miércoles, 11 de febrero de 2009

ESA OBSESIÓN


La Copa Libertadores de América. Vieja yegua malvada. Conquistarla para River ha sido un desvelo crónico. Juega a la seducción mostrando sus encantos, vamos por ella y la muy histérica nos rechaza. Siempre hay un pero para el no rotundo. Pero vamos otra vez, perdidos por perdidos, a torcer esa decisión y a lograr que la señora despiadada, se deje saborear al menos por un añito.
Así como en los Video Game, la Libertadores ofrece a los participantes una serie de pantallas a pasar hasta llegar al final. Este año, esas pantallas para River tiene tres nombres de movida. Nacional (de Uruguay y Paraguay) y Universidad de San Martín de Perú. Veamos.
Nacional de Montevideo es un grande de América. Muy grande. Tiene 3 Libertadores, 3 Intercontinentales, 2 Interamericanas, 1 Recopa y 41 títulos caseros, además de estar jugando el fin de semana la final del torneo 2008. Convoca e impone respeto desde una historia enorme de 110 años, que tal vez, ahora, este un poco desprestigiada por un equipo que siempre amaga y nunca concreta. Igual son fuertes de local. Juegan en el Parque Central y en los choques de gran convocatoria viajan al Centenario. Los dirige Gerardo Pelusso. Sus nombres importantes son Sergio Blanco, Alexander Medina, Diego Arizmendi, y los compatriotas, Matute Morales, Federico Domínguez y Marcos Mondaini. Hay 2 antecedentes en Libertadores con el Bolso: 2 victorias en 2004. 1-0 en Núñez (Gallardo) y 3-1 en él Estadio (Ahumada, Sand y Méndez).
Nacional de Paraguay no tiene tanta historia como su homónimo oriental, pero igual tiene algo para contar. Es una institución con una influencia notable en el Fútbol Argentino, ya que de sus filas surgió Arsenio Erico, uno de los dos goleadores históricos de nuestro país. Ha ganado 6 Ligas Paraguayas y entre los guaraníes se los conoce como “el segundo equipo de todos”. Terminó quinto en el certamen casero 2008. Llegó a la Copa por el repechaje donde pasó sin problemas a El Nacional de Quito. Aparentemente está un escalón por debajo de nuestro nivel. Su entrenador es Daniel Raschle, argentino ex jugador de Mandiyú. Dos compatriotas son titulares. El arquero Juan Ignacio Don y el goleador Heber Arriola. También Se destacan Raúl Román y Gustavo Morinigo, este último con experiencia en Selección Nacional, y el brasileño Glacinei Martins (mas conocido como Inca). Jugará de local en el estadio La Olla de Cerro Porteño.
Universidad San Martín de Porres es un experimento exitoso. Fue fundado en enero de 2004 como entidad privada, perteneciente a la prestigiosa Universidad Limeña. Tuvo un ascenso vertiginoso dentro del fútbol incaico. En su corta vida ya ha ganado dos torneos Locales (2007 y 2008) y ha participado en la Libertadores de 2008, donde incluso fue rival millonario (0-2 en Lima y 5-0 en Buenos Aires). Su participación estuvo en duda por la suspensión que pesaba sobre la Federación Peruana de Fútbol por parte de FIFA. Los dirige Víctor Rivera. Tienen un equipo experimentado con figuras como el arquero Leao Butron, el volante John Inostroza y el delantero Guillermo Salas. Su incorporación estrella es Martín Arzuaga, aquel colombiano que estuvo por firmar con River y que en Argentina actuó en Godoy Cruz y Central. El será el reemplazante de Roberto Ovelar, su goleador, que volvió a su país.
Si el asunto es por historia, River primero, y Nacional de Montevideo después, no deberían tener problemas en llegar a octavos. Pero en este último tiempo, hemos tenido tan poco respeto por la historia que convendría no fiarse. La experiencia nos ha dicho mas de mil veces que con la señora Libertadores, no se jode.

2 comentarios:

Bocha dijo...

Y va estar dificil, La Copa no se la queda cualquiera...

Un abrazo.

www.abran-cancha.blogspot.com

Agrupacion Tradicional River Plate dijo...

Esta muy bueno tu comentario y el posteo que dejaste en nuestro blog
también. Lo subiremos en RIVER EN CADA RINCON de nuestra página principal.

Nosotros con motivo del inicio de la Copa Libertadores en nuestro
blog abrimos la entrada: ¿Será posible este año?

Un abrazo riverplatense