miércoles, 8 de junio de 2011

ANDRES D'ALESSANDRO


El asunto es tan sencillo que parece imposible que en la práctica uno nunca logre el resultado satisfactorio. Consiste en amasar y mostrar la pelota bajo la suela una, dos, hasta tres veces. Luego, en el momento exacto en que se lleva la pelota hacia atrás, con un golpe veloz del empeine se empuja el esférico hacia adelante junto con el resto del cuerpo que sale de la zona como eyectado. Y listo, el rival queda petrificado al suelo, impávido mirando como el jugador se le ha escapado en sus propias narices. Andrés D’Alessandro traía esa jugarreta desde la cuna y tan simple como indescifrable era, que el Chacho Coudet la bautizó “la boba”. Sello distintivo de este millonario por el mundo.
Nacido en Capital el 15 de abril de 1981, el talento de Andrés era muy popular entre los habitués de los sábados de inferiores. Tanto se decía de él, que ya desde su debut cargó con la mochila de demostrar que tanta expectativa no era exagerada. Se trataba de un talento nato. Dueño de un estilo particular que conjugaba gambetas chispeantes con pases precisos dignos del mejor estratega. Traía en su bagaje el plus de un carácter podrido que muchas veces sirvió para empujar al equipo hacia más, como también en otras para hundirlo con alguna salida de cadena.
D’Alessandro debutó con el Tolo Gallego, pero fue recién en el año siguiente, cuando Ramón Díaz le dio cabida en el equipo titular, que su nombre comenzó a repercutir con fuerza. Integró uno de los equipos mas ofensivos que River recuerde. Comizzo, Ayala, Yepes y Rojas, Coudet, Ledesma, Cambiasso y Zapata, D’Alessandro, Ortega y Cardetti. Sin tanta patrulla de los rivales, Andrés hizo verdaderos zafarranchos en las defensas contrarias, jugando donde duele la habilidad, cerca del área. Mas tarde, ya junado por todos, tuvo bajones lógicos y picos destacados. Cuando lo vendieron a mediados de 2003, se había convertido en un jugadorazo hecho y derecho, dos veces campeón con la banda roja, con un puñado de goles memorables en el recuerdo colectivo (chanfle a Independiente en la vieja Doble Visera, apilada ante Gimnasia en Núñez, Tiro libre al ángulo ante Corinthians por la Copa, bombazo de zurda a Boca en la Bombonera). En síntesis, un crack con destino de vuelta.
Su juego no cuadró en Europa. Ni en Wolfsburgo de Alemania, donde jugó 3 años en un equipo decadente. Ni en Porthmouth de Inglaterra, donde recaló media temporada. Ni en Zaragoza, donde fue compañero de Pablo Aimar y jugó bastante, pero no terminó de adaptarse. Fue recién en el calor familiar del Brasil donde se reencontró con su talento genuino y también con su carácter de pocas pulgas. Y cuando D’Alessandro volvió a ser el de siempre, Internacional de Porto Alegre, se convirtió en el cuadro temible que hoy todos reconocen. En el rojo gaucho obtuvo dos certámenes estaduales, la Sudamericana, la Libertadores, la Recopa y la Suruga Bank. Su nivel lo devolvió a la Selección Nacional y a todos los millonarios les alimentó el deseo de volver a verlo otra vez con la banda roja.
Dueño de una medalla de oro olímpica y de un Mundial Sub 20 jugado en Argentina (al cual accedió por la fortuita baja por lesión de Livio Prieto), siempre declaró su amor por River y lo hizo en forma bien evidente, una noche muy triste para el millonario. San Lorenzo había sacado a la banda de la Libertadores de 2008, y haciendo un alto en los festejos, recordó con lágrimas en los ojos que su intención era otra y que todos los riverplatenses sabían perfectamente por qué y por quién no había retornado.
Claro que sabemos Andrés. También deberás saber vos que te estamos esperando.

8 comentarios:

sergio dijo...

El sueño de todos los River Platenses, es que vuelva y nos de un toque de jerarquía.
Ojala sea pronto, por que lo necesitamos.
"Amo a River,y eso no cambia, a pesar de venir a San Lorenzo" dijo hace 3 años, cuando vino al cuervo.

sergio dijo...

En el vrano del 2000, Ramon lleva al "nene" a entrenar en primera, e incluso ponerlo en algun partido creo que contra Independiente.
Luego se va el "pelado", y viene Gallego, que no lo ponia mucho.
Su debut oficial, se produce contra Union de Sta Fe, la noche que Jayo pateo desde la casa y la metio.

roberto dijo...

mucho cariño , pero a poner el hombro no viene nadie y eso q ya la hicieron para ellos , los hijos y los nietos..tel para crespo , saviola , aimar , cavenaghi , dalessandro , yepes , angel, demichelis y alguno mas q se me escape.

Enrique dijo...

Renovó el contrato con el Inter hasta el 2015, así que me parece muy difícil que lo volvamos a ver con nuestra camiseta.

Enzo dijo...

De todas maneras directo a las galería de ídolos.

sergio dijo...

La verdad tenes razon Roberto.
De la trompa para afuera, todo bien.
Pero ni hablemos de venir a dar una mano a la Camiseta que los lanzo a la fama y les permitio estar donde estan.

Anónimo dijo...

Estos tipo piensan y miran a traves de los billetes, toda la generacion de los 90/2000 se olvidaron del club, me c... en todos
Claudio

Anónimo dijo...

La mayoría de los futbolistas profesionales juegan por la plata. El amor a la camiseta está desapareciendo. Todo ahora es muy materialista.