jueves, 8 de abril de 2010

ENSAYANDO EL PADRE NUESTRO

River Plate 0 - 1 Newell's Old Boys
Torneo Clausura 2010 - 13ª fecha.
Estadio Monumental - 07/04/10.


RIVER PLATE: Vega (5); Ferrero (5), Sánchez (4) y Quiroga (5); Affranchino (4), Almeyda (5), Abelairas (3) y M. Díaz (5); Ortega (5), Canales (3) y Villalva (4). Posteriormente Funes Mori (4), Antonio y Ludueña. DT: Leonardo Astrada.
NEWELL'S OLD BOYS: Peratta; Alayes, Insaurralde y Schiavi; C. Díaz, Mateo, Bernardi, Estigarribia y Formica; Achucarro y Núñez. Posteriormente Sperdutti, Boghossian y Dening. DT: Roberto Sensini.
GOLES: Jorge Achucarro (NOB) 6 pt.
MAN OF THE MATCH: Mauro Formica (Newell's Old Boys)
ARBITRO: Gabriel Favale (bien)
RESULTADO MORAL: River Plate 1 - Newell's Old Boys 1.

Dicen que el fútbol no es más que un estado de ánimo. Que hoy no nos fluyan las palabras para esbozar explicaciones coherentes de lo que nos pasa, es todo un signo. River es un cuadro depresivo, y por ende, se expresa depresivamente en el terreno de juego, y por carácter transitivo, deprime a todo aquel que está pendiente de su historia. Tal vez haya que encontrar allí los argumentos de esta nueva caída ante Newell's Old Boys. River entra a la cancha maniatado de pesimismo y abrumado por sus propias dudas. Entra moralmente derrotado. Y cuando eso pasa, perdés seguro.
Dicen que a la suerte hay que ayudarla. Pero a veces una pequeña manito de la fortuna ayuda a evitar tremendos zafarranchos. Tanto como el juego de grande, la actitud ganadora, las alegrías, la decencia y el dinero, la suerte también se ha apartado de Núñez. Arrancando el complemento, Jorge Achucarro -el raudo y tenaz ariete rosarino- entró al área millonaria con balón dominado. Su remate rebotó en las rodillas de un Alexis Ferrero con menos reacción que una tortuga reumática. Entonces, el esférico retornó hacia el punta paraguayo, que casi cayendo, tiró un nuevo guadañazo como quién arroja una plegaria al cielo. Si la hubiera agarrado de lleno, la pelota estaría botando aún en el puente Ángel Labruna. Pero no. Su pífia describió un globo perfecto que cayó mansamente en la red por encima de Daniel Vega. Sal. Mas que sal, el salar de Uyuni.
Dicen que el que las hace las paga. El River que venimos soportanto está pagando la condena de sus culpas (Aguilar HDPLCDTM). Ante Newell's vuelve Ortega y el retorno del ídolo da nuevos bríos. Ariel regala un par de garabatos geniales y -solo con eso- River es más en el primer tiempo. El mazazo de ese tanto desafortunado y la fatiga de las piernas y de la mente del Burrito resuelven el trámite. Los rosarinos controlan las acciones apoyados en la seguridad de sus tres obeliscos de la zaga y en el fútbol virtuoso de Mauro Formica. River podría haber jugado hasta el viernes a la tarde sin vulnerar a Peratta.
Los millonarios hemos atravesado en estos largos (larguísimos) meses una variada gama de sensaciones indeseables. Angustia, ira, fastidio, hartazgo, bronca, decepción. Tal vez sea éste el momento de recurrir a la resignación. A esperar el final del Clausura y a implorar que en junio, con los refuerzos, vuelvan las añoradas alegrías. Habrá que hacer dos campañas de 30 puntos, por lo menos. Nada imposible, pero por las dudas, hay que ir ensayando el Padre Nuestro.

2 comentarios:

Manu dijo...

Padre nuestro que estas en el cielo...

Marcelo desde Mendoza dijo...

QEPD ......