martes, 5 de octubre de 2010

HECTOR DE BOURGOING

River Plate 1957-1958 - 43 partidos – 21 goles – 1 título.
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Muchas cosas en común tienen en la historia de River Plate, los nombres de Alfredo Di Stéfano, Renato Cesarini y Enrique Omar Sívori. Pero si a estos apellidos ilustres le sumamos el de Héctor de Bourgoing, el espectro comparativo se estrecha demasiado. Estos 4 nombres con antecedentes riverplatenses, se emparentan en la particularidad de que a lo largo de sus carreras fueron jugadores de dos Selecciones Nacionales.
Héctor Adolfo De Bourgoing (dígase Deburguá) había nacido en la ciudad de Posadas, Misiones, el 23 de junio de 1934. Tenía apenas 19 años cuando llegó a Buenos Aires para jugar en la primera de Tigre. Los rumores de sus corridas por la banda derecha y su buena técnica con el balón jugando para Guaraní Antonio Franco, habían excedido largamente las fronteras de la patria de la tierra colorada y se hacían eco en el cuadro de Victoria, que depositó en él una apuesta a futuro. En Tigre, De Bourgoing sobresalió inmediatamente, un poco porque al Matador no le sobraba nada y otro tanto porque su estilo de juego polifuncional (también podía jugar de volante por derecha) era bien visto por Guillermo Stábile, DT nacional, quién no dudó en convocarlo para un juego amistoso ante Uruguay en el Parque Artigas de la ciudad de Paysandú. Su debut con la casaca Argentina se dio el 10 de octubre de 1956. Ingresó en el complemento reemplazando a Corbatta. Jugaría 4 partidos más.
River Plate le echó el ojo para reforzar el equipo que encararía la temporada de 1957. No la tuvo fácil el misionero porque debió cargar con la responsabilidad de hacer olvidar los goles de Santiago Vernazza, vendido ese verano al Palermo de Italia. De Bourgoing no poseía el poder de fuego de “guito”, pero se fue haciendo rápido su espacio en una estructura de equipo que ese año alcanzó la cúspide de su funcionamiento.
Debutó con la banda roja el 5 de marzo del 57 en un empate en Rosario ante Central. 7 días mas tarde convertiría el primero de sus 21 goles en Núñez, en una goleada a 5-2 a Lanús. Se complementaba bien con Prado y Menéndez y su aporte goleador -13 tantos en su primer año- lo erigieron en titular indiscutido. 1958 fue un año de grises. De Bourgoing siguió siendo un elemento clave dentro del equipo, pero River ya evidenciaba la decadencia que caería sobre sí meses mas tarde, terminando lejos de Racing en el torneo local y eliminado rápido de la Copa Suecia.
Pero claro, la historia de Héctor De Bourgoing no sería particular si no fuese por ese ítem marcado en el inicio del post. Su presente deportivo y su descendiencia marcada, tentaron al Niza francés, a incorporarlo a principios de 1959. Allí fue sin saber que comenzaba un recorrido que lo afincaría definitivamente en la tierra de sus antepasados. Calzó inmediatamente en el estilo de vida galo y en un fútbol despojado de todo tipo de urgencias. Sus números son irreprochables. En Niza jugó hasta 1963, lo hizo en 114 partidos metiendo 65 goles. Fue traspasado al Girondines de Bourdeos donde actuó hasta 1968 con 143 cotejos y 68 tantos. Su carrera se cerró en el Matra Racing de París. Allí estuvo solo una temporada con 18 partidos y 6 conquistas. Su destaque fue tal que los dirigentes de la FFF lo tentaron –y convencieron- para nacionalizarse y defender la casaca “blue”.
Su experiencia en la Selección francesa fue mas bien escueta. Solo dos partidos amistosos (enfrentamientos ante Italia y Polonia en el Parque de los Príncipes) le valieron a De Bourgoing la chance de cumplir el sueño de jugar la Copa del Mundo de Inglaterra. Debutó el 15 de junio del 66, en Wembley ante Uruguay. 7 años después de su partida, es muy difícil sospechar que cosas habrán pasado por la cabeza de este misionero cuando a los 17 del primer tiempo derrotó de penal al golero Ladislao Mazurkiewickz decretando el parcial 1-0.
Cuando le llegó la hora del retiro, siguió trabajando en las divisiones inferiores del Bourdeos, club y ciudad al que le unió un particular afecto. Falleció allí a los 58 años, el 24 de enero de 1993.

2 comentarios:

Centrojas dijo...

hace poco revisando Graficos viejos en una busqueda encontre justamente una nota a De Bourgoing que le hicieron en el 68, hablaban del por que habia bajado el nivel del torneo argentino y dijo algo que es aplicable al dia de hoy y a los dias venideros, QUE GRANDE SERIA EL TONEO ARGENTINO sino sufriera la constante sangria que le provoca europa, desde principio de la decada del 20 nuestros mejores jugadores se fueron al viejo mundo a ganarse el mango, aunque esto tambien permitio la aparicion de nuevos valores que de no ser por lo que se fueron hubieran sido tapados.

hace un tiempo hablabamos con Clinton de como serian los equipos si volvieran los grandes jugadores que estan afuera a sus equipos de origen y tendriamos por ejemplo a racing formando una delantera con Milito y Lisandro Lopez o a Huracan con el rolfi, lucho, de federico y pastore y ni hablar de nosotros que nos podriamos dar el lujo de tener a dalessandro o aimar en el banco junto a cavenaghi

Anónimo dijo...

Tengo entendido que procedía de Bme.Mitre de Posadas y no de Guaraní....
Hugo