martes, 17 de agosto de 2010

CARLOS GABRIEL BATISTA

River Plate 1990 – 4 partidos – 0 goles – 0 títulos


No hay peor cosa que lo que pudo ser y no fue. Nadie podría asegurarle un destino de gloria a una carrera apenas incipiente, pero los verdaderos sueños están hechos de un material tan sólido que para destrozarlos hace falta aplicar un golpe muy fuerte. La muerte del chico Carlos Gabriel Batista, realmente lo fue.
Su historia es parecida a las tantas que año tras año se gestan en las pensiones y potreros del país. Un mocoso que llega, se prueba y queda. Una vida dada al cumplimiento del sueño, la fascinación de vestir la casaca amada. Los amigos, los maestros, el pibe que promete y que llega. Un técnico que echa el ojo y el llamado a concentrar que lo sorprende. Batista había llegado a la cima (su cima) despacito pero a paso firme, estaba pagando el derecho de piso. Iba en camino.
Lo puso en Primera Passarella, un tipo al que nunca le tembló el pulso al momento de mandar a la cancha a pibes de la cantera. Fue en la cancha de Huracán ante Deportivo Español, el 19 de agosto de 1990 por la primera fecha del Apertura. ¿Batista?, ¿es algo del Checho?, habrán preguntado los hinchas, pero no, Carlos Gabriel no era nada del Checho. Habrá escuchado el “veni pibe” del Kaiser y habrá experimentado ese nudo en el estómago tan comparable al que se siente en la previa de un final importante o del parto de un hijo. Habrá masticado su chicle con fruición, habrá recibido las palabras de apoyo y los consejos tranquilizadores de los mas veteranos. Su tarde se habrá cerrado con la sonrisa ancha de la victoria y el deber cumplido.
Por aquellos días River jugaba sus fichas fuertes en la Copa Libertadores y liberaba espacio para que sus elementos juveniles se muestren en las primeras fechas del torneo vernáculo. Entonces aparecieron Javier Claut, Gabriel del Valle Medina, Walter Silvani, Pucho Castro, Leo Fernández, Jorge Gutiérrez, Ariel Beltramo. Compañeros de camada y compinches de Batista, un muchacho se había reconvertido en volante de marca, dejando de lado el puesto original de sus inicios como wing. Jugó unos minutos en Córdoba en la victoria sobre Talleres por 2-1, y fue titular en la igualdad ante Racing en el Monumental 1-1. El 16 de septiembre actuó por cuarta y última vez en la primera de River en la caída por 1-2 ante Mandiyú de Corrientes.
Con los titulares dedicados de lleno al Campeonato, Batista volvió a la reserva y allí culminó sus días, entregado al encanto de saberse importante con la camiseta mas querida, metiéndole pata en cada práctica para volver a experimentar la incomparable sensación de jugar en la primera de River. El 27 de octubre de 1990, cuando caía lento y melancólico el crepúsculo de un sábado mas, un terrible accidente de tránsito, cruel e incomprensible, segó su vida plena de juventud. Tenía 21 años.

7 comentarios:

Centrojas dijo...

Buen homenaje.
Sinceramente no lo recordaba como si recordaba al resto de chicos que nombraste en el post.
de todos esos los 2 que tuvieron sus 15 segundos de fama fueron Beltramo (autor del gol en la semifinal de la copa frente al barcelona de guayaquil) y Claut que fue uno de lo sque mas jugo y que definio una serie de supercopa frente a flamengo pateando el ultimo penal en el maracana.

guardian dijo...

Hola, soy guardian, de http://guardiandelfutbol.blogspot.com/, me gustaría intercambiar enlaces contigo y que nos hagamos seguidores del blog, dejame un comentario si aceptas la propuesta y si te haces seguidor haré lo mismo. Un saludo.

Enrique dijo...

Muy buen recuerdo. A la fecha siguiente jugamos en cancha de Huracán y ganamos 1 a 0 (no estoy seguro pero creo que fue contra Español) y el Loco Enrique le dedicó el triunfo al final del partido.

dalmassito dijo...

El partido al que haces referencia negro fue contra Huracán. Ganamos con gol de Da Silva. Y si, recuerdo bien la dedicatoria del loco al termino del partido.

Anónimo dijo...

Hola, soy familiar de Gaby y te quiero agradecer de corazón por recordarlo. Me emocionó lo que escribiste y sé que todo aquél que lo conoció lamenta su pérdida, como jugador, pero sobre todo como ser humano. Gracias.

Anónimo dijo...

Yo conocía a la chica que iba en el otro auto, y que también falleció. Un recuerdo también para ella. Una chica muy joven, igual que Gabriel. Pérdidas irreparables.
Que en Paz descansen.

Anónimo dijo...

gaby nunca te voy a olvidar,siempre estas en mi corazon y memoria,en cualquier momento nos volvemos a juntar .mucha fuerza para todos los que lo extrañamos mucha fuerza a la flia leo ramazzotti