domingo, 19 de febrero de 2012

CRÓNICA DE UNA TARDE SIN RIVER

River Plate 3 - 0 Independiente Rivadavia
B Nacional 11/12 - 21ª fecha.
Estadio Monumental - 18/02/12.


RIVER PLATE: Vega (6); Abecasis (5), Maidana (6), Ramiro Funes Mori (5) y J.M. Díaz (6); C. Sánchez, Cirigliano (7), Ponzio (8) y Ocampos (6); Domínguez (7) y Cavenaghi (7). Posteriormente Aguirre, Trezeguet y Villalva. DT: Matías Almeyda.
INDEPENDIENTE RIVADAVIA: Ayala; Aveska, Mosquera, L. Sánchez y De Miranda; Quiroga, Brítez Ojeda, Guerra y Recalde; Ferradas y Fabbiani. Luego Gómez, Velázquez y Cavallero. DT: Gustavo Zapata.
GOLES: Fernando Cavenaghi (RP) 27 pt. Alejandro Domínguez (RP) 30 st. David Trezeguet (RP) 43 st.
ARBITRO:
Germán Delfino -bien-.

ROJAS:
Carlos Sánchez (River Plate), Josué Ayala (Ind. Rivadavia).
MAN OF THE MATCH: Leonardo Ponzio (River Plate)
RESULTADO MORAL: River Plate 3 - Independiente Rivadavia 0.

Mejor no caretearla. Me fue imposible ver el partido de River ante Independiente Rivadavia. Parece mentira haber tenido que comprender (aquí en Uruguay, un país y un pueblo al que nos parecemos tanto) que en la era de las comunicaciones aún se puede estar aislado de algo tan accesible como un resultado de fútbol. Así y todo, una tarde transcurrida sin River no deja de ser igualmente una tarde intensa. Su ausencia resulta antinatural, como caminar con los zapatos al revés, es una ausencia falaz, porque no ocupa la cabeza otra cosa más que la incertidumbre de su suerte. La historia mínima que sigue a continuación puede llegar a tener algunas inexactitudes, pero como dice el pensador, lo importante de las historias es que sean buenas, y si son verdaderas, mucho mejor.
Es la hora del partido camino a Montevideo vía Colonia. No hay radio ni señal de celular, la tormenta merodea y los campos pasan como una película sin fin por la ventanilla del bus. El reloj obliga a descontar una hora y así calcular el tiempo de partido. Entonces ya deben ir como 20 minutos, ¿cómo iremos?, ¿dominaremos?, ¿ya habrá pasado algo?. Abstraerse es imposible, River te gana la cabeza sospechando movimientos, imaginando goles, malpensando riesgos. Desempolvarás cábalas olvidadas, recordarás resultados producidos en viajes anteriores. Para el resto del pasaje serás solo uno más comiéndose las uñas para matar el aburrimiento, mirando a la nada por el vidrio. Nadie sospecha que por dentro va una procesión difícil de aguantar.
10 de la noche yorugua. Ya debe haber terminado. Quien baja en la terminal de Tres Cruces es una persona desesperada. Le sacás el tema a un changarín que se nota futbolero por la campera de Danubio. "¿Sabe como salió River, jefe?". "eeehhh, juega mañana con Nacional", me responde. "No, perdón, River de Argentina", le aclaro. "A no, no se... Están jodidos ustedes, eh". El taxista que nos traslada al hotel es de Peñarol y tampoco sabe nada, pero dispara un inquietante "iba empatando, creo" que acelera más el corazón. Ya en el hotel, el check -in es interminable. Antes de que nos lleven las valijas a la habitación suplicas por una computadora con internet. "Allá, en el comedor". Tecleas en google lo primero que se te viene a la cabeza. www.clarin.com. La página tarda en cargar y lo primero que aparece es una foto de Trezeguet sonriente como perro con dos colas. 3-0. Un bienestar recorre tu cuerpo como una bendición para un exagerado desespero.
Oficialmente el viaje había finalizado.
Si siempre es bueno ganar, hacerlo con absoluta autoridad otorga otras sensaciones. River acomodó sobre la marcha una mano que venía mal barajada por la temprana roja a Carlos Sánchez, y extrajo desde la categoría individual de su plantel una clara victoria que se presume revitalizante. Hubo entrega para jugar, mostrarse y meter cuando hizo falta. No está mal una demostración de fuerza, a esta altura, al menos si es cierto (como parece) que la carrera por el ascenso se comprimirá a 4 equipos. Una buena racha puede resultar decisiva. En eso deberá concentrarce el millonario luego de haber encontrado velocidad en estas 2 últimas fechas. Es momento de no levantar el pié del acelerador.

7 comentarios:

Marcelo desde Mendoza dijo...

Me ha pasado alguna vez viajar sin poder saber como va el partido y comerte las uñas hasta enterarte el resultado luego de finalizado el partido. Te envidio sanamente que puedas estar en ese hermoso país que es Uruguay y tan futbolero como nosotros . Me parece que encontramos la fórmula de como jugar los partidos : Jugar con 10 hombres jajaja . El equipo luego de la expulsión del negro jugó y metió cómo nunca y tuvo puntos muy altos : Ramiro Funes Mpri las sacó todas , Ponzio se comió la cancha e hizo todo bien y los de adelante la metieron finalmente . Todo muy redondo cómo para violver a soñar . Ahora viene consolidar el equipo y seguir sumando . En San Juan podemos ganar y luego a bajar fantasm,as frente a Quilmes .

dalmassito dijo...

Ya volví, Marce. Y ya me vi el partido por internet tambien.

Es fundamental una buena racha, no solo por los puntos, sino tambien por la confianza. Y los que no debemos cebarnos somos los hinchas. No deberíamos perder de vista que le ganamos a dos equipos que pelean el descenso..

Partido fundamental contra Quilmes. Ya empezó a llorar Caruso?...

cme dijo...

Espectacular relato, estaba en claromeco y en una playa alejada el celular que todavia andaba no me permitia ingresar a internet, luego de 10 horas de mojar la carnada y sacar un par de molestos cangrejos llego a la casa y el clarin deportivo me da la misma noticia pero un poco mas al sur del atlantico como vos decis el alivio se apodero de mi cuerpo y esa alegria me saco el cansancio. Solo vi los goles no puedo opinar del partido ojala sigamos de racha

Gustavo dijo...

Muy buen relato. Realmente hay que pasar por una situación así para entender lo que se vive. Me pasó el 22/06/2011 en el primer partido con Belgrano viajando de Neuquén a BA en bus de noche. Iba con la radio encima y nunca hubo señal durante el transcurso del partido, el recorrido del díal de punta a punta se repitío decenas de veces, cada vez lo hacía mas lentamente tratando de no dejar pasar ningun número del díal. En una de tantas pasadas alcanzo a escuchar por una emisora aislada que el partido se había suspendido transitoriamente y que River Plate seguía perdiendo 2 a 0. De ahí hasta el final no encontré el ansiado relato de lo que quedaba del partido. La angustia que me invadió en esos momentos es imposible de explicar. El mazazo del desenlace sobrevino un par de horas despues tambien por la radio.
El cuento "La observación de los pájaros" de Fontanarrosa es un relato brillante de la misma situación y que transcurre durante un clásico rosarino.

Un abrazo,
Gustavo de Neuquén

sergio dijo...

Muy buen relato Dalmassito, me pasaba de pibe, cuando salia de la matiné y le preguntaba al acomodador(bostero, pero buena onda),como salió River o al sereno del palacio municipal, que me tiraba la data enseguida.
A veces salia a tiempo, y llegaba a los 20 o 30 minutos , a prender la radio, poseído de mi mismo, desesperado a ver como iba el millo.
Creo que estamos en la buena senda, hay que sumar un par mas de resultados, y todo estará mas tranquilo aun.
¿Ante Quilmes, en el templo sagrado?
Saludos y abrazos¡¡¡

pelotín dijo...

Gran relato. Para mí, en los primeros tiempos de vivir fuera de Argentina y no tener internet en esa época, era un suplicio enterarse. A veces había que esperar al lunes para leer el Marca de ojito en algún quiosco. Psro eran los buenos tiempos. Las noticias de los triunfos al final compensaban la espera.

Después vino la primera internet, angustiantemente lenta. Ahí recuerdo las dos eliminaciones con Boca en la Libertadores. Tremendo leer el titular a lo bestia de algo que ya había pasado y que para uno era un mazazo extemporáneo.

La mejor, cuando me enteré que éramos campeones de América porque un tipo hizo un comentario en la radio al otro día a la matina temprano. Nunca había celebrado un campeonato (y qué campeonato!) a las 8 de la mañana del día siguiente...

Voy al partido del domingo. Me parece que se está agrandando la cosa. Ahora los medios venden River puntero. Pero salvo bancarnos jugar con diez, no jugamos bien. Hicimos bien una cosa importante, eso es verdad: tener paciencia, jugar a ritmo pausado, no precipitarnos. Pero nos costó mucho ante un rival limitadísimo y al inicio del segundo tiempo volvimos a regalar terreno y agrandar al contrario. Nos salvamos por peso específico, pero es una táctica que no hay que repetir.

Lo mejor, Trezeguet. Si está entero, puede hacer la diferencia. Sus meros movimientos ya indican que es de otra categoría.
Lo peor, la tontería de Sánchez y esos primero '20 del ST.

El torneo está muy duro. Veremos qué pasa.

Enrique dijo...

Recomiendo un cuento de Fontanarrosa, que seguramente la mayoría conocerá, La observación de los pájaros. La diferencia es que acá el protagonista se autoimpone aislarse del partido.

Acá en versión video:
http://www.youtube.com/watch?v=ahZ3_Q7ECTc