Jugadores, la c... de su madre". Entender al hincha es entender un sinsentido que ha acumulado años y años de frustraciones. No por eso todo se le perdona. En la cancha y en las tribunas, los rumores devenidos en furia resultaron un auténtico salvavidas de plomo para un equipo sobrepasado por la obligación. Con un año de tortura sobre el lomo y a dos fechas del epílogo, casi todos hemos entendido el valor gigante de lo que está en juego, pero no son muchos los que han acertado con la manera justa de jugarlo.
- La guerra interna.
Lo que a los 5 minutos es "vamos que ya llega", a los 20 se transforma en "Hay que poner, River!!!", y luego pasa a ser un "Movete, dejá de joder", para derivar luego en el "Jugadores, la c... de su madre". Entender al hincha es entender un sinsentido que ha acumulado años y años de frustraciones. No por eso todo se le perdona. En la cancha y en las tribunas, los rumores devenidos en furia resultaron un auténtico salvavidas de plomo para un equipo sobrepasado por la obligación. Con un año de tortura sobre el lomo y a dos fechas del epílogo, casi todos hemos entendido el valor gigante de lo que está en juego, pero no son muchos los que han acertado con la manera justa de jugarlo.
- Sabor a ascenso.
El millonario jugó uno de sus peores partidos de la temporada, pero ganó -tarde pero seguro- la gran batalla psicológica que se debía. Triunfó porque la historia así lo quiso. Y ante los designios de la Señora, mejor no meterse. Yo escribo el título del post con los dedos cruzados, y consiente de que jamás hay que contar los pollitos antes de que nazcan. Sin embargo uno conoce esta sensación, este alivio, esa verdad no revelada, ese percepción tácita, esa inequívoca lectura de los hechos que indican que, ahora sí, la empresa parece encaminada a buen destino. Alivia y preocupa al mismo tiempo saber que solo River y nadie mas que River podrá lograr atragantar la ilusión por la que tanto ha (hemos) peleado, sufrido y merecido.









