domingo, 11 de abril de 2010

SIN GOLES NO HAY PARAÍSO

Atlético Tucumán 0 - 0 River Plate
Torneo Clausura 2010 - 14ª fecha.
Monumental José Fierro - 11/04/10.


ATLÉTICO TUCUMÁN: Ischuk; Bressan, Páez, Azconzabal y Barone; Drocco, Granero, Vargas y Pereyra; Escobar y Gigliotti. Posteriormente Rodríguez, Musto y Montiglio. DT: Mario Gómez.
RIVER PLATE: Vega (6); Ferrero (5), Sánchez (5) y Quiroga (6); Affranchino (5), Almeyda (5), Cirigliano (6), Abelairas (5) y M. Díaz (5); Ortega (5) y Bou (4). Luego Antonio y Villalva. DT: Leonardo Astrada.
GOLES: No hubo.
ARBITRO: Saúl Laverni (bien)
MAN OF THE MATCH: Facundo Quiroga (River Plate)
RESULTADO MORAL: Atlético Tucumán 1 - River Plate 1.

Hay que hacer un poquito de fuerza para acordarse que fue un centro medido del uruguayo Juan Manuel Díaz al primer palo para la cabeza de Gustavo Canales. Fue el último gol. Ocurrió el 14 de marzo a eso de las siete de la tarde, para decretar la victoria 2-0 sobre Huracán. Hoy, 27 días después de aquel suceso extraordinario, la cantidad de puntos apenas ha variado (eran 12, hoy son 13), las dudas se multiplicaron como una plaga, y el casillero de los goles a favor sigue tan inmóvil como lo dejamos, aquella tarde ante la quema.
Puede ser esta igualdad ante el Decano Tucumano una muestra veraz del sitio que ocupa River en el mapa del fútbol nacional. Una paridad absoluta e incuestionable entre un conjunto que seguramente jugará la B Nacional la temporada que viene, y otro que deberá ajustar varias cuentas con Dios si es que no desea sufrir en la lucha por el rebajamiento. Esa es hoy la medida del cuadro de Astrada. La de un equipo del ascenso. Un conjunto vacío de confianza, superpoblado de limitaciones de todo tipo, cansado de implorar vanamente que, por una vez, la moneda de la fortuna le de un guiño favorable.
Y si bien el problema de River es integral, la inoperancia ofensiva hoy llega a límites irriantes. En el hervidero del José Fierro, el millonario dispuso de los espacios para la contra y dilapidó tres claras chances de gol que no se daban desde aquel mano a mano de Funes Mori ante García en la Bombonera. Cuando a los 42 del complemento Mauro Díaz envió afuera un cabezazo dentro del área chica, la reacción del hincha debe haber disparado sensaciones aptas para la tragedia como para la comedia.
¿Pudo haber ganado River en Tucumán?. Si, si el gol no se hubiera empecinado otra vez en no salir. ¿Pudo haber perdido River?. Por supuesto, si Atlético no nos empardara y superara en urgencias e ineficacias. Plantado con relativa firmeza esta vez, la banda mostró entrega absoluta en todos (hasta Abelairas corrió) y un interesante tándem central entre Matías Almeyda y el debutante Ezequiel Cirigliano, un chico con cositas de Mascherano, el mejor Ahumada y el propio Pelado. Argumentos poco convincentes tanto para vulnerar la virginidad de nuestras redes enemigas, como para hacernos creer que el camino elegido para la esperanza es el correcto.
Una esperanza que crece en la misma proporción con la que aumenta nuestro pobre montón de puntos en el Clausura.

2 comentarios:

Manu dijo...

Hay que hacer un poquito de fuerza para acordarse que fue un centro medido del uruguayo Juan Manuel Díaz al primer palo para la cabeza de Gustavo Canales...

Ninguno de los 2 hoy esta en el equipo, una clara muestra de lo que somos.

Quizas el cambio de tecnico por mas que venga un interino estos partidos deberia generar algo, lo que sea será mas que estos ultimos 5 partidos

Enrique dijo...

Sí afirmo que estos 5 partidos sumamos 10 situaciones de gol estaría exagerando, el equipo perdió el rumbo por completo. Como dice Manu un cambio de DT debería generar algo.

Saludos!