jueves, 20 de enero de 2011

EL SUPUESTO FÚTBOL ESPECTACULO


El 14 de Mayo de 1961 River Plate empató en Villa Crespo con Atlanta 1-1. La delantera esa tarde estuvo compuesta por Domingo Pérez, Delém, Pepillo, Moacir y Roberto. Uruguayo, Brasileño, Español, Brasileño y Brasileño. El fútbol espectáculo llegaba al pináculo de su existencia. Años antes, la brutal derrota Argentina en el Mundial del 58 había desatado el descrédito del futbolista nacional y las consecuencias se hacían notorias, no solo en el nivel deportivo, sino también en la venta de entradas.
La era del fútbol espectáculo comenzó con el arranque de la década del 60 y alcanzó su climax en la temporada 1961. En ambas campañas, River sumó sinsabores. En 1960 varios traspiés sucesivos obligaron a la salida del exótico Jim López. Del equipo se hizo cargo el Tuerto Ramos y produjo una recuperación formidable que solo alcanzó para terminar segundos de Independiente. En el 61 con Emérico Hirschl a la cabeza, la nube de extranjeros solo produjo espectáculo en forma intermitente y acabó tercera, varios cuerpos detrás del campeón Racing.
En aquel tiempo Antonio Liberti había razonado de una manera contundente: “Si lo de acá no sirve, que vengan de afuera”. Nadie se animará jamás a poner en tela de juicio la visión del viejo patriarca, pero el fiasco de su idea quedó en el recuerdo como uno de los mayores pífies dirigenciales de nuestra historia. Y falló por un detalle fundamental que no se tuvo muy en cuenta: Los muchos que llegaron de afuera no eran mejores que los de acá.
Oscar Gómez Sánchez: Peruano. Le decían Huaqui. Fue el primer extranjero del boom. Debutó el 11 de mayo de 1959 ante Rosario Central en Núñez. Jugó en River hasta el cierre de la campaña de 1960. Actuó 42 partidos e hizo 3 goles. Era wing izquierdo pero manejaba los dos perfiles con destreza. Una tarde ante Ferro, le dio tal baile a Marzolini que River desistió de comprarlo. Un tío suyo había jugado en Boca en los 40 y le había convertido un gol a Carrizo. Quedó la sensación que podía haber brindado mas. En el 61 pasó a Gimnasia de La Plata y se retiró en Alianza Lima.
Paulinho: Paulinho de Almeida Ribeiro. Brasileño de San Pablo. Actuaba de volante por la derecha. Debutó en La Plata el 3 de Abril 60 y pocas fechas mas tarde tuvo su momento de gloria cuando empató un superclásico convirtiendo un penal. Su nivel no fue óptimo y fue relegando su puesto ante el pujante avance del juvenil Juan Carlos Sarnari. Completó en River 14 partidos y 4 goles. A principios del 61 fue traspasado a Estudiantes. Se retiró en Vasco Da Gama y luego fue entrenador de varios equipos en su país. Murió en 2007.
Juan Joya: Peruano. Uno de los delanteros mas destacados en la historia del fútbol incaico, picante y goleador. Sin embargo su paso en Núñez transcurrió sin pena ni gloria. Debutó con un gol el 3 de abril de 1960 ante Gimnasia de La Plata. Jugó 21 partidos y anotó 6 tantos. Fue valorado desde sus inicios en Alianza Lima, pero su gran explosión se produjo en Peñarol de Montevideo donde fue gran protagonista de una época dorada del club carbonero. Fue verdugo riverplatense en la legendaria final de la Libertadores del 66. Murió en Lima hace casi 4 años.
Domingo Pérez: Uruguayo de Montevideo. Delantero por derecha que se destacó en sus comienzos en Nacional. En River jugó 22 partidos y anotó 6 goles. Tuvo un arranque prometedor. Debutó el 23 de abril en San Martín ante Chacarita en una victoria 3-0. Anotó su primer gol a la fecha siguiente ante Estudiantes. Tuvo continuidad pero el nivel irregular del equipo lo fue hundiendo en la intrascendencia general. A fin de año rescindió contrato y volvió al paisito para defender nuevamente al Bolso y la celeste en el Mundial de Chile.
Decio: Decio Crespo de Castro. Carioca de Campos. Zaguero Central. El 13 de Agosto de 1961 ante Argentinos Juniors jugó su único partido en la primera de River. Ese día también debutó con la banda roja el “Tanque” Alfredo Rojas. Decio tenía 25 años cuando arribó a Núñez. Hizo la mayor parte de su carrera en Flamengo de Rio de Janeiro. Rustico, limitado, lento. Su magra estadística habla por si sola de su nivel.
Moacir: Moacir Claudinho Pinto. Morocho volante ofensivo de habilidad y exquisita pegada. Fue una de las contrataciones estelares debido a sus antecedentes: 60 goles en más de 200 partidos en Flamengo y campeón del Mundo en Suecia 58 con el Brasil de Pelé y Zapallo. Pero Moacir también se quedó en promesas y solo dejó para el recuerdo la imagen de un magnifico tiro libre con que empató un superclásico en el Monumental. Cerró su campaña con 21 partidos y 7 goles para irse a Uruguay. Hoy vive en Guayaquil, Ecuador, donde se afincó tras su retiro.
Delem: Vladem Lazaro Ruiz Quevedo. Media punta Paulista. Por lejos, la mejor de las inversiones. Debutó el 16 de Abril del 61 ante Lanús. Su mejor año fue 1962, pese a que, paradojicamente, quedo marcado en esa campaña por haber fallado el famoso penal ante Roma en La Bombonera. Fino y de buen trato de balón, Delém hizo 35 goles en 98 cotejos. Se fue a Chile en 1967 y volvió para trabajar junto a Didí en las inferiores. Fue un maestro formador de grandes talentos en nuestra cantera. La conducción de Aguilar lo echó como a un perro y le produjo una herida en su corazón que lo acompañó hasta su muerte, en 2007.
Pepillo: José García Castro. Artillero de Andalucía. Su contratación causó un shock porque venía con formidables antecedentes de Real Madrid, donde era suplente de Di Stéfano. Previamente había tenido grandes campañas jugando en Sevilla. En River jugó 18 partidos y metió 7 goles, entre ellos tantos a Boca, San Lorenzo, Independiente y Racing. Todo lo elegante y refinado que lucia fuera del campo se contraponía con lo que exhibía en el verde césped. No pudo encajar y a fin de año pego la vuelta.
Roberto: Roberto Frojuello. Paulista de Paranapiacaba. Debutó en la primera jugando para San Pablo. Fue uno de los extranjeros que mas rápido se adaptó y su rendimiento le permitió quedarse en Núñez por 3 temporadas. Era delantero por izquierda, flaco, espigado, algo tibio, de buen toque y velocidad. Completó 68 partidos y anotó 9 goles. También actuó en Palmeiras y en la Selección. Cerró su campaña en Colo Colo de Chile. Vive en su país atendiendo sus negocios inmobiliarios.
Salvador: Milton Alves da Silva. Bahiano. Llegó de Peñarol de Montevideo, donde había conquistado la Copa Libertadores el año anterior. Su estreno se produjo el sábado 8 de julio del 61 en una caída ante Gimnasia de La Plata 1-0. Una rueda mas tarde, en La Plata ante el mismo rival convertiría su único gol con la casaca millonaria. Volante tapón, patas largas, corpulento y cerebral, sus primeros partidos los jugó sobre la banda izquierda y lo sintió. Tras la salida de Hirschl, Pipo Rossi lo puso en su puesto natural y mejoró su rendimiento. Tras 14 partidos en el millonario retornó a Uruguay.
Se supo también que Liberti viajó a Europa para incorporar al húngaro Ladislao Kubala y al frances Roger Piantoni, pero no se dio. Mas tarde otros extranjeros llegaron (Deraldo Conceicao, Roberto Matosas, Eladio Rojas), pero lejos de ese fervoroso compre compulsivo que caracterizó aquellos años .
Algo cambió en 1962. El 29 de marzo de ese año, ante Estudiantes de La Plata, River hizo debutar a Luis Artime, Alberto Saínz, Martín Pando, Marcelo Pagani, Mario Griguol y Vladislao Cap. El fútbol espectáculo había pasado al recuerdo. Quedará allí como un ostentoso artilugio de poder, que no hizo mas que desnudar falencias, que no por viejas, dejan de sonarnos muy familiares.

13 comentarios:

Centrojas dijo...

Una revolucion (?) tan pobre como efímera, en la decada del 60 comenzo la decadencia de nuestro futbol, empezo a hacerse más hincapie a la defensa que el ataque, asi y todo hay algunso nros de un par de jugadores que para el futbol de hoy son "muy" buenos

dalmassito dijo...

Si. Algunos era buenos.

Boca la pegó con Valentim que fue de los que rindió mejor de todos los que vinieron en aquellos años.

Lo que llama la atención es la decisión de dejar de lado las inferiores -que fue nuestro caballito de batalla eterno- para traer foraneos. Dicen que la gente ya no iba a la cancha como antes.

Es cierto lo de la decadencia. El gran futbol argentino murió con el desastre de Suecia.

Enrique dijo...

Te acordás un posteo que hiciste sobre Pepillo? ahí escribí un comentario con una tenue defensa hacia el español o más que eso era una crítica hacia Fabbiani. Unas semanas después me escribió un familiar agradeciendome el gesto.

Me hiciste acordar de esa anécdota con este posteo.

Un abrazo!

dalmassito dijo...

Pepillo fue idolo en Sevilla y llegó a ser el suplente de Di Stéfano en el Madrid. Cualquier gil no llega a eso.

Acá le metió goles a Boca, Independiente, Racing y San Lorenzo. Los cuatro grandes. Hoy si Funes Mori hace eso en el Clausura que arranca, en Junio lo vendemos al Inter por 25 lucas euros!.

Otros tiempos. Otro futbol. Y gran anécdota, negro.

pelotín dijo...

Muy buen post. No conocía al detalle la historia de ese famoso boom del que participó Boca también. No sabía que había durado tan poco. Y es para anotar que un gran dirigente como Liberti cometiera tal frivolidad.

Interesante lo de cuándo empezó la decadencia del fútbol argentino. Yo empecé a ver fútbol en los 70 y aquellos equipos hoy parecen inalcanzables: Huracán 73, CASLA 72, Independiente hasta el 74, River 75-80, Boca 76-79, etc.

¿Cuántos equipos podríamos en cambio nombrar de los últimos veinte años? El River de Ramón, el de DAP en la primera etapa, el Boca de Bianchi, el Vélez de Bianchi y poco más. En cambio podríamos nombrar la decadencia de Racing, la del CAI y quizá la nuestra (aunque es más bien una muy mala performance de los últimos tres años, y una mala desde 04).

Me parece que los 70 y 80 fueron las últimas dos grandes décadas. No casualmente, ganamos dos mundiales.

Es cierto que a partir de los 60 se empezó a pensar más en defenderse que en atacar, pero eso en Argentina puede verse también como una riqueza, porque la escuela tacticista (que no comparto) tampoco ha estado totalmente reñida con el buen pie (basta recordar el Boca de Lorenzo, el Estudiantes de Bilardo y la Argentina del 86), y más allá del folclore de sus sostenedores y de la polémica Menotti-Bilardo, aportó una perspectiva nueva sobre el fútbol que hoy todos en alguna medida comparten y practican.

dalmassito dijo...

creo que la visión del "gran fútbol" que compartimos con centrojás, pelotín, tiene que ver mas que nada con lo del fútbol fiesta popular.

El futbol de los 70 y 80 tiene equipos muy ricos, pero evidentemente son otra cosa.

Anónimo dijo...

... supongo que tuvo mucho en relación el derrocamiento de Perón , el hecho de que la gente no vaya tanto a las canchas . Además del Mundial ' 58 .

En Suecia gana Brasil pero no Perú , el criterio de elección de jugadores fue errático pero es cierto , con esas performances , hoy juegan .
Argentina en Sudamérica , siguió teniendo buenos resultados y equipos famosos , creo que fue una idea , ¿ de Liberti y Armando ? , tipo golpe de "efecto circo" , muy fallida .

Me imagino la desmoralización de los pibes del semillero en aquellos años . Nefasto .

La comparación de aquel Pepillo con Funes Mori es válida , la decadencia no es sólo por la preocupación defensiva , tiene relación con los "mercados" futbolísticos ... lo de la forma de jugar como se vive , se lo dejo a Menotti .

Argentina en la "época dorada" era económicamente fuerte y poco dependiente por circunstancias extraordinarias , Segunda Guerra Mundial mediante . A eso hay que sumarle la inexorable calidad de nuestros players , que aun existe pero ya no para nutrir el fútbol local , así que ya está marcada la tendencia y si no hay revolución de cabezas ...


por suerte el Mundial próximo pasado lo ganó España vendiendo humo de tiki-taka sino siempre ganarían los pragmáticos .




abrazo , Jorge

GeorgeCLINTON dijo...

Gran post, y buen debate.

Parece mentira que para la mayoría del medio futbolístico actual (Niembro y toda esa sátrapa) el "jugar bien" sea ser disciplinado tácticamente, mucha pelota parada y derretirse de placer al ver como el carrilero izquierdo hace bien un relevo. En cambio cuando juega el Barca y da espectáculo, para ellos solo es "fulbito".

Esa es la herencia que nos dejó el que Bilardo haya salido campeón mundial. El maldito sambenito que "el que gana tiene razón", que hasta el dia de hoy enarbolan nefastos personajes como Verón y Falcioni.

Volviendo al tema central del post, varios de estos "fiascos" podrían considerarse éxitos al lado de casos como Fabbiani, Caruso, Oberman, Canales, Rosales, Cabral, Quiroga, y siguen las firmas...

Marcelo desde Mendoza dijo...

Que buena polémica sin embago yo sigue creyendo en la fibra íntima del jugador . Podemos traer a MESSI o a RONALDO y probablemente no se adapten al estilo de River . Hay que nacer con esa fibra íntima para vestir esta casaca , no cualquiera que vino de afuera ya consagrado la supo lucir . Amén de que una parte del mérito es formar un equipo y probablemente esos 5 extranjeros no llegaron a armonizar para formar un equipo .

dalmassito dijo...

El futbol tiene algo tan necesario como nefasto que es el resultado.

Tambien tiene la desgracia de estar infectado de tipos que creen saberlo todo. Cuando la realidad historica del mismo se ha cansado de enseñarnos que en el fútbol no hay verdades absolutas.

Hay mucho charlatán dando vuelta echandole leña al fuego segun le convenga. Creo que la polémica Bilardo- Menotti o ganar o jugar bien. Es una discución esteril y ya pasada de moda.

Yo disfruto tanto del Barca o como cuando le ganamos a Colón con un gol sobre la hora de Pavone. El fútbol es eso. Disfrutar mas que el otro.

Me hubiera encantado vivir en aquella época en que las hinchadas se mezclaban y no había quilombos, y las tribunas reventaban y no renunciaban técnicos, y los periodistas casi no tenian protagonismo, y cuando el juego era juego y no un negocio vil y obsceno como ahora.

gracias por comentar

pelotín dijo...

dalmassito, sumo algo a tu enumeración de lo que añorás del fútbol de otras épocas : los grandes periodistas deportivos y las buenas revistas. El Gráfico y Goles, y periodistas como Panzeri, Mario Trucco, Ardizzone, El Veco y otros tantos que se me olvidan pero que te enseñaban a ver el fútbol, el juego, porque el resultado lo vemos todos.

Por si les es útil --y aunque no me gusta usar otros blogs para recomendar el de uno--, hace un tiempo hice este post sobre la alternativa jugar bien o ganar: http://pausayalpie.blogspot.com/2008/09/sobre-la-alternativa-ganar-o-jugar-bien.html

un abrazo

Anónimo dijo...

tu último comentario es una autocrítica ?

eduardo j. dijo...

lO PEOR DE ESA ÉPOCA FUe EL DESMANTELAMIENTO DE LAS INFERIORES,así Ríver rifó jugadores que brillaron en otros clubes:Puntorero,Luna(venía de AAAJ pero pasó por Ríver),Fernández ,Zarich y otros.En 1961 en la popular se comentaba que se habían transferido divisiones enteras a cambio de nada..Con respecto a Delem ,fue de lo mejor técnicamente que he visto en mi vida.Panzeri en el Gráfico decía que manejaba los dos perfiles con naturalidad.LAMENTABLEMENTE ,NUNCA SE RECUPERÓ DEL PENAL DE ROMA Y DEL CAMPEONATO PERDIDO EN 1965.En ese torneo la rompió hasta que volvió Ermindo (luego de un fuerte golpe en la cabeza en Chile).Recuerdo que Don Dante avisó"DElem es un jugador fundamental en el campañón de la primera rueda de 1965".Liberti nos hizo grandes.Pero en los 60 se equivocó.Boca no sólo acertó con Valentín ,también con Orlando ..Tras Suecia 1958 nos vendían cualquier Brazuca.Hasta traían homónimos de los grandes del scratch..Y bueno si el que compra es torpe..