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jueves, 20 de mayo de 2010

APUNTES DE OTRO SEMESTRE OLVIDABLE


El verano: Prueba fehaciente de que uno ve lo que quiere ver. Esos 45 minutos finales ante Boca en Mardel fundaron una ilusión que siempre se supo descabellada. Las piernas frescas de los juveniles hicieron estragos en la dureza veterana de un xeneize distraído en una interna feroz. Muchos se lo creyeron y pobre de ellos. 1 triunfo, 2 empates, 1 derrota. Originalidad aparte, no fue más que el sueño de una noche de verano.
La Copa: Disculpas por la ironía barata. Pero es un dato de esta cruda realidad que River Plate, luego de 16 semestres iniciales consecutivos, vea una Copa Libertadores por televisión. Lo peor de todo es que no se sabe cuando podrá pegar la vuelta.
El Clausura: Para los mas racionales, 30 puntos significaban una muy buena campaña. River logró 22. Mucho, si se tiene en cuenta el nivel general del equipo en el certamen. Las últimas jornadas trajeron consigo un nuevo empuje anímico, que permitió la recuperación del estilo y de las victorias necesarias. Antes de eso hubieron 14 fechas de terror en donde River careció de todo lo necesario para triunfar: Ataque, defensa, talento, temperamento, paciencia, creatividad, gol, suerte.
El mejor: Alexis Ferrero. Venció la desconfianza de muchos con una personalidad avasallante. No jugó para la tribuna y jamás se preocupó por disimular sus evidentes carencias técnicas. Sus bartoleadas causaron picazón a mas de uno, pero fue –sin dudas- lo mas regular del semestre y cerró el certamen (Cappa mediante) intentando amigarse con el complicado arte de llevar la pelota al pié. Mención especial para Paulo Ferrari y sus heroicas escaladas por la banda derecha.
El peor: Mauro Rosales, Gustavo Cabral, Nicolás Sánchez, para quienes pido exilio forzado en Martín García. La lista incluye a Oscar Ahumada y Matías Abelairas, pero ellos se salvan solo por ser de la casa.
La revelación: Roberto Pereyra y Facundo Affranchino. Parecidos y distintos a la vez. Zancadas largas, lindo manejo, peso en el área de enfrente, buena vuelta. El tucumano arranca y levanta a la gente, aunque todavía cae demasiado seguido en prolongados letargos. Affranchino es más anfibio, la lucha le sienta tanto como el juego, menos explosivo, pero mas inteligente y temperamental. Opciones interesantes para puestos donde el buen material no abunda.
Los históricos: Ortega, Gallardo y Almeyda llevaron la bandera en este drama. A su modo y con sus peculiaridades, los tres pusieron la jeta cuando escapar y vivir de la gloria era lo mas tentador. Ariel volvió a subir y bajar en el infierno de su caos personal. Separado del plantel, fue casi un ex jugador. Cappa le devolvió la alegría de jugar y reavivó destellos de su magia. Hoy está bien, pero eso puede realmente durar muy poco. El Muñeco quedó enredado en lesiones crónicas. Sin ritmo, sin fortaleza, y hasta sin ánimo, su despedida casi se veía venir. Será mejor así. Dolerá verlo con otros colores, pero es preferible una despedida digna y no un retiro forzado. Del Pelado hay poco para agregar. Su aporte en cuanto experiencia, capacidad, entrega y carácter es, simplemente, asombroso.
Los refuerzos: Rodrigo Rojas sorprendió en el verano con un fútbol prolijo y versátil. Astrada lo puso en tantas posiciones que lo mareó. Una lesión le restó juego, pero por lo mostrado, merece una nueva chance. Gustavo Canales confirmó y desmintió su capacidad durante todo el año con chambonadas a las que precedía con un toque talentoso, al que precedía con otra chambonada. Lento y de buen lomo, no se ayudó ni lo ayudaron. Ahora deberá lucharla desde atrás. Juan Manuel Díaz no se soltó jamás y lateral de River que no pasa al ataque, dura poco. Lo que en Estudiantes alcanzaba para el elogio, en River solo recaudó indiferencia.
Los técnicos: Astrada no se creyó el espejismo del verano, pero pronto comprobó que la mano venía mas fulera de lo que se pensaba. El punto de inflexión fue el superclásico. Hasta ese partido, River la peleó sangrando cada punto obtenido. Tras Boca, la partida de Leo era solo una cuestión de tiempo. Cappa llegó con su aura doctoral y su discurso inflamado de romanticismo. Logró otro ánimo y otra convicción, su River generó mas fútbol en esos partidos (salvo ante Tigre, obvio), que en las últimas 5 campañas. Pero aún es muy pronto como para tomarlo en serio.
El mejor partido: El 3-0 sobre Racing en Avellaneda está un escaloncito arriba del 2-1 a Vélez y el 2-1 a Godoy Cruz. Los únicos tres partidos del semestre en donde River intentó (y logró) reconciliarse con el estilo de su vieja escuela. Ah, y para ser buenos con Astrada, los segundos 45 en el bosque ante Gimnasia.
El peor partido: Hay una larga hilera de por lo menos 10 cotejos encabezados por el 0-2 ante Boca. Por la jerarquía del partido, por el contexto en el que se llegaba, y por la impresentable mansedumbre con la que el equipo se entregó a la adversidad.
Lo bueno: La bocanada de aire fresco que significó la llegada de Cappa, el retorno al fútbol de Buonanotte, la linda sensación de verlo bien a Ariel Ortega, la conmovedora entrega de Matías Almeyda
Lo feo: El lamentable accidente de Buonanotte en el que se mataron sus 3 amigos, el turbio e injusto despido de Astrada en aquel vestuario tucumano. El nudo en el estomago que provoca ver a River en zona de descenso. El adiós a la banda de una figura como Marcelo Gallardo.
La hinchada: La misma popularidad, las mismas tribunas a reventar, el mismo aliento fervoroso, el mismo aguante ante las pálidas, los mismos giles que insultaron a un ídolo como Astrada o pusieron banderas contra Gallardo. El respaldo de siempre para el peor plantel de nuestra historia.
La dirigencia: Tan personalista como siempre, Passarella ocupó estos meses en tapar y denunciar agujeros, y en la búsqueda desesperada de financistas que banquen la conformación de un cuadro decente. Echó a Astrada para traer a Cappa. Una movida jugada que demostrará o no su visión estratégica.
La pregunta inquietante: ¿Qué sensaciones esteremos experimentando todos los riverplatenses dentro de exactamente un año?.

sábado, 15 de mayo de 2010

CUANDO SOBRAN LAS PALABRAS

River Plate 1 - 5 Tigre
Torneo Clausura 2010 - 19ª fecha.
Estadio Monumental - 15/05/10.


RIVER PLATE: Vega (4); Ferrari (4), Ferrero (4), Quiroga (3) y Villagra (4); Affranchino (4), Cirigliano (4), Pereyra (3) y M. Díaz (3); Ortega (4) y Funes Mori (6). Posteriormente Rojas (4), Buonanotte (3) y N. Sánchez. DT: Ángel Cappa.
TIGRE: Ardente; San Román, Pérez, Fontanello y Arruabarrena; Fondacaro, Castagno, Pasini y Leone; Lazzaro y Luna. Luego Botta, Rodríguez y Blanco. DT: Caruso Lombardi.
GOLES: Claudio Pérez (TIG) 10 pt. José San Román (TIG) 12 pt. Pablo Fontanello (TIG) 17 pt. Mariano Pasini (TIG) 37 pt. Leandro Lazzaro (TIG) 44 pt. Rogelio Funes Mori (RP) 6 st.
ARBITRO: Luis Álvarez -bien-.
MAN OF THE MATCH: Leandro Lazzaro (Tigre)
RESULTADO MORAL: River Plate 2 - Tigre 6.

Todavía nos duele la carretilla, así que nos evitaremos la tarea de explicar el resultado, porque ni una fría distancia pasional, ni un esforzado ejercicio de razón, justificarán este marcador lapidario con que Tigre despachó a River en el cierre del Clausura. En el fútbol de siempre, los goles eran consecuencia del trámite del partido, pero hoy es absolutamente a la inversa. Como ante Racing en Avellaneda, los goles determinan el trámite. En la era del estudio y la táctica, la defensa de River omitió el valioso detalle de marcar al adversario en el área y el Matador lo sopapeó de lo lindo en un primer tiempo de terror. Queda el triste consuelo de saber que -si no aminoraban la marcha- el score pudo haber sido mas histórico (aún).
Ahora. Que hacemos con el supuesto envión anímico, la pretendida cara nueva, la vuelta a las fuentes, el tiki tiki?. Donde guardamos las palabras elogiosas que el equipo nos arrancó en los últimos partidos?. Que debemos pensar de cara al futuro?. Con el tiempo, puede que este resultado sea una simple anécdota o carne de cañón para los que piensan (pensamos) que Cappa es un error. Demasiado pronto para conclusiones. Habrá que dejar que esta fruta madure o se pudra por completo. Solo una cosa queda clara: River necesita jugadores. Formados, hechos y derechos, para reemplazar a estos pataduras y apoyar a los mas pibes. Nos vamos al mundial tan preocupados como arrancamos el año. Si esta goleada despierta la alarma, bienvenida sea.
Y entre tantas broncas este sábado, una pequeña bronquita pasajera. No en vano dicen que el sentido común es el menos común de los sentidos. Su ausencia podríamos esperarla de cualquiera, menos de alguien que desde su filosofía y su preparación intelectual se ha ganado un lugar de consideración en el mundo fútbol. 1-5 abajo y con solo 20 por jugar, Cappa, poné a Gallardo, hermano. ¿Meter a Nico Sánchez para que?. ¿Para cuidar que cosa?. ¿Para equilibrar que defensa?. Raro en un tipo que dice conocer el feeling millonario, no percibir el deseo de una multitud que colmó graderías, no solo por los últimos resultado, sino también por la necesidad de despedir a pleno aplauso a su ídolo transpirando por última vez su camiseta. Gallardo merecía ese gusto que le negó.

domingo, 9 de mayo de 2010

COLOR ESPERANZA

Racing Club 0 - 3 River Plate
Torneo Clausura 2010 - 18ª fecha.
Estadio Cilindro de Avellaneda - 08/05/10.


RACING CLUB: De Olivera; Mercado, Aveldaño, Martínez y Cahais; Lluy, Yacob, Fernández y Grazzini; Luguercio y Bieler. Posteriormente Castroman, Hauche y Litch. DT: Miguel Ángel Russo.
RIVER PLATE: Vega (6); Ferrari (8), Ferrero (7), Quiroga (6) y Villagra (6); Affranchino (7), Almeyda (6), Pereyra (5) y M. Díaz (6); Ortega (6) y Funes Mori (9). Luego Rojas, Buonanotte y Cirigliano. DT: Ángel Cappa.
GOLES: Rogelio Funes Mori (RP) 2 pt. Rogelio Funes Mori (RP) 16 pt. Rogelio Funes Mori (RP) 24 pt.
ARBITRO: Juan Pablo Pompei -bien-
ROJAS: Matías Almeyda (River Plate)
MAN OF THE MATCH: Rogelio Funes Mori (River Plate)
RESULTADO MORAL: Racing Club 1 - River Plate 4.

Dos minutos en los relojes. Si no te acomodaste perdiste. River sale a mostrar que lo que dicen de su nueva cara no es cuento. Affranchino pasa raudo con su motoneta por la banda derecha y frena justo para levantar un centro medido sobre el área de Racing. Funes Mori salta arqueando su cuerpo y de lejos parece Francescoli. Parietal izquierdo precioso que sacude su mufa y se clava allá arriba, lejos de un De Olivera que apenas entra en la foto de los diarios del domingo.
Ahora van 16 y ya Racing ha golpeado insistentemente la puerta con ganas de entrar. El palo, el arquero y la suerte se lo han impedido. Pero en un descuido, pasa lo que pasa cuando un equipo viene derecho. Funes Mori va a pelear una imposible contra Matías Martínez y el destino le da un premio a su tezón. El zaguero yerra fiero y el pibe queda mano a mano con ángulo cerrado. Semanas atrás hubiera pateado de una y lo hubiera errado, pero ahora (desde hace 15 minutos) ya no tiene presión y piensa. Y si piensa hace la diferencia. Enganche temerario y definición fría sobre un defensor local que cerraba desesperado. 2-0. Lo del cambio de cara no es verso.
8 minutos mas tarde, la faena se completa. Lo que era insistencia de Racing ahora se transforma en suicidio. Su gente lo sabe y nosotros también. Affranchino lo ve a Ortega y éste lo ve a Ferrari. En 5 segundos llegan de tres cuartos de campo propio a la linea final. Paulo la bombea por sobre De Olivera y el héroe de la noche aparece en el segundo palo para poner la cabecita y hacer -ahora sí- un gol de goleador. 3 goles en un partido!. 3 goles en un clásico!. 3 goles en media hora!. 3 goles de un delantero!. Mira si no va a ser redondita y hermosa esta luna de sábado en Avellaneda.
Allí esta el tren. La puerta está abierta y la máquina en marcha rugiendo en el andén. Deseo subirme a esta esperanza que renace porfiada como la maleza. Tantas veces rompimos ilusiones a las que nos montamos sin mas argumentos que los que dicta el corazón. Hoy vemos otra cosa en la cancha y palpamos otro semblante en caras acostumbradas a las pálidas de siempre. River sacó ante Racing (y ante Godoy Cruz y Vélez Sarsfield) un pequeño boleto de confianza para poder, de una buena vez por todas, reconstruirse de sus ruinas. El simple retorno a las fuentes, y la apuesta al fútbol de siempre -ese que vimos más en estos tres partidos que en los últimos dos años- son sus argumentos irrefutables.
Ojalá sea el tren correcto. Ojalá el tren no se vaya.

sábado, 1 de mayo de 2010

VA QUERIENDO

River Plate 2 - 1 Vélez Sarsfield
Torneo Clausura 2010 - 17ª fecha.
Estadio Monumental - 30/04/10.


RIVER PLATE: Vega (5); Ferrari (7), Ferrero (7), Quiroga (4) y Villagra (7); Affranchino (7), Almeyda (5), Pereyra (4) y M. Díaz (5); Ortega (8) y Funes Mori (4). Luego Buonanotte (6), Abelairas y Cirigliano. DT: Ángel Cappa.
VÉLEZ SARSFIELD: Montoya; Olivera, Tobio, Torsiglieri y Lima; Cabrera, Razzotti, Cabral, Alvarez y Velázquez; Zárate. Posteriormente Bella, Cristaldo y Bíttolo. DT: Ricardo Gareca.
GOLES: Ricardo Álvarez (VZ) 8 pt. Paulo Ferrari (RP) 45 pt. Diego Buonanotte (RP) 36 st.
ARBITRO: Carlos Maglio -regular-
MAN OF THE MATCH: Ariel Ortega (River Plate)
RESULTADO MORAL: River Plate 2 - Vélez Sarsfield 1.

Con todo lo que pasa ante nuestras narices a veces es difícil ser crédulo con el destino y con la justicia. Pero a veces una tregua se produce y las cosas adquieren el sentido lógico y justo que realmente merecen. Buonanotte merecía este guiño del destino, aquel que le quitó tanto y que hoy le otorga esta caricia al alma. Merecía este desahogo íntimo, esa lágrima rodando, esos abrazos sinceros, esa ovación emocionada de quienes sentimos su dolor. Merecía Diego, dormir esa pelota llovida de Villagra con la puntita de su botín derecho y acomodarla en el mismo movimiento de zurda, lejos, al palo izquierdo de Montoya. Desatar ese estallido que sacudió una noche que pintaba tan monótona como tantas. Merecía darnos una victoria y encontrar en el (su) fútbol un remedio que empiece a cicatrizarle las heridas.
Intentando ser el de siempre (el de toda la vida), este River ya no es el de siempre (el de los últimos años). A veces ilusiona, a veces desencanta. Pero ya no lo rige la depresión de saberse menos, sino la ambición de querer volver a ser. Los cambios saltan a la vista. Cappa no posee ninguna fórmula mágica ni ha descubierto la receta salvadora. Pero parece haber encontrado en un discurso simple y llano, la llave para elevar la moral de varios jugadores. Hoy Ferrari y Villagra ya no van al ataque a ver que pasa, sino que trepan para hacer daño. Ferrero ya no revolea tanto a la bartola, sino que intenta jugar al pié, sin eso quitarle su enorme personalidad. Los carrileros van y vienen con frenesí, pero ahora parecen saber para que corren tanto. Ortega y Mauro Díaz ya no están tan aislados a la hora de crear. Hoy se buscan más, y a menudo se encuentran.
La victoria ante este pseudo-Vélez fue tan clara como la de Godoy Cruz. Esté quien esté enfrente, hoy es muy difícil en nuestro fútbol virar un resultado adverso con tanta claridad y sin nada extraño que lo provoque. Desde el tanto tempranero de Ricardo Álvarez (primer error grueso de Vega desde que es titular) hasta el gol de Buonanotte casi sobre el cierre, hubo un millonario hambriento, inconexo por momentos, pero siempre claro en su convencimiento de ir al frente y buscar el gol sin que esto parezca una epopeya griega. La rompió Ortega. También Ferrari, Affranchino, Villagra y más el plus de Buonanotte. Es muy loco, pero hacía meses que en River no se destacaba mas de un jugador al mismo tiempo en un partido. El cambió está planteado. Es tiempo de profundizarlo.

sábado, 24 de abril de 2010

NUNCA ES TRISTE LA VERDAD

Estudiantes (La Plata) 1 - 0 River Plate
Torneo Clausura 2010 - 16ª fecha.
Centenario Quilmes (local Estudiantes) - 24/04/10.


ESTUDIANTES: Orión; Angeleri, Cellay, Desábato y Ré; Pérez, Braña, Verón y Sosa; Boselli y Fernández. Posteriormente Núñez, Benítez y Sánchez. DT: Alejandro Sabella.
RIVER PLATE: Ojeda (4); Ferrari (4), Ferrero (4), Quiroga (4) y Villagra (4); Affranchino (5), Almeyda (6), Pereyra (4) y M. Díaz (4); Ortega (5) y Villalva (3). Luego Cabral (4) y Buonanotte (4). DT: Ángel Cappa.
GOLES: Facundo Quiroga -en contra- (EST) 21 pt.
ÁRBITRO: Néstor Pitana (muy mal)
MAN OF THE MATCH: Rodrigo Braña (Estudiantes)
ROJAS: Daniel Villalva (River Plate) y Gustavo Cabral (River Plate)
RESULTADO MORAL: Estudiantes 1 - River Plate 0.

En tiempos mejores, fixture en mano, solíamos hacer la arbitraria especulación de los puntos que uno tenía seguros y los que se podían complicar en una hipotética carrera al título. Salvando las distancias de los momentos, el paralelismo sirve a la inversa para saber que si había un partido del calendario en el que eramos boleta seguro, era este ante Estudiantes.
Mano a mano y puesto por puesto, los 11 de Estudiantes son mas que los 11 de River. Hay entre ambos equipos abismos de entendimiento y confianza. Y a pesar de que aprendimos que la lógica en el fútbol no tiene mucha relevancia, siempre supimos que la revitalizante actuación de la semana pasada no era escusa suficiente como para pensar que se le podía ganar a este Estudiantes tan sólido y aplomado.
De todos modos, los primeros 20 alentaron una pequeña quimera de paridad, pero fue necesario apenas un accidente (el gol en contra de Quiroga) para que la ilusión se rompa como una pompa de jabón. Enredados en el vértigo soberbio de la presión Pincha en el mediocampo, aparecieron las imprecisiones y las eternas dudas. Y mientras Ortega se carajeaba con Desábado por vaya a saber uno que puterío barato, River apenas alcanzó a tartamudear algún mínimo argumento para el empate, al cual Estudiantes hizo oídos sordos.
Ellos son los campeones de América. Nosotros pelearemos el descenso. Ellos tienen un Club ordenado. Nosotros lo tuvimos a Aguilar. Ellos tienen a Verón en plenitud. Nosotros a Ortega y Gallardo en decadencia. Ellos tienen un proyecto consolidado. Nosotros apenas lo estamos buscando. Ellos tienen fuerza, técnica, velocidad, concentración, variantes. Nosotros no. Ellos tienen un plantel de primera. Nosotros tenemos... esto. Quién haya inventado eso de que comparar es odioso dio en la tecla. Pero a veces es necesario mirar la abundancia de los otros para descubrir la pobreza propia. Esa es nuestra verdad. Si quieren podemos decir que no es triste. Pero seguro, lo que no tiene (al menos hasta Junio) es remedio.

domingo, 18 de abril de 2010

MUY PARECIDO A RIVER PLATE

River Plate 2 – 1 Godoy Cruz Antonio Tomba
Torneo Clausura 2010. - 14º fecha.
Estadio Monumental – 17/04/10.


RIVER PLATE: Vega (5); Ferrari (8), Ferrero (6), Quiroga (6) y Villagra (5); Barrado (4), Almeyda (8), Pereyra (7) y Gallardo (4); Ortega (7) y Canales (5). Posteriormente Buonanotte (5), Affranchino (6) y Ojeda. DT: Ángel Cappa.
GODOY CRUZ: Ibáñez; Sigali, Curbello, Martínez y García; C. Sánchez, Olmedo, Rojas y Ramírez; Higuaín y Carranza. Luego Vega, Chávez y Salinas. DT: Omar Asad.
GOLES: Federico Higuaín (GC) 32 pt. Ariel Ortega (RP) 28 st, Paulo Ferrari (RP) 29 st.
MAN OF THE MATCH: Matías Almeyda (River Plate)
ARBITRO: Pablo Lunati (mal)
RESULTADO MORAL: River Plate 3 – Godoy Cruz 1.

Podrá ser una burbuja en el tiempo o el anuncio del advenimiento de un tiempo de mucha más felicidad. Que sea lo que sea. Pero paga tanta pena junta un sábado a la noche como este, que halle la madrugada dominguera al revoleo de una remera, que se extinga al grito feliz de un pueblo con ansias de desahogo, en la convicción férrea de un corazón que late. Pese a todo late.
Una noche de buenas noticias, tantas juntas que invitan a la desconfianza. El retorno al triunfo luego de cinco fechas, el corte de la racha sin goles, la vuelta de Buonanotte, los puntos que aligeran la presión del promedio. Pero ninguna de estas buenas nuevas se compara con la real gran noticia de este juego ante Godoy Cruz: La del retorno del equipo millonario a la pureza de su estilo, a la esencia misma de su grandeza. Al hambre por ganar y el deseo de avasallar al oponente.
Claro que hubo desacoples burdos y temores familiares, y podrá ser este solo un espejismo en el mismo camino de siempre; Pero este sábado –y como hacía mucho tiempo no pasaba- el River actual y el River de siempre se parecieron bastante. Ante el conjunto líder del torneo y con la cuchilla del pesimismo apoyada en la yugular, quedó bien en claro en la cancha cual de los dos era el equipo grande.
Este triunfo no es de Cappa y su tiki tiki, ni de Cappa y su discurso florido. Es el triunfo de un enorme optimismo producto de Cappa. El optimismo es contagioso, y si estamos en positivo el equipo lo capta al instante, y así Ferrari podrá pasar 3 millones de veces al ataque, o Almeyda podrá correr hasta lograr que uno se emocione de orgullo. Así empujaremos las largas zancadas de ese tucumano Pereyra, al que todavía no quiero comparar con la bruja Berti, o mimaremos sin reproches los restos ilustres de Ariel y Marcelo. Nada mas que el optimismo puede hacer que River, solo en el primer tiempo, patee mas al arco que en el resto de la temporada, o que doblegue claramente al equipo puntero y sensación del campeonato con un score que (tal vez) quedó corto.
Ahora abundarán loas triunfalistas, cantos de sirena, exclamaciones de fans cappistas, y leñas del árbol caído. El consejo es la precaución y el realismo ante una historia que viene muy cruzada y que será difícil de dar vuelta. Pero si este es el punto de partida de una nueva etapa, el primer paso es el correcto: El de la busqueda de River por volver a sus fuentes.

jueves, 15 de abril de 2010

MAS QUE SUERTE


Tiene cultura, tiene inteligencia, tiene calle, tiene potrero, tiene personalidad, tiene una linea de vida y por ella va derechito y sin explicar porque. Describir entonces porque en el Mundo River, la llegada de Ángel Cappa no cayó del todo redonda, forma parte de una larga lista de prejuicios, desconfianzas y preferencias que hemos sabido (justificadamente o no) cultivar en este tiempo.
Ángel Cappa posee un discurso, River Plate posee un discurso. Ambos se parecen mucho y, si los opuestos se atraen, porqué los parecidos no podrían hacerlo. El problema de estos días es que el River que sale a la cancha no es el del discurso de la historia. A recuperar esto viene Cappa, y a ganarse una tribuna que lo mirará inquisidora, Se le exigirán puntos e identidad, y no existe aparentemente ni la mas mínima intención de regalarle un afecto que no merezca.
Hasta el surgimiento del Huracán del "Tiki Tiki", la carrera de este bahiense de 63 años no tenía mayores antecedentes que el de su colaboración en los proyectos de Jorge Valdano en Tenerife y Real Madrid de España y un constante deambular por el mundo predicando siempre la misma idea de respeto por el juego, los jugadores y la historia. En la Quema, Cappa logró algo que nunca había podido: Llevar a la práctica sus teorías irreprochables. Su Huracán fue una tormenta de verano, pero... ¡Que tormenta!. En pocos meses de trabajo, convirtió a un equipo discreto (salvo Bolatti, Defederico y Pastore) en los responsables de hacer creer que el fútbol espectáculo de ganar, golear y gustar, todavía era posible. No fueron campeones -basicamente- por un lamentable arbitraje final de Gabriel Brazenas. El Globo del Clausura 2009 fue una revolución. Si en River logra eso, su ciclo podrá considerarse exitoso.
Cappa siempre fue muy hábil para ubicar las palabras en un contexto de ilusión e idealismo. Sentado ante la prensa, tiró varias frases con las que es imposible no identificarse. Dijo: "Estar en River es un anhelo escondido, es una responsabilidad emocionante. River no solo es grande porque ganó mucho, sino por un estilo que hizo escuela a nivel sudamericano y mundial. Estilo que comparto y al que le seré fiel".
Que así sea.

martes, 13 de abril de 2010

POR SIEMPRE JEFE


Todavía resuenan los párrafos conmovidos que Victor Hugo le dedicó aquella tarde de su retiro ante Racing en 2003. Es imposible no emocionarse. "La última Jefe... Se es Jefe si es generoso, se es Jefe si se es querido y no temido, se es Jefe si se banca la mano cuando viene mal, se es Jefe si se esta ayudando a los mas pibes, se es Jefe si se lo puede ser en cualquier cancha y ante cualquier situación...". Las noticias mas tristes siempre se entenderán mejor por los silencios que provocan y no por las palabras que susciten. Es por eso que escribir una crónica de este tipo signifique más un ejercicio obligatorio que una descarga de sentimientos.
Leonardo Astrada debutó el 12 de octubre del año pasado en una derrota 1-3 ante Independiente. Sabíamos nosotros y sabía él que se estaba inmolando por la causa. La historia riverplatense, esa que ayudó a edificar y que tantas veces lo engalanó como héroe, hoy lo recordará como un mártir más de una realidad que sigue sin modificarse. Astrada llegó para ponerle el pecho a la adversidad y ese gesto de grandeza vivirá por siempre en la memoria de todos los riverplatenses, incluso de los que lo insultaron a voz en cuello en los últimos partidos.
Le pasó de todo en estos cinco meses. El doping de Archubi, la irresponsabilidad de Fabbiani, las dificultades de Ortega, el accidente de Buonanotte, los refuerzos mediocres, el fantasma del descenso, la presión de la tribuna, la herencia de Aguilar, etc, etc. Fue haciendo equilibrismo en una soga con tal de conseguir puntos, sorteando siempre un nuevo problema a estrenar y varias veces tomando decisiones equivocadas, que jamás fueron disimuladas por la pobreza franciscana de este plantel.
Probó –tal vez en exceso- con nombres y sistemas en la búsqueda del equipo. No lo encontró, y no por poseer poca capacidad, sino porque en este despistado River, el equipo no existe desde hace rato. Tras un 2009 cerrado con expectativa, las cosas empezaron a desbarrancarse lentamente con el comienzo del Clausura 2010. Tras la dura caída ante Boca en La Bombonera la historia de precipitó a un final prematuro y anunciado. No lo salvó ni la red de su pasado glorioso, ni sus esperanzas de cambio a partir de junio.
Está claro que el River de Astrada jugó siempre muy mal, y es su responsabilidad no poder hacer nada para detener la espiral negativa. Su salida era una fruta que se caía de madura, justificada por la vorágine resultadista en que vivimos. Pero que (entre gallos y medianoche) lo hayan despedido como a los traidores genera una congoja muy especial porque una gloria de River no merece ser tratada así. Es este el primer poroto negativo de la administración Passarella.
Estas líneas son un reconocimiento para alguien que escuchó el grito de auxilio de River y dejó todo para socorrerlo. Podría no haberlo hecho argumentando cualquier banalidad. Con mas Astradas en el Club, tal vez esta realidad que vivimos se hubiera evitado. Pero es un signo de estos tiempos, que los verdaderos hombres que se juegan por River, deban irse por la puerta de atrás.
Merecías, querido Jefe Leonardo Astrada, otra despedida. Tal vez otro domingo de Buenos Aires a pleno de sol, o un cerrado aplauso de pié, sin entridencias pero persistente, tal como fue su caracteristica toda su carrera. Perdido detrás de un enjambre de periodistas hábidos de basura, ya lo he perdido de vista. Y sin embargo, se queda en las retinas y en el corazón de este humilde hincha, para siempre.

domingo, 11 de abril de 2010

SIN GOLES NO HAY PARAÍSO

Atlético Tucumán 0 - 0 River Plate
Torneo Clausura 2010 - 14ª fecha.
Monumental José Fierro - 11/04/10.


ATLÉTICO TUCUMÁN: Ischuk; Bressan, Páez, Azconzabal y Barone; Drocco, Granero, Vargas y Pereyra; Escobar y Gigliotti. Posteriormente Rodríguez, Musto y Montiglio. DT: Mario Gómez.
RIVER PLATE: Vega (6); Ferrero (5), Sánchez (5) y Quiroga (6); Affranchino (5), Almeyda (5), Cirigliano (6), Abelairas (5) y M. Díaz (5); Ortega (5) y Bou (4). Luego Antonio y Villalva. DT: Leonardo Astrada.
GOLES: No hubo.
ARBITRO: Saúl Laverni (bien)
MAN OF THE MATCH: Facundo Quiroga (River Plate)
RESULTADO MORAL: Atlético Tucumán 1 - River Plate 1.

Hay que hacer un poquito de fuerza para acordarse que fue un centro medido del uruguayo Juan Manuel Díaz al primer palo para la cabeza de Gustavo Canales. Fue el último gol. Ocurrió el 14 de marzo a eso de las siete de la tarde, para decretar la victoria 2-0 sobre Huracán. Hoy, 27 días después de aquel suceso extraordinario, la cantidad de puntos apenas ha variado (eran 12, hoy son 13), las dudas se multiplicaron como una plaga, y el casillero de los goles a favor sigue tan inmóvil como lo dejamos, aquella tarde ante la quema.
Puede ser esta igualdad ante el Decano Tucumano una muestra veraz del sitio que ocupa River en el mapa del fútbol nacional. Una paridad absoluta e incuestionable entre un conjunto que seguramente jugará la B Nacional la temporada que viene, y otro que deberá ajustar varias cuentas con Dios si es que no desea sufrir en la lucha por el rebajamiento. Esa es hoy la medida del cuadro de Astrada. La de un equipo del ascenso. Un conjunto vacío de confianza, superpoblado de limitaciones de todo tipo, cansado de implorar vanamente que, por una vez, la moneda de la fortuna le de un guiño favorable.
Y si bien el problema de River es integral, la inoperancia ofensiva hoy llega a límites irriantes. En el hervidero del José Fierro, el millonario dispuso de los espacios para la contra y dilapidó tres claras chances de gol que no se daban desde aquel mano a mano de Funes Mori ante García en la Bombonera. Cuando a los 42 del complemento Mauro Díaz envió afuera un cabezazo dentro del área chica, la reacción del hincha debe haber disparado sensaciones aptas para la tragedia como para la comedia.
¿Pudo haber ganado River en Tucumán?. Si, si el gol no se hubiera empecinado otra vez en no salir. ¿Pudo haber perdido River?. Por supuesto, si Atlético no nos empardara y superara en urgencias e ineficacias. Plantado con relativa firmeza esta vez, la banda mostró entrega absoluta en todos (hasta Abelairas corrió) y un interesante tándem central entre Matías Almeyda y el debutante Ezequiel Cirigliano, un chico con cositas de Mascherano, el mejor Ahumada y el propio Pelado. Argumentos poco convincentes tanto para vulnerar la virginidad de nuestras redes enemigas, como para hacernos creer que el camino elegido para la esperanza es el correcto.
Una esperanza que crece en la misma proporción con la que aumenta nuestro pobre montón de puntos en el Clausura.

jueves, 8 de abril de 2010

ENSAYANDO EL PADRE NUESTRO

River Plate 0 - 1 Newell's Old Boys
Torneo Clausura 2010 - 13ª fecha.
Estadio Monumental - 07/04/10.


RIVER PLATE: Vega (5); Ferrero (5), Sánchez (4) y Quiroga (5); Affranchino (4), Almeyda (5), Abelairas (3) y M. Díaz (5); Ortega (5), Canales (3) y Villalva (4). Posteriormente Funes Mori (4), Antonio y Ludueña. DT: Leonardo Astrada.
NEWELL'S OLD BOYS: Peratta; Alayes, Insaurralde y Schiavi; C. Díaz, Mateo, Bernardi, Estigarribia y Formica; Achucarro y Núñez. Posteriormente Sperdutti, Boghossian y Dening. DT: Roberto Sensini.
GOLES: Jorge Achucarro (NOB) 6 pt.
MAN OF THE MATCH: Mauro Formica (Newell's Old Boys)
ARBITRO: Gabriel Favale (bien)
RESULTADO MORAL: River Plate 1 - Newell's Old Boys 1.

Dicen que el fútbol no es más que un estado de ánimo. Que hoy no nos fluyan las palabras para esbozar explicaciones coherentes de lo que nos pasa, es todo un signo. River es un cuadro depresivo, y por ende, se expresa depresivamente en el terreno de juego, y por carácter transitivo, deprime a todo aquel que está pendiente de su historia. Tal vez haya que encontrar allí los argumentos de esta nueva caída ante Newell's Old Boys. River entra a la cancha maniatado de pesimismo y abrumado por sus propias dudas. Entra moralmente derrotado. Y cuando eso pasa, perdés seguro.
Dicen que a la suerte hay que ayudarla. Pero a veces una pequeña manito de la fortuna ayuda a evitar tremendos zafarranchos. Tanto como el juego de grande, la actitud ganadora, las alegrías, la decencia y el dinero, la suerte también se ha apartado de Núñez. Arrancando el complemento, Jorge Achucarro -el raudo y tenaz ariete rosarino- entró al área millonaria con balón dominado. Su remate rebotó en las rodillas de un Alexis Ferrero con menos reacción que una tortuga reumática. Entonces, el esférico retornó hacia el punta paraguayo, que casi cayendo, tiró un nuevo guadañazo como quién arroja una plegaria al cielo. Si la hubiera agarrado de lleno, la pelota estaría botando aún en el puente Ángel Labruna. Pero no. Su pífia describió un globo perfecto que cayó mansamente en la red por encima de Daniel Vega. Sal. Mas que sal, el salar de Uyuni.
Dicen que el que las hace las paga. El River que venimos soportanto está pagando la condena de sus culpas (Aguilar HDPLCDTM). Ante Newell's vuelve Ortega y el retorno del ídolo da nuevos bríos. Ariel regala un par de garabatos geniales y -solo con eso- River es más en el primer tiempo. El mazazo de ese tanto desafortunado y la fatiga de las piernas y de la mente del Burrito resuelven el trámite. Los rosarinos controlan las acciones apoyados en la seguridad de sus tres obeliscos de la zaga y en el fútbol virtuoso de Mauro Formica. River podría haber jugado hasta el viernes a la tarde sin vulnerar a Peratta.
Los millonarios hemos atravesado en estos largos (larguísimos) meses una variada gama de sensaciones indeseables. Angustia, ira, fastidio, hartazgo, bronca, decepción. Tal vez sea éste el momento de recurrir a la resignación. A esperar el final del Clausura y a implorar que en junio, con los refuerzos, vuelvan las añoradas alegrías. Habrá que hacer dos campañas de 30 puntos, por lo menos. Nada imposible, pero por las dudas, hay que ir ensayando el Padre Nuestro.

lunes, 5 de abril de 2010

MAS NEGRO QUE BLANCO

Lanús 1 - 0 River Plate
Torneo Clausura 2010 - 12ª fecha.
Estadio Ciudad de Lanús - 04/04/10.


LANÚS: Marchesin; Arce, Hoyos, Viera y Velázquez; Aguirre, Pellettieri, Pizarro y Blanco; L. Díaz y Salcedo. Posteriormente Ledesma, Lagos y Fritzler. DT: Luís Zubeldía.
RIVER PLATE: Vega (5); Ferrari (4), Ferrero (4), Cabral (4) y JM. Díaz (3); Affranchino (4), Almeyda (4), Abelairas (3) y Pereyra (4); Rosales (3) y Funes Mori (4). Luego Villalva (3), Rojas (3) y Canales. DT: Leonardo Astrada.
GOLES: Sebastián Blanco (Lanús) 41 pt.
MAN OF THE MATCH: Sebastián Blanco (Lanús)
ARBITRO: Pablo Lunati (mal).
RESULTADO MORAL: Lanús 2 - River Plate 0.

Se llama Sebastián Blanco. Tiene vientipocos y es, en el medio del barullo autómata que caracteriza la mediocridad de nuestro fútbol, una excepción a la regla. Es lo más parecido a Gallardo que surgió en el último tiempo. Posee el pié sensible, avanza en patineta, hace con maestría lo fácil del juego y, de vez en cuando, también lo imposible. Juega con una sonrisa -sencillamente- porque juega como a él le gusta. Blanco tiene el estilo River impreso en la frente. Tiempo atrás, hubiese sido imposible que figuras como él no se pongan la banda roja alguna vez. Pero... que va. Hoy parece que todo lo que sea lujoso, efectivo, agradable y superador, pasa de Núñez lo mas lejos posible.
Aparte de esto, hay algunas consideraciones sobre las desventuras millonarias que nos sacan de quicio. River tiene hoy 3 "titulares": Vega, Ferrari y Ferrero. Lo son solo porque no hay otros a quien poner. El sistema de juego es 4-4-2, o 4-3-1-2, o 4-5-1 o lo que sea. Lo cierto es que ninguno funciona. Rojas pintó como una revelación, pero lo marearon tanto con múltiples funciones que hoy es uno más en el bardo. Hace 7 días Abelairas no fue concentrado y ante Lanús fue titular. Mauro Díaz, de aceptable complemento ante Argentinos, en el Sur jugó en la reserva. Ariel Ortega, que está desafectado desde la 2ª fecha, el jueves parece que vuelve como si nada. A Funes Mori, Pereyra, Villalva y Affranchino les están quemando lentamente sus carreras apagando incendios que no cometieron. Ahora sabemos bien porqué Estudiantes sonreía cuando abrochó sin muchos reparos el negocio con Juan Manuel Díaz. Lo de Cabral es muy difícil de explicar sin insultos. Lo de Rosales tampoco. Ante todo esto, solo cabe una pregunta. ¿Que estamos haciendo, querido Jefe?
Y cuando parecía que ya mas abajo no se podía cavar en esta fosa interminable, River va y se despacha con un juego ante Lanús sinceramente lamentable. Agustín Marchesín habrá pasado una de las noches mas tranquilas de su carrera. River fue todo el partido un equipo muy largo y muy ancho, y en los piletones de entre líneas, Lanús actuó con libre albedrío al ritmo del talento de Blanco y el buen pié de todos sus jugadores. El 1-0 fue una mentira grande como una casa. En el complemento Lanús se replegó para cubrirse mejor de los ataques millonarios, pero no fue necesario. River, ni siquiera, amagó con una piña.
Ahhh!!!. Y a pesar de que con nuestra actualidad, la actitud llorona suene descabellada. Estaría bueno que -si no es mucha molestia- alguna vez nos cobren un penal.

martes, 30 de marzo de 2010

RIVER TE PARTE EL ALMA

River Plate 0 - 1 Argentinos Juniors
Torneo Clausura 2010 - 11ª fecha.
Estadio Monumental - 29/03/10.


RIVER PLATE: Vega (6); Ferrari (4), Ferrero (4), Cabral (3) y JM. Díaz (3); Affranchino (4), Almeyda (6), Pereyra (6) y Rojas (3); Funes Mori (5) y Canales (3). Posteriormente M. Díaz (6), Villalva (3) y Rosales. DT: Leonardo Astrada.
ARGENTINOS JUNIORS: Ojeda; Caruzzo, Sabia y Gentiletti; Oberman, Ortigoza, Mercier, Prósperi y Coria; Sosa y Calderón. Posteriormente Hernández, Pavlovich y Canuto. DT: Claudio Borghi.
GOLES: Ismael Sosa (ARG) 20 pt.
ARBITRO: Diego Abal (bien)
MAN OF THE MATCH: Néstor Ortigoza (Argentinos Juniors)
RESULTADO MORAL: River Plate 1 - Argentinos Juniors 2.

Bravo. Lo lograron de nuevo. Perdón, lo logramos de nuevo. Ahí esta River otra vez en el piso con la boca sangrante y con pajaritos revoloteando su cabeza aturdida, impotente por no poder esquivar los golpes inclementes de piñas que llegan desde la esquina contraria y la propia también. Al término del juego, el Monumental es un caldero hirviente que rebalsa su sopa de insultos y frustraciones. Y que "a ver si ponen huevos que no juegan con nadie", o que "vayanse todos la puta que los parió", o que "la camiseta de River se tiene que transpirar". Así fue todo el partido.
Son días de bronca fácil y -lógicamente- justificada. Bronca brava. Ordinaria y sin tapujos. Bronca explosiva. Bronca que cuando se apacigua se mezcla con lástima. Porque escucharlo a Astrada quebrado de la impotencia te conmueve. Porque ver a un River plagado de pibes yendo al matadero te parte el alma. Bronca, cuyo principal problema reside en hacia quien dirigirla, y en que momento expresarla. Lo dijo Borghi en el vestuario. "Si a los 2 minutos ya cantaban que si no ganan van a cobrar, no ayuda mucho".
Tan despistados vamos que hasta de la bronca se sospecha. ¿Que pensarán realmente esos hinchas que se atropellan para putear?, ¿Que Funes Mori es mas culpable de Aguilar?, ¿Que Astrada los hace jugar así a propósito?, ¿Que vamos a pelear el descenso porque nos encanta la adrenalina?. ¿Porque no nos enojamos así antes?. ¿Porque no reaccionamos así cuando veíamos que se afanaban todo y hundían al club en una crisis sin parangón en la historia?.
En un clima que se sabía iba a ser espeso, River Plate volvió a dar muestras de una inoperancia absolutamente dolorosa. Argentinos Juniors dominó el primer tiempo de principio a fin con el argumento del orden para marcar y la salida rápida de contra. Hizo uno pero tendría que haber hecho tres. Astrada en el entretiempo mandó a la cancha a dos pibes, un poco para revolucionar la apatía y otro poco para cubrirse de la gente. Si hubiera podido habría sacado a los 11. El equipo cambió la cara y si el pobre Funes Mori no tuviera tanto pavor a perderse goles, el millonario hubiera rascado un empate que -tal vez- hubiera evitado el maremoto.
Luego, la asamblea se expresó en forma contundente. La noche se fue con el grito de millares de "vayansé no roben más". La calentura se comprende, pero estaría bueno que nos quede claro que los ladrones ahora están lejos de Núñez, y jamás oyeron un agravio tan masivo que repruebe su delincuencia.

jueves, 25 de marzo de 2010

SE CAÍA DE MADURO

Boca Juniors 2 - 0 River Plate
Torneo Clausura 2010 - 10ª fecha
La Bombonera - 25/03/10.


BOCA JUNIORS: García; Muñóz, Luiz Alberto, Bonilla y Monzón; Medel, Méndez, Giménez y Riquelme; Gaitán y Palermo. Posteriormente Barroso, Chávez y Erbes. DT: Abel Álvez.
RIVER PLATE: Vega (5); Ferrari (4), Cabral (4) y JM. Díaz (4); Almeyda (5), Ahumada (3), Rojas (4) y Gallardo (5); Canales (4) y Funes Mori (4). Luego Affranchino, Pereyra y Villalva. DT: Leonardo Astrada.
GOLES: Gary Medel (BJ) 13 pt. Gary Medel (BJ) 3 st.
ARBITRO: Héctor Baldassi (bien).
MAN OF THE MATCH: Gary Medel (Boca Juniors)
ROJAS: Gary Medel (Boca Juniors)
RESULTADO MORAL: Boca Juniors 2 - River Plate 1.
INCIDENCIA: Se jugaron dos tiempos de 40 minutos para completar los 10 que se habían jugado el domingo 21 antes de la suspención.

Voy a exagerar, pero perder un clásico es como morirse un poquito. Seguramente antes dolía lo mismo que ahora, pero perder hoy un clásico lleva a que tu amargura dure al menos hasta el próximo partido. Duele más porque ya estoy viendo venir a los que, kerosene en mano, avivarán el fuego de la caída. A los oportunistas con la pala para tirarnos tierra. A los vendehumo para inventar conflictos. A los chupamedias para alabar a Marteeeeen!!! o a Rrrrrrromannn!!!. A los pega afiches de llano sentido del humor. A los agoreros que avecinarán cataclismos, A los lenguarases omnipresentes que en dos palabras harán desaparecer la "crisis" en un lado para hacerla aparecer en otro. A los falsos puristas que repetirán hasta el hartazgo la mordedura de Gallardo a Medel, como si el chileno fuese la reencarnación del Mahatma Ghandi.
Uffff. Todo eso duele mas que el 2-0 inapelable. Mirá si no va a jorobar perder un superclásico.
Está claro que el fútbol es terreno de la verdades relativas. Ahora, ¿Que es lo verdadero y que es lo relativo?. La perorata previa al partido estableció como verdad que era River el que llegaba bien (?) y Boca el que llegaba mal. Era este un horrendo presagio. El fútbol, como siempre alineado al reglamento de lo hipotético, se encargó nuevamente de despejar polvaredas de habladurías, demostrando que la única verdad se ve en el verde césped. Con mucho pavor, a varios nos rebotó mil veces en la cabeza la siguiente idea: "River mejor, Boca peor: Gana Boca". Se caía de maduro.
Describir el bagaje futbolistico de Oscar Ahumada no nos debería llevar mucho tiempo. Tiene Oscar -junto a su garra y sacrificio para la marca- una inquietante tendencia a perder la pelota en lugares incómodos y a hacer foules estúpidos. Todo junto le pasó en el minuto 13 del primer tiempo y nos costó el partido. Centro mordido de Riquelme, estatismo defensivo, anticipo de Medel, y estallido de resurección. Luego lo de siempre cuando se va abajo en el score. Apuro, desorden, imprecisión, poca profundidad, nada de oportunismo. Boca presentó una defensa que era una invitación, pero hizo bien los deberes en la mitad de la cancha. Con Medel intenso, Méndez en alto nivel, y un Riquelme filoso controló el partido y lo ganó con poco y sin peros.
Ahora bien. Sería injusto decir que River nos falló o decepcionó. El cuadro de Astrada fue coherente con lo que marca su actualidad. Jugó mal, como siempre. Tan mal como cuando se le ganó a Chacarita o a San Lorenzo, o como cuando se perdió con Colón o Independiente, o como cuando se empató con Central o Arsenal. Te duele la impotencia de verlo sin respuestas. Te duele el corazón al ver esa gente allá arriba que propone siempre una fiesta que rara vez es retribuída.
Y esas líneas finales son todo un síntoma. Somos de River por su camiseta y no por su hinchada. Aunque ultimamente se torna muy dificultoso encontrar algo de brillo en las tardes de River que no salgan de la fidelidad (hoy casi masoquista) de su parcialidad.

domingo, 21 de marzo de 2010

LATE PERO NO DRENA

Boca Juniors - River Plate (suspendido)
Torneo Clausura 2010 - 10ª fecha.
La Bombonera - 21/03/10.


BOCA JUNIORS: García; Ibarra, Muñóz, Luiz Alberto y Morel Rodríguez; Medel, Méndez, Giménez y Riquelme; Gaitán y Palermo. DT: Abel Alvez.
RIVER PLATE: Vega; Ferrari, Ferrero, Cabral y JM. Díaz; Ahumada, Almeyda, Rojas y Gallardo; Funes Mori y Canales. DT: Leonardo Astrada.
ARBITRO: Héctor Baldassi.
INCIDENCIA: Partido suspendido a los 10 minutos del primer tiempo por mal estado del campo de juego.

Dirá la historia, esa señora tan inapelable como un juez supremo, que un 21 de marzo de 2010, se suspendió por primera vez en 80 años de profesionalismo, un superclásico por mal estado del campo de juego. No podía ser otro estadio mas que La Bombonera, el propietario de tan raro privilegio. Con demoras o con celeridad, la historia nos pone a todos en su justo lugar.
La Bombonera es un estadio impresionante, eso es innegable. Pero no necesariamente, lo impresionante se relaciona con la calidad. Desde hace rato, y a pesar de reiteradas lavadas de cara, a la cancha de Boca siempre le costó mucho dar con el piné adecuado para espectáculos de primer nivel. Los accesos, el confort, la seguridad, los baños, el lugar para los visitantes, los palcos, la periferia, y en el caso de este superclásico, el campo de juego.
No se trata de creer que esto en el Monumental no hubiera pasado (remember River 3- San Martín San Juan 2). Pero, aunque la lluvia no distinga camisetas, si pone en evidencia infraestructuras adecuadas. El superclásico es "la" imagen del Fútbol Argentino al mundo, y presentar un espectáculo así (con líneas de cal invisibles, pelotas que no ruedan, jugadores que se patinan, etc, etc) es -básicamente- una soberana irrespetuosidad para la historia de este choque, como para los millones de seguidores (asistentes y televidentes) que perdieron el sueño por vivirlo.
Baldassi no debió haber siquiera empezado el partido. Cuando lo suspendió, a 10 minutos del arranque, nos hizo un favor a todos.

domingo, 14 de marzo de 2010

LO QUE SE SUMA NO SE DISCUTE

River Plate 2 - 0 Huracán
Torneo Clausura 2010 - 9ª fecha.
Estadio Monumental - 14/03/10.


RIVER PLATE: Vega (5); Ferrari (7), Ferrero (5), Sánchez (5) y J.M. Díaz (6); Rojas (6), Ahumada (5), Pereyra (6) y Gallardo (5); Funes Mori (5) y Canales (6). Luego Rosales, Affranchino y M. Díaz. DT. Leonardo Astrada.
HURACÁN: Monzón; Rodríguez, Goltz, Dominguez y Filippetto; Toranzo, L. Díaz, Esmerado, Clara y Peralta; Laurito. Posteriormente Balvorín, Nieto y Benegas. DT: Héctor Rivoira.
GOLES: Ezequiel Filippetto (HUR) -en contra- 2 pt. Gustavo Canales (RP) 30 st.
ARBITRO: Javier Collado -bien-
MAN OF THE MATCH: Paulo Ferrari (River Plate)
RESULTADO MORAL: River Plate 2 - Huracán 1.

2-0. Compro ya. Tres puntos. Un negoción. Jugando feíto, arriesgando el empate, golpeando justo, cortando clavos. Compro igual. Me lo llevo y quédese con el vuelto. Compro un gol de chiripa en el amanecer del partido, que es como ver el sol de la alborada. Compro otro gol en el ocaso de la tarde y ese desahogo visceral que lo prosigue. Compro y no pregunto precio por esta pequeña alegría y este relax que ojalá no sean tan efimeros como de costumbre.
Pago por este equipo infartante. Se que es un horrendo negocio, pero pago porque es lo que hay. Pago por las ganas de jugadores como Ferrari, a veces tan atolondrado, que se nos olvida que en su frenesí deja la vida. Pago por la personalidad de Ferrero, tan amante del pum pa' arriba como desinteresado en disimularlo. Pago por la lógica intermitencia de chicos capaces como Rojas y Pereyra. Por las veneradas y sufridas piernas del Muñeco. Pago por los goles (convertidos y errados) de un nueve como Canales, tan peligrosamente parecido a veces al Cuqui Silvani, como capaz de explosiones emotivas como la provocada tras su espléndido cabezazo para el segundo.
Hoy compro. Apuesto al cero. Y no se nos caen los anillos ni tampoco arriamos ninguna bandera. Pero así como estamos, agarro lo que sea con tal de sacar la cabeza de abajo del agua. Compro este triunfo chiquito y valioso de un equipo enjundioso y limitado, que entró a la cancha con la bendición de un gol de movida, que aguantó sofocones, que no cabeceó nunca en su área, que se hizo peligroso de contra, y que terminó con los brazos en alto por certero y oportunista. Compro estos 12 puntos. Compro que queden 27 en juego y nos falten 18 para los 30. Compro, al fin de cuentas, porque en las manos es mejor tener algo antes que nada.
Y por último, compro también la esperanza de esa masa que se va del Monumental con una sonrisa dibujada, pensando que ganarle a Boca en La Bombonera no es tan imposible como parece.

domingo, 7 de marzo de 2010

NO SOMOS NADA

Independiente 2 - 0 River Plate
Torneo Clausura 2010 - 8ª fecha.
Estadio Libertadores de América - 07/03/10.


INDEPENDIENTE: Gabbarini; Vella, Galeano, Tuzzio y Mareque; Fredes, Acevedo, Busse y Piatti; Gandín y Silvera. Posteriormente Vittor, González y Núñez. DT: Américo Gallego.
RIVER PLATE: Vega (5); Ferrari (5), Ferrero (5), Sánchez (5) y J.M. Díaz (4); Rojas (4), Ahumada (4), Abelairas (4) y M. Díaz (3); Canales (4) y Funes Mori (4). Posteriormente Gallardo (4), Villalva y Pereyra. DT: Leonardo Astrada.
GOLES: Darío Gandín (IND) 38 pt. Andrés Silvera (IND) 15 st.
ARBITRO: Sergio Pezzotta (bien)
MAN OF THE MATCH: Andrés Silvera (Independiente)
RESULTADO MORAL: Independiente 2 - River Plate 1.

Uno, dos, tres, diez, cien, mil, dos mil, tres mil. Un número no es solo un número cuando este hace historia. El equipo de River que salta a la cancha por vez número 3000 es un equipo histórico. Evidentemente quedará en la memoria del hincha, aunque queda claro que no por ser portador de los mejores recuerdos.
En el comentario del triunfo ante San Lorenzo, coincidimos con los hinchas en que si un problema es insoluble, lo mas lógico y sano, es no hacerse mala sangre por ellos. Pero vamos. Hay que tener sangre de pato para no despotricar vanamente contra la inocencia y desidia de esa defensa, la turbulencia inexpresiva de nuestro mediocampo, o la nada misma de nuestro ataque.
Entonces, para que elucubrar sensaciones de hastío, cuando lo mas probable es que el hastío se repita sin solución de continuidad. Mejor dedicarse a contar lo que pasó, como si ello no fuera ya suficiente prueba de la indigencia que hablamos.
Ante Independiente, River Plate jugó tan mal como contra San Lorenzo. Solo que esta vez, tuvo enfrente un equipo que la tiene un poco mas clara. Hasta el primer gol (Gandín definiendo mano a mano, luego de que J.M Díaz quedara enganchado en el achique), el cotejo fue un compendio de no quieros, no te metas, no me ataques, no te descuides, paridad absoluta. Una vez roto el partido, Independiente sostuvo el trámite sin transpirar al impulso de la buena noche de varias de sus figuras (Gabbarini, Tuzzio, Silvera, Piatti). Los tardíos ingresos de Gallardo y Villalva, solo alcanzaron para sumar un par de intentos impotentes a la paupérrima imagen general.
La noche acaba con un 2-0 que renueva los fantasmas. A esta altura nada extraños y nada sorprendentes. No es ni mas ni menos que el resultado lógico entre un equipo que pinta para campeón, y otro que, apenas, pinta cuando puede.

viernes, 5 de marzo de 2010

LO QUE CUESTA VALE

River Plate 1 - 0 San Lorenzo
Torneo Clausura 2010 - 7ª fecha.
Estadio Monumental - 04/03/10.


RIVER PLATE: Vega (6); Ferrari (6), Ferrero (5), Sánchez (5) y J.M. Díaz (6); Ahumada (6), Almeyda (4), Abelairas (4) y Gallardo (4); Villalva (4) y Canales (5). Luego Funes Mori (5), M. Díaz (5) y Affranchino (6). DT: Leonardo Astrada.
SAN LORENZO: Migliore; Meza, Aguirre, Bottinelli y A. Torres; Pintos, Rivero, Leiva y González; Alfaro y Bordagaray. Posteriormente Gómez, Romagnoli y Menseguéz. DT: Diego Simeone.
GOLES: Facundo Affranchino (RP) 28 st.
ARBITRO: Rafael Furchi (bien)
MAN OF THE MATCH: Facundo Affranchino (River Plate)
RESULTADO MORAL: River Plate 1 - San Lorenzo 1.

El grito sale bien desde adentro atravesando nudos en la garganta. Los puños se cierran al instante. En la cara los músculos se tenzan y el rostro se transforma. Festejar un gol de River hoy no es lo mismo que hace años. En días de abundancia, ver a River era acomodarse y disfrutar. El fútbol empalagaba y el gol era algo sencillamente inevitable. Hoy, cualquier sillón te resulta incómodo, cada tanto de nuestro equipo es un pequeño milagro, y uno sabe que cuando concluya un juego de la banda, uno habrá envejecido dos años en 90 minutos.
Pero, como diría Serrat, de vez en cuando la vida nos besa en la boca. La providencia alumbra el camino y como por arte de magia, el tiempo se detiene y todo vuelve a ser como antes, como siempre. Es notable como tres pases seguidos, veloces, precisos, ambiciosos (Ferrari- Canales, Canales - Affranchino, Affranchino - red) desbaratan mufas y frustraciones, logrando variar el punto de vista del vaso medio vació al medio lleno.
Si ese golazo no existiese, describir lo mostrado por River ante San Lorenzo podría resumirse en una sola palabra: Nada. En cambio, con la perlita del pibe segura en el bolsillo, el análisis es más amplio y abarca una palabra mas: Tres puntos. Para equipos con el agua al cuello como el nuestro, eso es todo un manifiesto.
Claro que hubo otras cuestiones. Un relativo aplomo defensivo para bancar el score. Otra nueva buena noche de Daniel Vega, atajando la que tenía que atajar. Una descarga "Kluivertiana" de Canales para el gol de Affranchino. Una nueva muestra de que a Villalva y Funes Mori le faltan todavía varios minutos en la parrilla de la reserva. Y otra confirmación de que a Gallardo y Almeyda (pese a lo grandes que son) se les está consumiendo, mas rápido que lento, la poca nafta que les queda en el tanque.
El resto de nuestros penares deportivos no dan para el análisis. No porque 3 puntos lo tapen todo, sino porque parece muy incoherente hacerse problema por cosas que no tienen solución.

lunes, 1 de marzo de 2010

CAMBIO DE CANALES

Gimnasia (La Plata) 1 - 1 River Plate
Torneo Clausura 2010 - 6ª fecha.
Estadio del Bosque - 28/02/10.


GIMNASIA (LA PLATA): Sessa; Ormeño, Maldonado, Aguero y Graff; Aued, Rinaudo, Encina y Romero; Pérez y Stracqualursi. Posteriormente Castro, Villar y Cuevas. DT: Diego Cocca.
RIVER PLATE: Vega (5); Villagra (4), Ferrero (6), Sánchez (4) y Díaz (4); Barrado (4), Ahumada (5), Abelairas (5) y Rojas (4); Villalva (4) y Canales (6). Luego Gallardo (7), Funes Mori y Affranchino. DT: Leonardo Astrada.
GOLES: Marco Pérez (GELP) 8 pt. Gustavo Canales (RP) 46 st.
ARBITRO: Gabriel Favale (regular)
MAN OF THE MATCH: Gastón Sessa (Gimnasia La Plata)
RESULTADO MORAL: Gimnasia La Plata 1 - River Plate 2.

Cuando la mano viene tan mal barajada, dos cartas del mismo color para mentir el envido son bienvenidas. No somos adeptos a la política de festejar empates, pero es imposible no soltar un alarido que desagote angustias, cuando postreramente Canales vulneró al hasta entonces infranqueable Gastón Sessa. No fue ni mas ni menos que un pequeño acto de justicia.
Un gol que no es solo un gol. Es un goleador que corta una racha, es también un buen segundo tiempo, es un par de espectaculares atajadas del portero platense, es una actitud que cambió radicalmente en los vestidores, es un jugador distinto que entra y hace distinto a un conjunto. Es un punto robado en el descuento. Un empate que no se festeja, pero que si alivia.
Con el agua al cuello por el promedio del descenso, Gimnasia quemó naves desde el principio, fundado en dos delanteros insistidores y el peso indisimulable que adquiere su equipo jugando en el bosque. Cuando Marco Pérez clavó un rotundo frentazo en la valla de Vega, oscuros presagios nublaron el cielo millonario. El cambio de Gallardo trajo luz a la oscuridad, y con el simple argumento de pasar bien el balón, River dejó de ser la timorata formación del primer tiempo para transformarse en un conjunto que -perdido por perdido- apostó a la ofensiva para torcer el rumbo. Sin embargo, cuando Gustavo Canales tocó a la red el pase de Funes Mori, las ilusiones serias de rescatar al cuadro de otro naufragio ya se habían desvanecido.
La noche platense deja una lectura clara. Los 45 iniciales invitan a pensar que 2010 será un año muy largo. Los 45 posteriores a soñar con que todavía se puede llegar a la costa 30 puntos, aunque el mar esté revuelto y la barca averiada.

lunes, 22 de febrero de 2010

DONDE IREMOS A PARAR...

River Plate 1 - 1 Arsenal
Torneo Clausura 2010 - 5ª fecha.
Estadio Monumental - 21/02/10.


RIVER PLATE: Vega (5); Villagra (5), Ferrero (5), Coronel (5) y Díaz (5); Ferrari (4), Almeyda (4), Rojas (4) y Gallardo (5); Ludueña (4) y Canales (4). Posteriormente Villalva (4), Ahumada (5) y Funes Mori. DT: Leonardo Astrada.
ARSENAL: Campestrini; Álvarez, Tula, Matellán y Yacuzzi; Galván, Sena, Pérez Castro y Poggi. Obolo y Jara. Luego Leguizamón, Silva y Menéndez. DT: Jorge Burruchaga.
GOLES: Sergio Sena (ARS) 40 pt. Marcelo Gallardo (RP) -t. libre- 6 st.
ARBITRO: Juan Pablo Pompei (bien)
ROJAS: Matías Almeyda (River Plate)
MAN OF THE MATCH: Franco Jara (Arsenal)
RESULTADO MORAL: River Plate 1 - Arsenal 1.

El 20 de Enero pasado, River Plate le ganó a Boca Juniors en Mar del Plata 3-1. En aquel momento, un joven equipo de Astrada brindó un espléndido segundo tiempo ante un xeneize que -vale decirlo- arrastraba las patas por el piso. Apenas un mes ha transcurrido de aquella feliz noche de verano, y la ilusión que de ella se desprendió se ha evaporado por completo. Una ilusión que nunca tuvo sustento lógico, aunque muchos nos negaramos a aceptarlo.
Varios meses antes de ese partido, cuando le tocó asumir en reemplazo de un Pipo Gorosito renunciado, Leonardo Astrada había establecido parámetros claros sobre la idea que quería de equipo. Bien o mal, River en esos últimos partidos del Apertura pasado jugó apuntando a respetar un esquema y una idea. A juzgar por lo visto en estos primeros juegos de 2010, algo parece haberse perdido en el camino.
La cosa es sencilla: Ante Banfield 4-4-2 con Rojas de 8. Ante Chaca 3-5-2 con Rojas de enganche y Almeyda de zaguero. Ante Central vuelta al 4-4-2 con Barrado de 8 y ya sin Ortega. Frente a Colón 3-5-2 con Gallardo de doble 5. Ante Arsenal 4-3-1-2 con Villagra de 4, Ferrari de 8, Rojas a la izquierda y Gallardo de enganche. Imposible no estar desconcertado. Imposible no jugar mal.
Nuestros sufrimientos crónicos de endebles defensiva, y anemia en ataque, volvieron a hacerse presentes ante un Arsenal que jugó muy cómodo la táctica pijotera que fue a desplegar a Núñez. Ante eso, River no expuso mas que un puñadito de llegadas en la primera parte del cotejo. Luego, el jeroglífico de contención de Burruchaga hundió al millonario en un oscuro vacío de ideas y sorpresas, que se profundizó mucho más con la roja de Almeyda. Seamos honestos. Si no fuera por la chiripa del desvío en la barrera, hoy estaríamos lamentando otra derrota.
Extinta aquella llamita marplatense, hoy nuestro River naufraga en un océano turbulento, ciego y sin radar. Una certeza paga su peso en oro, pero por lo visto hasta aquí (5 puntos de 15 y sin confianza en ninguna de las líneas), estamos mas cerca del fondo que de la superficie.

lunes, 15 de febrero de 2010

YA NO SOMOS ELEFANTES

Colón (Santa Fe) 1 - 0 River Plate
Torneo Clausura 2010 - 4ª fecha.
Cementerio de los elefantes - 14/02/10.


COLÓN: Pozzo; Goux, Candia y Torres; Coudet, Pellerano, Moreno y Fabianesi, Rivarola y Bertoglio; Lucero y Fuertes. Posteriormente Soto, Capurro y Gómez. DT: Antonio Mohamed.
RIVER PLATE: Vega (8); Ferrero (6), Sánchez (4) y Quiroga (5); Ferrari (5), Almeyda (4), Gallardo (4), Díaz (4) y Rojas (5); Villalva (5) y Canales (5). Luego Barrado, Díaz y Funes Mori. DT: Leonardo Astrada.
GOLES: Esteban Fuertes (COL) -penal- 43 pt.
ARBITRO: Cristian Faraoni (mal).
ROJAS: Facundo Quiroga (River Plate)
MAN OF THE MATCH: Daniel Vega (River Plate)
RESULTADO MORAL: Colón 2 - River Plate 1.

Uno de los principales pesares de este River es su pasado glorioso. Su historia. Su nombre. Es imposible no acordarse de momentos de éxtasis. Es imposible no comparar con días de júbilo. Es imposible no pedir por la vuelta de aquel River. Ese que vestía ropas elegantes, el que siempre se ganaba la doncella mejor, el que metía la mano en el bolsillo y pagaba la ronda para todos. Ese River ya no existe y todos sabemos porqué. Estaría bueno que a veces su recuerdo se esfumara también. Por lo menos para no hacernos tanta mala sangre.
Hoy River vive con lo justo. No tiene ni para ahorrar. Años atrás, tal vez, jugadores de mayor categoría hubieran ganado fácil un partido como el que se presentó en Santa Fe. Pero hoy la realidad marca que el millonario no posee el poder ni para lograr, al menos por la fuerza, lo que antes se obtenía con naturalidad. River no banca atrás, corre bastante, pero genera muy poco en el medio, y adelante apenas hace cosquillas. Así es muy difícil.
Asi y todo, River no hizo un mal partido en el Cementerio de los elefantes. Se plantó con personalidad en el medio y buscó la velocidad para salir de contra ante un equipo mejor plantado y seguro de sí. Apostó al palo por palo. Vega y Pozzo fueron figuras y la historia se definió con dos penales. El innecesario cometido por Quiroga a Bertoglio y el no sancionado de Goux sobre Paulo Ferrari. Decir que Cristian Faraoni perjudicó a River es algo tan cierto como innecesario. No perdimos por el juéz. Además, el pobre presente del millonario no da ni para llorar por los malos arbitrajes.
Al igual que en el Apertura pasado, River conquistó 4 puntos en las 4 primeras fechas. Con las consabidas falencias ya marcadas, creemos que este conjunto de Astrada es mucho mejor que la versión de Pipo Gorosito. Esperamos que los puntos nos empiecen a dar la razón.