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jueves, 16 de diciembre de 2010

PARECERES DE UN SEMESTRE HOT


- El Apertura: River redondeó un torneo decente, cuando todo apuntaba a lo contrario. Hubo un arranque furioso que se esfumó ante el mínimo contratiempo. La impericia de Cappa para establecer su idea futbolística llevó al equipo a una confusión que explotó en mil pedazos la tarde de la caída en Floresta. A partir del clásico, River comprendió que para sumar debía arremangarse las mangas y laburar los partidos. Sumó preciosas unidades con un esquema táctico que abre créditos de confianza para lo que viene. Muy pocas veces mostró buen fútbol, y jugar con el fantasma del descenso es una aliciente en este ítem.
- El mejor: Juan Pablo Carrizo. El mismo que se fue. El mismo de siempre. Sobrio y ganador. Por momentos pareció invencible. Ganó solito varios de los 31 puntos obtenidos. Sus atajadas a Silvera, Leguizamón y Bareiro –todas para victorias- fueron milagrosas. Mención especial para Jonathan Maidana, Alexis Ferrero y Mariano Pavone.
- El peor: Carlos Arano. Acorde a sus antecedentes del montón. Flojo en ataque. Flojo en la marca. Cuando lo sentaron en el banco la defensa mejoró. Un berretín innecesario de Cappa. Rodrigo Rojas. ¿Qué será de ese paraguayito que sorprendió en el verano por su ductilidad?. Demasiado frío. Mas que frío, helado.
- La revelación: Erik Lamela. La última joyita de la cantera, poseedor de una zurda diabla y un talento distinto y desequilibrante, al que todavía falta pulir. Arrancó como volante por izquierda, pero fue de enganche cuando ofreció su versión mas osada y productiva. Adalberto Román. Era un desconocido y fue haciéndose un lugar (como buen paraguayo) a base de garra, corazón y juego aéreo. JJ lo mandó a la izquierda de la defensa y –junto a Maidana y Ferrero- construyó un bloque desacostumbradamente sólido en la zaga millonaria.
- Los históricos: Una de las imágenes de la campaña es la del Pelado Almeyda trabando con la cabeza en el final del partido ante Huracán. Recibido de ídolo y referente, su aporte fue clave en el primer tramo del certamen. Vital en la estructura moral del plantel y la hinchada. Un desgarro lo sacó 7 partidos coincidiendo con lo mas pobre de la campaña. Dejó la marca de su entrega conmovedora y una súplica unánime en el pueblo: Que juegue 6 meses más. Ariel Ortega. Su infantil expulsión ante Huracán abortó lo que había sido un muy buen arranque de temporada. Luego cayó en un pozo del que no salió. Tanto que su aporte fue más productivo viniendo desde el banco. Mas allá de su problema personal. Todos nos hemos dado cuenta de que Ariel ya no puede. Todos, menos él.
- Los refuerzos: Mariano Pavone. Una polenta de topadora. Vino lesionado y le costó entrar en sintonía. Suplió todo con un esfuerzo titánico casi siempre en desventaja ante los zagueros. En las fechas finales aparecieron los goles que prometió y sigue prometiendo. Jonathan Maidana venció rápido el preconcepto de haber surgido en Boca jugando con mucha solvencia y categoría. Parejo y regular, se metió para siempre en el recuerdo del hincha con ese cabezazo ganador en el superclásico. Walter Acevedo perdió rápido el puesto con Almeyda y Cappa no lo tuvo en cuenta. Jugando en tándem con el Pelado brindó un gran aporte en la parte final del año. Equilibrio, despliegue y pase seguro. Josepmir Ballón, humilde, silencioso, tímido, le costó aclimatarse al mundo River. En la segunda parte del torneo fue opción seguido a la hora de la variante. No desentonó. Leandro Caruso. Sus tres goles a Central Norte ilusionaron con la explosión del buen delantero que sabemos que es. Se quedó en promesas. Jugó muy poco y no hizo mucho para ganarse el puesto.
- Los técnicos: El principal error de Ángel Cappa fue la lectura de la realidad. Planteó una revolución cuando en River ni siquiera había fusiles. Desaprovecho el impulso de un gran arranque y se fue perdiendo en la nube de sus rabietas histéricas y las pocas respuestas de su esquema futbolístico. La formación de su último equipo en el partido ante All Boys, es la muestra del desconcierto en el que estaba metido. Juan José López llegó para apagar el incendio. Sinceró las metas y ordenó las fichas en sus respectivos lugares. Privilegío el orden a la fantasía y de esa formula llegaron los puntos que estaban escaseando.
- El mejor partido: El 1-0 a Boca. Por la carga previa, por la entrega de los 11, y porque sirvió luego para la remontada en la tabla. También el 4-1 a Lanús de la fecha final. Además de eso, los 45 iniciales ante Huracán y lapsos de los partidos ante Gimnasia y Quilmes en el Monumental.
- El peor partido: River fue muy superado por Vélez y Estudiantes. Pero el peor juego de todos fue ante All Boys en Floresta, por la indolencia y la carencia de rumbo. Una tarde aciaga que reavivó más que nunca los fantasmas tan temidos.
- Lo bueno: Los 31 puntos. El retorno en gran forma de Carrizo. La aparición de figuras jóvenes de verdadero nivel. El liderazgo de Almeyda. La reivindicación como ídolo riverplatense de JJ López. El desahogo ante Boca. El apoyo irrestricto del pueblo millonario en las 19 fechas.
- Lo malo: El karma de jugar mirando la tabla de los promedios. El fracaso de la gestión Cappa. Cierta tendencia de varios jueces a hacerse los giles cuando dirigen a River, con el bochornoso arbitraje de Beligoy en Mendoza a la cabeza. La actualidad futbolística de Ariel Ortega.
- Lo triste: La muerte del pibe Walter Paz en las tribunas de Vélez. Y el silencio posterior con el que –desde los medios y las dirigencias- se pretendió cubrir el hecho.
- La hinchada: El hincha leyó mejor que nadie la gravedad de la situación. Sumó paciencia en momentos álgidos y acompañó, como siempre, reventando estadios a lo largo del certamen. La recepción del equipo en el superclásico ante Boca, todavía eriza la piel.
- La dirigencia: En un estilo poco aconsejable, Passarella manda desde el silencio. Desde allí decidió echar a Cappa, y confirmar a JJ para el año que viene. Se sabe poco de lo que se hace –si se hace- para reparar el hoyo dejado por Aguilar. Seguimos esperando la mentada auditoría, que con cada día que pasa, suena mas a zaraza de campaña.
- El ruego: Ni título, ni Copa. Para el próximo semestre… otros 30.

martes, 14 de diciembre de 2010

CUARTO CRECIENTE

Lanús 1 - 4 River Plate
Torneo Apertura 2010 - 19ª fecha.
Estadio Ciudad de Lanús - 13/12/10.


LANUS: Caranta; Lugo, Hoyos, Goltz y Arce; Blanco Pelletieri, Pizarro y Regueiro; Romero y Castillejo. Posteriormente Ramírez y Grana. DT: Gabriel Schurrer.
RIVER PLATE: Carrizo (6); Maidana (6), Ferrero (6), Román (6) y Arano (6); Acevedo (6), Almeyda (6), Pereyra (7) y Lamela (8); Buonanotte (6) y Pavone (8). Luego Ballón (6), Affranchino y Coronel. DT: Juan José López.
GOLES: Erik Lamela (RP) 28 pt. Silvio Romero (LAN) -penal- 31 pt. Adalberto Román (RP) 6 st. Mariano Pavone (RP) -penal- 8 st. Mariano Pavone (RP) 31 st.
ARBITRO: Saúl Laverni -bien-
ROJAS: Santiago Hoyos (Lanús)
MAN OF THE MATCH: Mariano Pavone (River Plate)
RESULTADO MORAL: Lanús 2 - River Plate 4.

Allá por Agosto, cuando estaba arrancando toda esta historia, unanimemente nos preguntábamos ¿cómo vamos a hacer para llegar a 30 puntos?. Un poco mas acá en el tiempo, allí por Octubre y con el barco de Cappa hundiéndose indefectiblemente, volvimos a plantearnos ese interrogante sin una respuesta satisfactoria. Ha terminado el Apertura 2010 amigos y River Plate a sumado 31 unidades y out de la promoción. Inmejorable panorama, el balance semestral aprobado por aclamación. Así y todo, no resulta sencillo exponer la principal virtud de este equipo para llegar al objetivo. ¿El juego?. Hmmm, difícil. ¿Un cambio de mando acertado?. Podría ser. ¿La actitud y la entrega?. Si, por ahí vamos.
Para llegar a la cifra deseada, primero River Plate debía sortear el siempre complicado escollo de Lanús en el Sur. Y lo hizo sacando de la bolsa una de sus mejores performances de la temporada. El 4-1 impacta, y tal vez, no haya habido tamaña diferencia en el desarrollo del partido, pero la solvencia y el aplomo con que River resolvió el trámite valen por si solos como para justificar el score. Luego de un arranque equilibrado, la banda le torció la muñeca al grana en el arranque del complemento con dos golpes al mentón consecutivos. Primero con un nuevo gran aporte aéreo de Román, y luego con un penal gestado, provocado y convertido por Mariano Pavone.
Apoyado en el raro equilibrio que brinda el tándem Almeyda- Acevedo, mas las pocas pulgas de Maidana, Ferrero y Román, el millonario encontró los modos para darle libertad al talento estético y desequilibrante de Lamela y a las zancadas cada vez más productivas de Pereyra. Pavone agradecido, porque ya el Tanque no debió debatirse tan en soledad ante los codos y las rodillas de los zagueros adheridos a su espalda. De todos modos su entrega es emocionante, dejando hasta la última gota de sudor. Juega como el hincha quiere. Juega como el hincha jugaría si pudiese.
El certamen de Primera División del Fútbol Argentino está compuesto por 20 equipos, 18 de ellos normales y 2 extraordinarios y fuera de cualquier alcance. River concluyó cuarto en esa tabla o -si se quiere- segundo dentro de ese G-18 del montón. Nos vamos al verano piolones y mansos. Sabrá Dios que ilusiones nacerán y morirán en la pretemporada, pero estaría bueno reconocer, entre tanta satisfacción por el pequeño objetivo logrado, cual es la verdadera misión para el próximo semestre: Otros 30 puntitos. Jugando como en las últimas fechas, no tendremos que transpirar tanto para lograrlo.

jueves, 9 de diciembre de 2010

EL TAMAÑO SI IMPORTA

River Plate 0 - 4 Estudiantes (La Plata)
Torneo Apertura 2010 - 18ª fecha.
Estadio Monumental - 08/12/10.


RIVER PLATE: Carrizo (4); Ferrari (4), Maidana (4), Ferrero (4), Román (4); Acevedo (3), Almeyda (4), Pereyra (4) y Lamela (5); Funes Mori (3) y Pavone (3). Posteriormente Lanzini, Buonanotte y J.M. Díaz. DT: Juan José López.
ESTUDIANTES: Orión; Desábato, F. Fernández y Ré; Mercado, Braña, Sánchez, Rojo y Benítez; Núñez y G. Fernández. Luego Stefanatto, Iberbia y López. DT: Alejandro Sabella.
GOLES: Leandro Desábato (EST) 2 pt. Matías Sánchez (EST) 45 pt. Marcos Rojo (EST) 1 st. Gabriel Mercado (EST) 11 st.
ARBITRO: Diego Abal -regular-
ROJAS: Jonathan Maidana (River Plate)
MAN OF THE MATCH: Rodrigo Braña (Estudiantes)
RESULTADO MORAL: River Plate 0 - Estudiantes 3.

La superioridad se reconoce fácil. La derrota se acepta sin problemas. Lo que es difícil de digerir es esta tremenda sensación de impotencia. Ellos son altaneritos y les querés ganar para bajarles el copete. Desábato y esa pinta de fayuto. Braña y su postura camorrera. Verón y su soberbia. La Gata y ese estilo de "me importa un carajo todo". Pero a la hora de jugar, juegan. Son mejores. Tienen más técnica, más fuerza, más táctica. Son mas pillos que vos, son mas vivos que vos, y encima, seguro que si compran un billete se sacan la grande. Seamos claros. Hoy Estudiantes de 10 partidos nos gana 8. Lo que duele no es esa certeza de derrota. Lo que duele es el tamaño de la misma.
Estudiantes fue una máquina despiadadamente certera. A los 2 un pestañeo de Maidana le hizo perder la marca de Desabato que ajustició a Carrizo en el segundo palo. Primer mazazo. Al cierre del primer tiempo, otra pelota parada, un rechazo, una nueva desatención, y Matías Sánchez llegando libre por el medio para el grito. Segunda piña. Al minuto de la reanudación, Maidana sobra una jugada y tiene que detener a la Gata con foul. Roja. El centro de Benítez provoca un borbollón y Rojo la manda a guardar en off side. Golpe de knockout.
El millonario había levantado cabeza en los últimos juegos con una receta un poco pijotera, pero sumamente rendidora. Orden, esfuerzo y efectividad. La misma receta con la que Estudiantes se siente cómodo hace años con una sutil y fundamental diferencia. El pincha tiene mejores intérpretes que la banda. Fue 4-0 porque Sabella (tal vez pensando a futuro) decidió que sus muchachos levanten el pié del acelerador. No fue un baile de taco, caño, chiche y pisadita. Fue un baile conceptual, estratégico, psicológico. River siempre llegó tarde al anticipo, siempre perdió en las divididas, siempre estuvo en inferioridad numérica. Estudiantes y Vélez no son parámetro para nuestra realidad. Pero si existen las tardes para el olvido, ésta sin dudas es una.

domingo, 5 de diciembre de 2010

EL TIRO DEL FINAL TE VA A SALIR

Colón (Santa Fe) 1 - 2 River Plate
Torneo Apertura 2010 - 17ª fecha.
Cementerio de los Elefantes - 04/12/10.


COLÓN: Pozo; Garcé, Raldes y Goux; Quilez, Ramírez, Moreno y Fabianesi, D. Díaz y Quiroga; Fuertes y Larrivey. Posteriormente Higuaín, Rivarola y Curuchet. DT: Fernando Gamboa.
RIVER PLATE: Carrizo (6); Ferrari (5), Maidana (6), Ferrero (6) y Román (6); Acevedo (7), Ballón (6), Pereyra (6) y Lamela (7); Ortega (4) y Pavone (6). Luego Funes Mori (5), Lanzini y J.M. Díaz. DT: Juan José López.
GOLES: Iván Moreno y Fabianesi (COL) 41 pt. Erik Lamela (RP) 11 st. Mariano Pavone (RP) 48 st.
ARBITRO: Juan Pablo Pompei -regular-
MAN OF THE MATCH: Walter Acevedo (River Plate).
RESULTADO MORAL: Colón 1 - River Plate 2.

El reloj marca 48 y monedas. Desde hace 15 minutos tenemos la lapicera en la mano para firmar el empate. De pronto el destino decide tambalear esa igualdad casi juzgada. Carrizo -en su segundo error del semestre- sale lejos y mal para atajar a Curuchet fuera del área, pero decide volverse justo cuando el delantero le enviaba el centro a Fuertes. Lo salva un esfuerzo mayúsculo de Maidana para peinarla de última. Un minuto luego, un bochazo de despeje encuentra a Lanzini en el área y éste al titánico Pavone, por primera vez en el año sin un tipo colgado a sus hombros. Definió rápido, de primera, certero y frío. Lo gritó sacándose la mufa de sus ropas que un poco también son las nuestras. Debemos mirar dos veces para confirmar que sí. Que no es un error ni una ilusión. Que entró. Que ganamos en Santa Fe.
Antes de ese estallido visceral hubo un juego en donde las paridades estuvieron a la orden del día. River controló decentemente los arrestos de un Colón con buenas individualidades deseosas de reivindicar ante su gente la mediocre campaña, hasta que una serie de desaciertos en la marca lo pusieron en desventaja tal vez injustamente. Pero, a diferencia de los juegos anteriores, el millo tuvo mucho más margen para gestionarse opciones de gol. Alli se movió con aciertos y con errores, pero lo empató y era justicia. En la agonía halló la victoria. Y los tres puntos son un premio. Al esfuerzo, a la busqueda, al orden, al bancarse lo que venga. Dirán que esto no es River, y puede que tengan razón, pero, sinceramente amigos, ¿que se supone que es River hoy?.
Dicen que el fútbol es un estado de ánimo. Debe ser así nomás. El buen semblante y el orden a rajatabla son los principales capitales de este River de fin de año. La victoria ante Boca fundó un equipo mas seguro de sí y con unos pocos y fundamentales preceptos para defender a como de lugar: Seguridad defensiva, solidaridad, actitud y cosecha de puntos. Ante eso algunas cosas se van aclarando: El doble cinco de Almeyda -suplido sobriamente por Ballón en el cementerio- y Acevedo a esta altura parece innegociable. El sacrificio de Ferrari para jugar de 4 y 8 al mismo tiempo es notable, por mas que desluzca su brillo personal. Román no se aventurará demasiado con la pelota en los pies, pero desde que juega allí, nadie ha entrado como pancho por su casa al área de Carrizo. A Lamela hay que liberarlo de presiones y responsabilidades. Discontinuo, tal vez un poco frío, de su tranco elegante y su toque fino siempre salen cosas positivas cuando entra en sintonía. Es crack, y lo será mucho más cuando moldee su físico y su personalidad, y cuando aprenda a largarla en el momento justo.
Van 28. Faltan 2 para los básicos 30. Quedan 6 en juego ante rivales chivos. Para cerrar esta crónica de un fin de semana alegre, déjenme elegir la imagen del gol del pibe Lamela. Esa jugada "barceloneana" urdida por los toques de Ballón - Acevedo - Ferrari - Acevedo - Lamela - Acevedo - Pavone - Lamela - red. Permitamente buscar allí el futuro perfecto de un River que sin salir del molde que le ha permitido sumar valiosas unidades, pueda animarse a retomar el camino que nunca debió haber perdido.

domingo, 28 de noviembre de 2010

EL CORAZÓN EN LA MANO

River Plate 1 - 0 Olimpo (Bahía Blanca)
Torneo Apertura 2010 - 16ª fecha.
Estadio Monumental - 28/11/10


RIVER PLATE: Carrizo (8); Ferrari (5), Maidana (6), Coronel (5) y Román (7); Acevedo (6), Almeyda (6), Pereyra (6) y Lamela (5); Ortega (4) y Pavone (5). Posteriormente Funes Mori, Buonanotte y Cirigliano. DT: Juan José López.
OLIMPO: Tombolini; Casais, Bianchi Arce, Mosset y Villanueva; Galván, Brum, Cobo y Vega; Salom y Furch. Luego Rolle, Bareiro y Delorte. DT: Omar De Felippe.
GOLES: Adalberto Román (RP) 31 pt.
ARBITRO: Sergio Pezzotta -bien-
MAN OF THE MATCH: Juan Pablo Carrizo (River Plate)
RESULTADO MORAL: River Plate 2 - Olimpo 1.

Dos años y medio de diferencia y el mismo grito absolutamente distinto. Dos años atras, Diego Buonanotte se filtraba en la defensa bahiense y tocaba al segundo palo y al rastrón para anotar el gol con que River ganaba su último campeonato, allá en el Clausura 08. Hoy, en el mismo arco, en el mismo palo, y con casi la misma euforia en el festejo, Adalberto Román se anticipó en un corner de Lamela, y cabeceó como Dios y los manuales mandan. A contrapierna, abajo y de pique al suelo. Hoy como ayer ese estallido. Hoy como ayer con el corazón en la mano. Hoy como ayer esa victoria tan festejada, aunque los motivos de la alegría sean tan disímiles que cuesta creer que entre suceso y suceso hayan pasado apenas 2 años y medio.
La principal virtud de JJ ha sido sincerar a River de cara a su realidad. En estos tres últimos partidos el millonario ha sido honesto con su urgencia y fue a lo básico y primordial: Los puntos. Ya no hay aventuras románticas ni futuros perfectos. Ahora, con el privilegio del orden y el cero en el arco propio, equipo y circunstancia parecen tener mucho mas en común. Lo cual no deja de ser un síntoma positivo. No se puede pensar en la revolución si lo que primero que se tiene es la panza vacía. También ciertas movidas de nombres parecen haber sido acertadas. Acevedo aporta el bendito equilibro y un traslado seguro en la zona central, al margen de ser un pulmón extra para el Pelado Almeyda. Y Román no sube como Arano, pero cancela su zona defensiva y es, además, un reaseguro en el juego aéreo en ambas áreas.
Maniatado y nervioso, hasta ese cabezazo de Román, River no había hecho demasiado por merecer el triunfo ante un Olimpo humilde y ordenado. Pero en este fútbol en donde el trámite lo determinan los goles y no el juego, el sufrimiento experimentado hasta el último minuto para festejar el éxito pareció un poco exagerado. En los minutos posteriores a la apertura del score la banda generó bastante como para eliminar los sobresaltos que llegaron en el cierre del juego. Los arrestos voluntariosos de Olimpo provocaron alguna zozobra y fue necesaria la aparición de San Carrizo -Almeyda dixit- para jugarse la vida ante una entrada de Bareiro en el descuento (como previamente lo había hecho ante Furch y Galván). Su arrojo abrochó una victoria vital y sin mucho para destacar. Además ahuyentó los fantasmas de un empate, que de haber ocurrido, hubiera dado por tierra con la precaria ilusión a la que estamos aferrados.
River Plate pone a prueba tu corazón. Lo zamarrea en un vaivén de sensaciones de la que solo los mas fuertes saldrán airosos. Te da aire y de pronto te lo quita. Este River (su fútbol, su gente, sus falencias, sus virtudes) debe ser analizado y comprendido bajo el inapelable prisma de su contexto. Hoy, la actualidad reclama cuchillo entre los dientes y armadura de hierro. Su DT y sus jugadores lo saben, y parece ser, que buena parte de su público también. No es una mala señal. La historia, la gloria, las banderas, las tradiciones que nos han hecho los mas grandes se respetan y se defienden, pero hoy por hoy, están para ser exhibidas en el museo.

domingo, 21 de noviembre de 2010

DOLOR DE OJOS

San Lorenzo 0 - 0 River Plate
Torneo Apertura 2010 - 15ª fecha.
Estadio Gasómetro - 21/11/10.


SAN LORENZO: Migliore; Luna, Tula, Bottinelli y Palomino; G. Pereyra, Reynoso y Torres; Rovira, Menseguez y Bordagaray. Posteriormente Bazán y Benítez. DT: Ramón Díaz.
RIVER PLATE: Carrizo (6); Ferrari (5), Maidana (6), Ferrero (5) y Román (6); Acevedo (5), Almeyda (6), R. Pereyra (5) y Lamela (4); Ortega (4) y Pavone (4). Posteriormente Arano, Lanzini y Funes Mori. DT: Juan José López.
GOLES: No hubo
ÁRBITRO: Diego Abal -regular-
RESULTADO MORAL: San Lorenzo 0- River Plate 0.

A veces hay partidos que no dan ni para que uno queme preciosas neuronas en un vano intento de explicación. Este de San Lorenzo y River es uno de esos casos. Habrá quienes argumenten el sofocante calor de la tarde porteña. Otros pondrán en la mesa la excusa de la presión por lograr el resultado. Otros la crisis global. Otros la caída del Muro de Berlín. Todas pavadas. Es difícil de consebir que tipos preparados física y mentalmente, varios de talento comprobado, bien dispuestos y bien remunerados, erren pases de tres metros al compañero, o tiren centros 20 metros atrás del arco, o fouleen de manera torpe e infantil durante todo un partido. La decadencia de nuestro fútbol es tan notable que tal vez este clásico no haya sido siquiera el peor juego de la fecha. Pero lo cierto es que cotejos como el del Gasómetro espantan a la gente de las canchas. Si los 30 y pico mil tipos que pagaron la entrada deciden no volver más a un estadio, estarán absolutamente justificados.
No somos tan necios como para creer que el triunfo del martes iba a fundar un nuevo River, pero sí pensamos que esta era una buena chance para proseguir con el envión de tan magnifica victoria. No se dio. River no pudo ser intenso ni pudo ser preciso. Desplegó cierta solvencia para contener sin problemas a los 3 atacantes que puso Ramón, pero eso le restó aire, inventiva y jugadores al momento de provocarle peligro a la valla de Migliore. Con el correr de los minutos el juego se fue tornando de mediocre a malo, y luego de malo a desastroso. Los 15 finales fueron un concierto de chambonadas insultantes para la historia del fútbol de ambas instituciones.
22 puntos en la tabla de al menos 30 que se pretenden. Con 12 en juego la lectura es sencilla: O mejoramos o no llegamos. Los empates no ayudan mucho en lo aparente. Las igualdades de visitante solo rinden si de local se gana.

miércoles, 17 de noviembre de 2010

QUE ESTO DURE PARA SIEMPRE

River Plate 1 - 0 Boca Juniors
Torneo Apertura 2010 - 14ª fecha.
Estadio Monumental - 16/11/10.


RIVER PLATE: Carrizo (7); Ferrari (5), Maidana (8), Ferrero (7) y Román (6); Acevedo (7), Almeyda (6), Pereyra (7) y Lamela (6); Ortega (6) y Pavone (6). Posteriormente Arano, Buonanotte y Funes Mori. DT: Juan José López.
BOCA JUNIORS: García; Cellay, Caruzzo, Insaurralde y Rodríguez; Méndez, Battaglia, Giménez y Riquelme; Mouche y Palermo. Luego Chávez, Viatri y Monzón. DT: Claudio Borghi.
GOLES: Jonathan Maidana (RP) 8 st.
ARBITRO: Héctor Baldassi (regular)
MAN OF THE MATCH: Jonathan Maidana (River Plate)
RESULTADO MORAL: River Plate 2 - Boca Juniors 0.

Quisiera subirme a esta noche y no bajarme nunca más. Abrazarme a miles de anónimos y, porque no, dejar caer una lágrima. Confundirme con el humo de las bengalas que abriga, como una cobija espumosa, esta noche inolvidable. Sentirme así feliz como hacía rato no pasaba. Libre como esas banderas que se ondean al viento. Pleno, extasiado, agradecido, emocionado.
Quisiera meterme en ese abrazo en el circulo central. Sacudir esta angustia atorada en el garguero. Poder tener este indescriptible placer de escribir estas líneas para ustedes con una sonrisa que no cabe en la cara. Volver a verte, querido River, como en tus mejores noches, convocante, imponente, ganador. Bajar y decirle gracias al Pelado, y a Ariel, y a Juan Pablo, y al Negro JJ, y a todos. Poder retomar esa esperanza maltrecha de alguna vez volver a ser lo que siempre fuimos.
River ganó en todo. Rotundo e incuestionable. Lo hizo desde esa recepción escalofriante de su pueblo, hasta el pitazo lapidario de Baldassi. JJ puso en cancha un dibujo con las fichas en los lugares correctos y con las ideas absolutamente claras. Siempre supo cual era su negocio y lo hizo evidente tanto por el fervor con que enfrentó el cotejo, como por la rotunda mediocridad con la que Boca reptó por Núñez. Maidana, Ferrero y Román le pusieron músculo, codo y agarrón al patrullaje de Palermo. Almeyda y Acevedo se entendieron precisos en el siempre difícil arte del "sale uno, espera el otro". Por ellos, Riquelme no estuvo en el Liberti. Carrizo transmitió paz. Rara vez hubo mas de 40 metros entre el primer delantero y el último defensor de la banda. Esa "rigurosidad" táctica, abrió las puertas para que los talentos de Pereyra (altísimos 45 iniciales) y Lamela generen desequilibrio. Este River fue mucho mejor que el de las últimas versiones de Cappa. Pero -sobre todas las cosas- fue un River diferente. Muy diferente.
Y después sí. El gloriosos minuto 8 del complemento. El chanfle cerrado de Lamela a la boca del área chica. La entrada rauda de Maidana, con el fantasma de Passarella guiando su arremetida con la 6 en la espalda. Y ese parietal izquierdo de pique al suelo. Y esa ceguera loca por un gol, que más que un gol es un orgasmo, que más que un orgasmo es un desahogo.
El último párrafo es para JJ. Tanta verdura mediática tirada al voleo por aquel pasado azul y oro hizo que el negro mereciera esta reivindicación publica y popular. Nunca (y menos ahora) nos debiste algo JJ. Nos quedamos con tu arrojo para agarrar este fierro caliente; Tu postal serena ante la locura y el deliro; Con la cinta adhesiva que te volviste a poner en la muñeca, como cuando la rompías con la banda roja; Y con ese puño apretado de cara a la (tu) gente cuando los tres puntos ya estaba en el bolsillo.
Tres puntos que -sabemos- son solo eso, pero que -también sabemos- que no son tres puntos cualquiera.

martes, 9 de noviembre de 2010

UNA SOMBRA YA PRONTO SERÁS


Fuera de discusión está lo erróneo de echar un DT una semana antes de jugar un superclásico. En realidad, no es correcto echar un técnico antes de que finalice su contrato. Es obvio el error y tomar esta decisión tan drástica supone asumir descarnadamente en público los alcances de ese desliz. En el caso de River, el error no fue solo haber incumplido lo firmado con Cappa. El error -hoy reconocido y sincerado- fue haberle ofrecido contrato.
Parte Don Ángel. Allá por abril de este año, no fuimos pocos los que (cruzando los dedos para espantar mufas) temimos por esta sucesión de imágenes que se abalanzaron sobre nosotros desde el doloroso y patético 0-1 en Floresta. Parte Don Ángel. Quién sabe que lectura habrá hecho Passarella desde su personalísima conducción para imaginar una realidad distinta a la que se caída de madura. Habrá soñado con una aventura "barcelonesca" al fragor del mensaje romántico del entrenador; Habrá visto la potencialidad de la revolución que River Plate todavía se adeuda; Habrá encontrado una figura maleable que no opaque egos y que contagie aquello que en el plantel ya está comprobado que no existe.
Haya lo que haya imaginado el Kaiser, nada de eso ocurrió. Y el fracaso de Cappa -por su incapacidad- es también el propio -por el flagrante error de haberlo considerado apto para esta empresa-.
Jugados como estamos, todos compramos esa ilusión. No nos quedaba otra. Como tambien compraremos la que venga en su reemplazo. Mas siempre quedará la convicción de saber que Cappa fue consecuente con sus mediocres antecedentes, obviando el famoso Huracán del tiki tiki. Será River Plate un eslabón más en su larga cadena de patriadas que (por hache o por ve) se troncharon a mitad de camino. Este millonario maximizado en urgencias, jamás le planteó el mínimo resquicio para la paz. Tal vez por eso nunca encontró el equipo. Tocó a la marchanta esquemas, puestos y jugadores. Ese mareo estratégico que lo apresó, hizo que poco a poco el empuje soberbio de un arranque con 3 victorias se fuera desinflando penosamente. Algo es claro: Si en 18 partidos no das dos pases seguidos y solo encontrás 4 titulares indiscutidos (Carrizo, Maidana, Almeyda, Pavone), algo mal se debe haber hecho.
Ya sea en sus abundantes parloteos iniciales o desde el absurdo silencio autoimpuesto antes de su caída, Ángel clamó por tiempo para trabajar. Nadie podrá quitarle razón a sus súplicas, pero 7 partidos sin ganar, una caída lastimosa ante All Boys, un cuadro hundido en la promoción y un equipo carente de juego y ánimo para la respuesta, son motivos (aparentemente suficientes) para cortar por lo sano. En este River de hoy el tiempo es un bien escaso, y Cappa consumió mucho y lo retribuyó casi con nada.
Venerado y denostado por la pseudoprensa. Virulento, calentón y hasta querible por la vehemencia con la que defendió su (nuestra) causa. Volverá ahora Don Ángel al lugar que corresponde. Volverá a la teoría. A la mesa de café, al púlpito de catedrático, a la sanación de un mensaje sin fisuras, a las alabanzas irrefutables de ese juego que a todos nos gusta, pero que tal vez ya no exista. Al dardo venenoso hacia los incultos procuradores del resultado a como de lugar. Volverá Cappa a ese sitio, lejos de este cruel día a día que le exije comprobar que es capaz de llevar a la práctica su dialéctica.
Allí pertenece Cappa. Lejos de las peripecias ilógicas de un deporte que ha vuelto a jugarle una mala pasada.

domingo, 7 de noviembre de 2010

DE MAL EN PEOR

All Boys 1 - 0 River Plate
Torneo Apertura 2010 - 13ª fecha.
Estadio Malvinas Argentinas - 07/11/10.


ALL BOYS: Cambiasso; Vella, Casteglione, Domínguez y Soto; Sánchez, Barrientos, Rodríguez y Grazzini; Fabbiani y Mattos. Posteriormente Pérez García, Rimoldi y J. Ferrari. DT: José Romero.
RIVER PLATE: Carrizo (6); Ferrari (4), Maidana (6), Ferrero (5) y Arano (3); Rojas (3), Cirigliano (4), Ballón (4) y Lanzini (4); Buonanotte (5) y Pavone (5). Luego Ortega (4), Pereyra (5) y Funes Mori. DT: Ángel Cappa.
GOLES: Juan Pablo Rodríguez (AB) 8 st.
ARBITRO: Néstor Pitana (mal)
MAN OF THE MATCH: Cristian Fabbiani (All Boys).
RESULTADO MORAL: All Boys 1 - River Plate 0.

Fin de semana de noviembre. Sol. Calor. Primavera.
Estudiantes barre a Lanús y es puntero.
Messi brilla en una nueva victoria de Barcelona.
Federer es campeón en el ATP de Basilea.
Ginobili aporta 28 para otro éxito de San Antonio Spurs.
Todo normal.
River Plate va a Floresta a una parada brava por el descenso.
Pierde y juega horrible.
Una vez más.
Todo normal.
Estamos muy tristes.
Más que tristes, calientes.
Más que calientes, preocupados.
Y las fechas pasan y, la verdad, no pasa nada.
En realidad si pasa, pero nada de lo que pasa es bueno.
En Floresta River dio lástima.
All Boys es más de lo que muchos piensan, pero sigue siendo All Boys.
Nada extraño. 4-4-2 y todos corren.
Hasta Fabbiani no desentona.
Suficiente para este Millonario con las cuentas en rojo.
Ahora. All Boys seguirá siendo All Boys, pero.
¿Seguimos siendo River?.
En su silencio autoimpuesto, ¿Cappa sabe lo que quiere?.
Será tan difícil acertar alguna vez un planteo táctico.
O hacer un cambio correcto.
O acaso no le entienden su parla barroca.
O será que es solamente incapaz.
Y si es así.
¿Cuanto durará al frente de este barco?
Buonanotte y Ortega, salen y entran sin ton ni son.
Rojas y Ballón del fondo del banco a puestos clave entre los 11.
Funesito y Lamela, promesas de juego que... no juegan.
Una linea de cuatro que no se altera por mas que haya crisis atómica.
No hay 3 pases seguidos.
No hay un conductor.
Ni un pálido atisbo de inteligencia.
No hay temperamento y fuego sagrado.
¿Podría alguien decir de que jugó Cirigliano?
¿O de que jugó Lanzini?.
Carrizo, parando lo que puede. Pero es arquero, no mago.
Ferrari, desconocido.
Arano, el mismo perro de siempre.
Maidana y Ferrero, lo más decente mal que mal.
Pavone... pobre Pavone.
Cappa, con un bolonqui que le quema las manos.
Y si le quema, Don Ángel, mejor que lo deje ahora que es tiempo.
Encima se viene Boca. Match visagra.
Noticias grossas auguran ocurrir el próximo martes.
Solo espero un cambio radical.
Ya sea para reconstruirnos anímicamente desde una alegría.
O para que todo estalle en mil pedazos desde una decepción.
Pero que cambie, por favor.
Esta lenta agonía es insoportable.

domingo, 24 de octubre de 2010

UN EQUIPO SIN ÁNGEL

River Plate 1 - 1 Racing Club
Torneo Apertura 2010 - 12ª fecha.
Estadio Monumental - 23/10/10.


RIVER PLATE: Carrizo (6); Ferrari (4), Maidana (6), Román (5) y Arano (3); Rojas (4), Ballón (5), Lamela (5) y Ortega (3); Pavone (6) y Funes Mori (6). Posteriormente Buonanotte (6), Ferrero (6) y Cirigliano. DT: Ángel Cappa.
RACING CLUB: De Olivera; Cáceres, Aveldaño, Martínez y Cahais; Toranzo, Jacob, Fernández y Moreno; Bieler y Hauche. Luego Luguercio, Castroman y Litch. DT: Miguel Ángel Russo.
GOLES: Giovanni Moreno (RAC) 34 pt. Diego Buonanotte (RP) 1 st.
ARBITRO: Patricio Loustau -bien-
MAN OF THE MATCH: Giovanni Moreno (Racing Club).
RESULTADO MORAL: River Plate 1 - Racing Club 1.

A los 40 minutos del primero, con River ya abajo en el score por el precioso tanto de Giovanni Moreno, ocurrió algo que ningún hincha millonario podrá pasar por alto y que es el símbolo de estos tiempos convulcionados. Una ovación se desbordó por las tribunas del Monumental dedicada a Alexis Ferrero. Hay que hacer mucha fuerza para recordar un reconocimiento tan estremecedor para un jugador así. Ferrero, ese tosco paladín de la entrega y el temperamento de este equipo, habrá experimentado el momento mas sublime de su carrera, y nosotros, muy nerviosos y -acaso- hartos, apostamos en ese gesto, una de las cartas menos recomendables: La de la bronca.
No hay dobles mensajes en el título de este post. River, con Cappa, no tiene ángel (o sea, aquello que por talento, garra, espíritu o fortuna, hace que un equipo salte de la ordinariez de un empate de local a una victoria que descomprima angustias atragantadas), y eso surge a la vista desde cualquier flanco. Así y todo, no existe ningún análisis que se emprenda y que no termine en las responsabilidades -cada vez mas indisimulables- del entrenador riverplatense como errático comandante de este barco. Dicen que cuando el carro anda, los melones se acomodan, pero ante tanto volantazo sin sentido (salidas y entradas en el equipo de Ortega, Buonanotte, Caruso, Affranchino, Pereyra, Lamela, Mauro Díaz, etc; Ravietas alocadas, espasmos verborrágicos y silencios inflijidos), lo mas probable es que el cargamento se dañe y se pierda antes de llegar a destino. Poco de su River apuntala esperanzas. No salvaguarda el cero con su defensa. No contiene ni genera lo suficiente para hacer pata ancha en el medio, y no golpea directo al mentón con su ofensiva. El pueblo no es tonto y se da cuenta. No hay rumbo concreto si el capitán está confundido. Asusta pensar cuanto tiempo tardará en orientarse.
Enredado en sus propias confusiones, ante Racing -y como en los últimos 6 partidos- River solo otorgó una parva de empujes vanos y pases que casi llegan a destino. Tuvo sus oportunidades claras. Cortó clavos en varias contras. Dejó literalmente la vida por la victoria, pero desafortunadamente, en el fútbol "apenas" hay que ser mejor que el adversario para lograrla. Y hace un rato bastante largo que River no lo es mejor que quién está enfrente.
En estas semanas decisivas que se avecinan oiremos de todo. Cantos de sirena, agoreros mediáticos, oportunistas de ocasión, mensajes de paz y de guerra. Con los nervios de punta, el mundo River clama por resultados que traigan aire. Clama por algunas ideas concretas que despejen el panorama. Clama porque Don Ángel sepa la magnitud del lío que tiene entre manos, y que encuentre entre tanta confusión, el camino que nos permitan salir de este literal paso a paso en la tabla de puntajes, que ya se ha tornado en tedioso e insufrible, como un reloj de arena mojada.

domingo, 17 de octubre de 2010

TOMATE UN VINO Y OLVIDATE

Godoy Cruz Antonio Tomba 2 - 2 River Plate
Torneo Apertura 2010 - 11ª fecha.
Estadio Malvinas Argentinas (Mendoza) - 17/10/10.


GODOY CRUZ ANTONIO TOMBA: Torrico; Curbello, Sigali y García; C. Sánchez, Olmedo, Villar, Rojas y Ramírez; Salinas y Castillo. Posteriormente Carranza, N. Sánchez y Núñez. DT: Omar Asad.
RIVER PLATE: Carrizo (5); Ferrari (4), Maidana (6), Román (6) y Arano (4); Affranchino (4), Acevedo (5), Pereyra (4) y Lamela (4); Caruso (4) y Pavone (7); Luego Ortega (4), Ballón y Funes Mori. DT: Ángel Cappa.
GOLES: Leonardo Sigali (RP) -en contra- 41 pt. David Ramírez (GC) 7 st. Mariano Pavone (RP) 18 st. Cesar Carranza (GC) 33 st.
ARBITRO: Federico Beligoy (mal).
MAN OF THE MATCH: David Ramírez (Godoy Cruz)
RESULTADO MORAL: Godoy Cruz Antonio Tomba 2 - River Plate 2.

Si fuiste al Malvinas a ponerle el pecho a las balas, si te sentaste frente al tele con desconfianza del destino, si te estrujaste de los nervios con la oreja en la radio. Tomate un vino y olvidate. Si te quedaste ronco a insulto limpio, si pateaste alguna silla, si cruzaste los dedos en vano, si te vas a dormir con una luna inolvidable. Hoy, tomate un vino y olvidate. Si tu equipo hace lo que puede, si tu técnico se va siempre a las puteadas, si te meten goles de contra ganando 1-0, si el árbitro es un no vidente,si haces mil y una cuentas y ninguna te da. Por hoy haceme caso, esta noche (en Mendoza o el país, y en el día de la madre), tomate un vino y olvidate.
Para "este" River y ante "este" Godoy Cruz, nunca será malo un punto en Mendoza. Pero el contexto que nos rodea y el trámite del partido exigen otras miradas más que la puramente numérica. El Tomba es todo lo que River no es. O sea, un conjunto seguro de sí, con sus engranajes aceitados y claras sus ideas. Ante esto el millonario batalló tapando con cierta solvencia sus agujeros tácticos en el primer tiempo. En el complemento, el partido se rompió y -como suele pasar- River regaló su arco con tal de ir en busca del rival. Casi lo gana. Pero también casi lo pierde. Podrá ser cierto aquello de que el fútbol se define en las áreas, pero el nudo de los partidos se ata y se desata en el mediocampo. Y allí la banda ofrece generosas ventajas. Porque no tiene chispa, imaginación, ideas creativas (con Lamela, Ortega, Buonanotte, Lanzini, juegue quien juegue), y porque a la hora del aguante, cualquier refrío lo deja de cama (en Mendoza Acevedo y Ballón no pudieron hacer ni medio pelado Almeyda).
17 puntos, 5 sin ganar, 4 empates seguidos. All Boys y Olimpo que ganan. Alarmas que se prenden. Así las cosas, cuesta encontrar algo positivo de esta visita a Cuyo que escape del esfuerzo titánico de Mariano Pavone por generar peligro en donde no lo hay. Algunos dirán que se descontó un punto a Gimnasia, Tigre y Huracán en la pelea de la otra tabla, pero el gusto en la boca es demasiado amargo como para taparlo con una pastilla tan insignificante.
Saber que River ha sido históricamente uno de los equipos mas beneficiados por el arbitraje argentino, no impide sentirse "violado" por labores como la de Federico Beligoy. Apenas arrancado el complemento, Lamela fue al piso a buscar una pelota y Jorge Curbello, en un ataque de uruguayitis extrema, lo marcó de muslo a pantorrilla con una plancha de violenta mala leche. Era roja pero para Beligoy solo fue una amarilla de compromiso. En la hora del partido, Funes Mori picó entre los centrales, la bajó con el pecho y metió un golazo que era la victoria. Solamente el juez vio mano del delantero al momento del control del pase. Nadie aquí justificará la violencia, pero a veces es difícil mantenerse sobrio ante tamaño despojo.
En un panorama cada vez mas negro y tapados de problemas como estamos, no se exige favoritismo, sino justicia. ¿Será mucho pedir?.

lunes, 11 de octubre de 2010

MOSTRANDO LA HILACHA

River Plate 0 - 0 Gimnasia (La Plata)
Torneo Apertura 2010 - 10ª Fecha.
Estadio Monumental - 11/10/10.


RIVER PLATE: Carrizo (6); Ferrari (4), Maidana (6), Román (6) y Arano (4); M. Díaz (4), Acevedo (5), Lamela (7) y Ortega (4); Funes Mori (5) y Pavone (6). Posteriormente Buonanotte (5), Affranchino (4) y Caruso. DT: Ángel Cappa.
GIMNASIA (LA PLATA): Sessa; Pierroud, Fontanello, Masuero e Iriarte; Encina, Rinaudo, Aued y Casco; Neira y Córdoba. Luego Castro, Landa y Graff. DT: Pablo Morant.
GOLES: No hubo
ÁRBITRO: Rafael Furchi -bien-
MAN OF THE MATCH: Gastón Sessa (Gimnasia La Plata)
RESULTADO MORAL: River Plate 3 - Gimnasia 1.

Certezas que deja esta tardecita de lunes a la que le faltaron dos puntos para ser perfecta:
- River mereció ganar (y ampliamente).
- Se puede jugar mal aún creando 10 ocasiones de gol.
- El peor pesar de este River, es su propia urgencia.
El empate desencanta. contagia mala onda. Pincha ilusiones. Hubiera sido imposible imaginar un marco mejor para un despegue definitivo. Hacer rendir con una victoria el punto contrabandeado ante Banfield. despegarse 3 puntos de un rival directo, el Monumental repleto. Y sin embargo, masticamos la bronca. Por el cero, por el juego, por la gente, por la sumatoria en la tabla que se hace cada vez mas lenta.
El juego ante el Lobo no tuvo muchos misterios. Palo tres veces, Sessa otras tantas, cambios incomprensibles, intentos atolondrados, puntadas finales que se erran, contragolpes que por poco se lamentan. Hubo 20 minutos de partido (desde los 10 a los 30 del primer tiempo) donde el millo sintonizó la misma frecuencia. Preciso en lo colectivo y desequilibrante en lo individual, motorizado por el talento de Lamela y la polenta de los dos de arriba, River debió usufructuar mejor su lapso de inspiración. Los palos, la impericia y el portero rival, dijeron que no. Luego Gimnasia volvió mas guerrero para jugar el complemento y, aunque hubo buenas posibilidades, ya no fue tan fácil crear las situaciones para ese gol que se negó a llegar.
Baja la tarde feriada de este lunes. Veo a Cappa disponiendose a ensayar su florida justificación que cada vez me suena mas a zaraza que a otra cosa. Sabrá Don Ángel que quiso hacer cuando sacó a Lamela en el entretiempo?, Que cosas habrá imaginado en Mauro Díaz para inventarlo de volante derecho?. Contemplarán sus convicciones quitar un defensor, sobre todo si el rival (como GELP hoy) no ataca?. Las fechas pasan y su River tiene una identidad amorfa. El envión febril del arranque se ha detenido en un espeso banco de niebla. Nadie hasta aquí osará discutir su propuesta, pero mientras la impaciencia aumenta y los nervios se crispan, deberá (Ángel) y deberemos (nosotros) entender rápido que la AFA le da puntos a los que ganan los partidos, y no a los que lo merecen.
A principios de temporada River compró un traje. Atento al gran baile en que se ha metido, lucio con garbo y charm en las primeras fechas. El paso de los partidos, el uso, el desgaste, el ajetreo, lo han desalineado y su estampa de alta costura parece reducirse a un vago recuerdo. Ya no se lo ve impecable, hay hilachas en sus costuras. Ya no despierta suspiros con su swing, solo gestos preocupados por un futuro demasiado incierto. Se impone una urgente visita al sastre, antes que a esa palabra haya que anteponerle "de".

domingo, 3 de octubre de 2010

BARATISIMO

Banfield 2 - 2 River Plate
Torneo Apertura 2010 - 9ª fecha.
Estadio Florencio Sola - 03/10/10.


BANFIELD: Bologna; Ladino, Dos Santos, López y Bustamante; Quinteros, Rosada, Romero y Erviti; Ramírez y Zelaya. Posteriormente Delfino, Pío y Barrales. DT: Julio Cesar Falcioni.
RIVER PLATE: Carrizo (5); Ferrari (4), Maidana (4), Román (5) y Arano (4); Pereyra (4), Acevedo (4), Lamela (4) y Ortega (4); Funes Mori (4) y Pavone (6). Luego M. Díaz, Caruso y Buonanotte. DT: Ángel Cappa.
GOLES: Rubén Ramírez (BAN) 4 pt. Ariel Ortega (RP) -penal- 17 st. Víctor López (BAN) 22 st. Adalberto Román (RP) 42 st.
ARBITRO: Sergio Pezzotta (regular).
MAN OF THE MATCH: Walter Erviti (Banfield)
RESULTADO MORAL: Banfield 2 - River Plate 1.

Hay veces en las que un gol cambia todos los puntos de vista. Otras veces, como esta, cambia muy poco, salvo, que querramos que cambie. A los 42 del segundo tiempo, y con las alarmas de incendio ya encendidas, un centro de Mariano Pavone encontró en su camino un impecable cabezazo del paraguayo Román. La pelota salió baja y velóz, apenas patinó en su rebote contra el césped húmedo y se metió, rotunda, en el segundo palo de Bologna. El grito del 2-2 salió del alma destruyendo diques de angustia. Es que a veces el alivio y el placer suelen confundirse.
Pero ese gol agónico y este empate para nada despreciable en una cancha inhóspita no lograrán cambiar los pareceres de esta -nueva- actuación demasiado pobre. Solo en los terrenos de los buenos azares y de una dudosa recompensa al intentar pese a todo, puede explicarse coherentemente porque River no se fue del Florencio Sola con una mueca agria. En un pleito donde la personalidad pesaba mucho, Banfield, con ese esquema aceitado de presión y vigor físico, prepoteó al millonario desde el comienzo mismo del partido. Lo obligó a desacoples en la zaga y a no hacer pié nunca en el mediocampo. Perdonado de goles hechos, River comprendió rápido que el juego pasaba por la potencia de Pavone, y fue un centro del delantero el que propició este punto por el que pagamos muy barato. Así y todo, la poca autoridad que mostró la banda para jugar un partido de temperamento (como contra Vélez, como contra Newell's), es alarmante.
Carrizo regaló el primer gol, pero se redimió con el penal y con dos o tres tapadas que hubieran definido el juego. Maidana jugó su peor partido desde que llegó a River. Da la sensación que se entiende mejor con Ferrero que con Román. El paraguayo es veloz y tiene garra, pero lo mueven mucho en el cuerpo a cuerpo y a la hora de la pelota parada siempre da ventajas de estatura. Pavone sacó chapa de insustituible y no es necesario que convierta goles para serlo. No debe ser fácil estar en el lugar de Acevedo y soportar el peso de la figura que tiene que reemplazar, imposible hacer comparaciones. Ferrari -bien tapado- y Arano -hasta aquí, un jugadorcito- suman muy poco en la ofensiva y cada ves restan mas a la hora de marcar.
También estaría bueno saber que pasa por la cabeza de Cappa en estos momentos. Embarrado en protestas inconducentes, Don Ángel debería procurar perder menos las casillas y encontrar un norte definitivo para esta aventura. Adivino ver cierto desconcierto en su trabajo de inculcarle al equipo un estilo que nos permita jugar como queremos y no como podemos. Si las primeras fechas mostraron un sendero de optimismo, estas últimas han vuelto a sembrar dudas sobre lo que se hace y como se hace para llegar al objetivo. Ojo, no estamos mal, para nada. 15 puntos es bastante a esta altura. Solo que, con actuaciones como esta ante Banfield, el techo del equipo parece estar mucho mas cerca de lo que pretenderíamos.

domingo, 26 de septiembre de 2010

CASTIGO DEL CIELO

River Plate 1 - 1 Quilmes
Torneo Apertura 2010 - 8ª fecha.
Estadio Monumental - 26/09/10.


RIVER PLATE: Carrizo (5); Ferrari (4), Maidana (5), Román (6) y Arano (6); Ballón (4), Almeyda (5), Lamela (7) y Buonanotte (4); Pavone (6) y Funes Mori (5). Posteriormente Ortega (7), Acevedo y M. Díaz. DT: Ángel Cappa.
QUILMES: Tripodi; Fontanini, Gioda, Gerlo y Broggi; Torres, Cerro, Kalinsky, Núñez y Raymonda; Morales. Luego Varela, Caneo y Garnier. DT: Hugo Tocalli.
GOLES: Mariano Pavone (RP) 2 st. Miguel Caneo (QUI) 47 st.
ARBITRO: Juan Pablo Pompei -regular-.
MAN OF THE MATCH: Emanuel Trípodi (Quilmes)
RESULTADO MORAL: River Plate 3 - Quilmes 0.

A diferencia de la religión, el fútbol no tiene mandamientos, pero si existiesen, tres de ellos serían los siguientes: - Le pasarás la pelota a un compañero. -Convertirás las situaciones que se te presenten. -Marcarás a tu adversario en la pelota parada. El fútbol (este juego impío que hoy nos golpea en frío en el mentón) está lleno de reglas no escritas que solo sirven para que mediocres periodistas luzcan como sabios, cuando con tono catedrático, exclamen la máxima de esta noche de Núñez: Los goles que se pierden en un arco, se sufren en el otro.
Esa idea tan vieja como el juego mismo comienza a hacer ruidito en tu cabeza cuando una a una las chances se desperdician. De pronto, un foul zonzo y evitable en la puerta del área le da la excusa justa al fantasma para meter la pata. Luego, lo que todos sabemos, uno o dos defensores x que se duermen, un delantero solo por el segundo palo, y lista la vacuna. Andá a llorar a la iglesia.
River perdió 2 puntos dolorosos, porque a veces, suele ser mejor pasar por incapaz que por boludo. Luego de un primer tiempo bastante liviano, los de Cappa ofrecieron una cara renovada y ambiciosa en la segunda mitad. Pavone logró rápido lo que parecía ser lo mas difícil de la noche, o sea, corroer el muro defensivo cervecero. Con pelota y espacios a disposición, River, y sobre todo Funes Mori, pudieron hacerse un festival de goles, pero solo lograron aumentar la cuenta en el casillero de los pingpones en los programas deportivos de entre semana. Sus yerros le estiraron la agonía a un Quilmes que, a la vista de su patética producción ofensiva, encontró ese empate como un verdadero regalo del cielo.
Entre tanto ceño fruncido y busqueda de explicaciones, algunas cosas quedaron mas o menos claras. Ballón es volante central o es suplente. Román no es menos que Ferrero, pero da ventajas de estatura. Que se mantenga a Buonanotte a este nivel es contraproducente para todos, sobre todo para él. Pavone y Funes Mori pueden (y deben) jugar juntos. Ortega lúcido ante rivales lúcidos es una cosa y ante rivales cansados es mucho mejor, ¿podremos entender que -tal vez- es mejor que arranque los partidos de suplente?. Erik Lamela tiene todo para ser la mejor aparición de las inferiores de River desde el Pipita Higuaín.
Hoy volamos de la calentura. Porque teníamos 16 en la mano y de golpe 2 se nos caen de puro giles nomas. Por los goles perdidos. Porque nos llegan media vez y nos empatan. Porque Almeyda se rompió y sin él, el desamparo será grande. Porque la fecha se había dado redonda en término de resultados. Así y todo, la incertidumbre del comienzo de temporada va dejándole paso de a poco a una tibia certeza de que será muy difícil que en junio del año que viene lo mas temido finalmente ocurra. Y si de cada cotejo hay que extraer una enseñanza para el futuro, esta paridad ante Quilmes nos ha revelado de la manera mas cruel posible, que los partidos no se terminan hasta que se terminan.

domingo, 19 de septiembre de 2010

PERDONA Y PAGARÁS

Newell's Old Boys 1 - 0 River Plate
Torneo Apertura 2010 - 7ª fecha.
Estadio Marcelo Bielsa (Rosario) - 19/09/10.


NEWELL'S OLD BOYS: Peratta; Alayes, Cichero y Schiavi; Vella, Bernardi, Mateo, Estigarribia y Formica; Sperdutti y Borghello. Posteriormente Salvatierra, Vangioni y Dolci. DT: Roberto Sensini.
RIVER PLATE: Carrizo; Ferrari, Maidana, Ferrero y Arano. Pereyra, Almeyda, Ballón y Lamela; Ortega y Funes Mori. Luego Pavone, Buonanotte y Rojas. DT: Ángel Cappa.
GOLES: Iván Borghello (NOB) 10 pt.
ARBITRO: Néstor Pitana.
RESULTADO MORAL: Newell's Old Boys 1 - River Plate 1.

El destino suele dar señales, y se sabe, el que avisa no traiciona. Viernes por la noche. Gimnasia de la Plata convierte un gol luego de 7 meses y medio y ganan su primer partido en ese tiempo. Mala señal. Sabado por la tarde Tigre le da vuelta a Godoy Cruz un partido que tenía perdido. Mala señal. Domingo al mediodía. All Boys doblega al laureado Estudiantes de La Plata en su canchita de Floresta. Mala señal. No podía ser este un fin de semana felíz. Y -efectivamente- no lo fue.
Les confieso amigos que no vi el partido. Y me siento el peor de los traidores. Se imaginarán entonces, un viaje a visitar parientes, un cuñado 0 fútbol que saca turno de tenis justo (justo!!!!) de 4 a 6. Y una elegante negativa que ronda mil veces por la cabeza, pero que nunca se produce porque no da. Pero uno nunca se puede escapar de River del todo y por eso se mantiene alerta al lejano relato del televisor del buffet. El corazón se detiene cuando una "o" se estira. Es gol, obvio, pero ¿de quién?. No hace falta llegar al final del relato. Lo hace saber un bostero que rondaba al grito de "estos gallinas son unos muertos". Callate, nabo.
La tarde (o el turno) se va en la espera de algun otro grito, otra señal, algo que rompa la monotonía. Llego al bar sucio y transpirado justo para ver como Pitana levantaba los brazos y terminaba el partido decretando la derrota. Taqueloparió. Luego mirás el resumen. Ves el golazo de cabeza del "Memo" Borghello. Te sorprendés con el atajadón de Peratta a Funes Mori. Y no podés creer como Ballón en el primer tiempo y Ferrero en el complemento erraron los goles que erraron. Y se sabe, el que perdona las paga. Volvés a casa haciendo cuentas todo el viaje. Que tenemos 13, que si le ganamos a Quilmes son 16, que el partido pendiente de Gimnasia, que All Boys y Olimpo suman distinto. Que tortura, por Diós.
El duelo ante Newell's en Rosario era una prueba de personalidad. Y River -como ante Vélez- volvió a defeccionar en ese plus de caracter que se necesita para revertir un trámite que arranca torcido. Es cierto que se pudo haber empatado y tal vez (por el contexto y el rival) no se haya jugado un mal cotejo. Pero hace bastante rato que River no gana estos partidos visagra. Algo, evidentemente muy dificil de identificar, todavía sigue faltando para dar el gran despegue.
Escribo esto con el odioso "Marteeeeen" de Araujo de fondo, mientras Boca termina de darle forma a su victoria sobre Colón de Santa Fe. Una fecha que nació mal parida desde el viernes no podía acabar de otra forma.
Ah. Gané 6-2 / 6-4. Pero eso no salva el fin de semana ni a palos.

domingo, 12 de septiembre de 2010

RESULTADO MATA ACTUACIÓN

River Plate 1 - 0 Arsenal
Torneo Apertura 2010 - 6ª fecha.
Estadio Monumental - 12/09/10.


RIVER PLATE: Carrizo (7); Ferrari (6), Maidana (6), Ferrero (6) y Arano (4); Affranchino (4), Almeyda (6), Rojas (5) y Pereyra (5); Ortega (5) y Funes Mori (7). Posteriormente Caruso (5), Lamela (6) y Ballón. DT: Ángel Cappa.
ARSENAL: Campestrini; Nervo, López, Aguilar y Krupoviesa; Sena, Leiva, Ortíz y Choy González; Óbolo y Leguizamón. Luego González, Alustiza y Franzoia. DT: Gustavo Alfaro.
GOLES: Rogelio Funes Mori (RP) 29 st.
ARBITRO: Patricio Loustau -bien-
ROJAS: Roberto Pereyra (River Plate), Pablo Aguilar (Arsenal)
MAN OF THE MATCH: Rogelio Funes Mori (River Plate)
RESULTADO MORAL: River Plate 1 - Arsenal 0.

Cuanto vale un puñito apretado como el del final de esta tarde gris en Núñez?. Cuanto cuesta una alegría marcada por el esfuerzo y la perseverancia?. Cuanto sale la sonrisa de un domingo en su crepúsculo?. Cuesta garra, sale transpiración, vale oro. Ahí se va River, apretando fuerte en el bolsillo los tres puntos para depositarlos en caja. Ahí también nos vamos nosotros, contentos, esperanzados, permitiéndonos dejar para otros momentos las exigencias que nuestro pasado ostentoso impone, convencidos ya, que para tener el pan en la mesa, ahora hay que sudar y embarrarse las manos.
Hasta el mas ignorante de los neófitos hubiera predicho como se iba a plantear el partido ante Arsenal en el Monumental. Equipo de Alfaro que va de visitante: Todos atrás y Dios de nueve. Para que gastarse en describir un juego que se repitió en las ráfagas estériles de River por percutir una defensa sobrepoblada y el latente cagazo que sobrevoló la tarde de que te hagan percha en una contra. Ganamos bien. Metimos mucho. Jugamos medio pelo. Sumamos, que no es poco.
Mejor describir entonces los dos puntos cumbres que marcaron el trámite del juego y coronaron a las figuras de la tarde. A los 15 del complemento, un pelotazo cayó en el área a las espaldas de Almeyda. Al Pelado (en su primera falla del semestre) lo durmió Luciano Leguizamón entrando por el lado ciego y su remate franco en el área chica obligó a una atajada monstruosa de algún superheroe de historieta disfrazado de Juan Pablo Carrizo. A los 29, Ortega tiró un corner de esos que siempre se rechazan, pero entre los agarrones, las cortinas y las miradas pétreas apareció la cabeza del pibe Funes Mori. Gol de goleador. Gol de delantero importante. Gol de aumento de cotización. Si hubo en el país algún millonario que se quedó sentado en su silla, debe ir con urgencia al médico.
Hoy River es un arquero soberbio (ganador de 6 de los 13 puntos que tenemos). Es una defensa que se las arregla como puede, pero se las arregla. Es la fibra de Almeyda y el chispazo intermintente de Ortega. Es el gol de un delantero que con cada tanto se hace más jugador. Pero River también es una larga laguna de imprecisiones. Un mediojuego que a veces no para ni agrede a nadie. Es un ariete demasiado solitario allá arriba. Es una bola de nervios irritante. Es un emocionante estadio repleto, es una plegaria al cielo, es una relojeada a la tabla de los promedios.
Es también -y no nos olvidemos de esto- uno de los punteros del campeonato. Quién dice que por ahí, buscando laboriosamente ganarnos el pan, ademas peleemos por quedarnos con la torta.

lunes, 6 de septiembre de 2010

TAN CERCA Y TAN LEJOS

Vélez Sarsfield 2 – 1 River Plate
Torneo Apertura 2010 – 5ª fecha.
Estadio José Amalfitani – 05/09/10.



VELEZ SARSFIELD: Barovero; Cubero, Tobio, Domínguez y Papa; Vella, Zapata, Somoza y Moralez; Silva y Martínez. Posteriormente Razzotti y Álvarez. DT: Ricardo Gareca.
RIVER PLATE: Carrizo (5); Ferrari (4), Maidana (6), Ferrero (6) y Arano (4); Affranchino (4), Almeyda (5), Pereyra (4), Lanzini y Ortega (4); Funes Mori (4). Luego Buonanotte (5) y Pavone. DT: Ángel Cappa.
GOLES: Juan Manuel Martínez (VZ) 33 pt. Diego Buonanotte (RP) 41 pt. Santiago Silva (VZ) –penal- 13 st.
ARBITRO: Héctor Baldassi (bien)
ROJAS: Leandro Somoza (Vélez Sarsfield)
MAN OF THE MATCH: Santiago Silva (Vélez Sarsfield)
RESULTADO MORAL: Vélez Sarsfield 2 – River Plate 1.


Ya está. Ya ocurrió. Ya fue. Pasó lo que tenía que pasar. Lo que sabía yo, lo que sabías vos. Lo que sabía el y todos. En el Fortín teníamos todos los números para ser boleta. Asistían a esa certeza mil y un fundamentos de la razón y la realidad, solo negados por esta esperanza combativa y popular que hemos fundado con el semestre. 1-2 en el Amalfitani. Chau punta, chau invicto. Bajamos las escalinatas de Villa Luro o apagamos presurosos los televisores abrumados por los mismos pensamientos oscuros, con los cuales ya somos como chanchos. Al menos, nos vamos comprendiendo cual es nuestro verdadero objetivo en esta temporada.
Desde ya que no es Vélez (o Estudiantes, o Boca) nuestro adversario ni nuestro parámetro. Pero tampoco nuestros rivales son All Boys, Quilmes, Olimpo, Gimnasia o Huracán. Básicamente River compite esta campaña contra sus temores y apremios, que son tan molestos como el peor de los contrincantes. Luego de un comienzo auspicioso en todo sentido, las últimas fechas han arrojado un serio retroceso en esa carrera de River contra River. Por eso el gesto adusto de esta masa fiel ante la actuación de un equipo que todavía deja muchas preguntas sin responder.
Vélez fue más a lo largo de los 90 minutos. A ellos siempre 2 + 2 les da 4. Presionan, asfixian, muerden, te la quitan y juegan. Todos la tocan y se animan, potenciados por un sentido colectivo que da envidia. Al millonario, en cambio, las ecuaciones le dan, solo cuando el lápiz de Ortega está con punta. Hay algo que es muy evidente. River sufre horrores para generar juego ofensivo. El tándem creativo Ortega – Lanzini u Ortega - Buonanotte es apenas un híbrido que se queda en medias tintas y aisla demasiado a Funes Mori. El juego por las bandas poco aporta para rescatar el naufragio, porque Pereyra y Affranchino todavía están muy tímidos, y porque Ferrari (una buena carta, a menudo bien cubierta) y Arano (de 5 mediocres partidos hasta aquí) solo aportan confusión y no claridad.
Nos quedamos masticando bronca. El empate de Buonanotte había servido para detener el impulso de un Vélez siempre mas intenso y mejor parado. Pero el complemento volvió a mostrar la misma cara. Los de Gareca salieron mejor, aprovecharon su chance y justificaron su ventaja. La historia pudo virar a los 28 del segundo cuando Baldassi dejó a los locales con 10. Pero a River le faltó… algo para encontrar la paridad. Y ese algo, no fue la actitud, claro está.

Habrán notado que no se mencionó hasta aquí lo del descenso directo. Bastante tendremos que escuchar toda la semana a la prensa buitre mendigando rating con ese ítem. Ojalá comprendamos que su pesadilla convivirá con nosotros por un par de temporadas, y que solo la auyentaremos con juego (mucho más del que mostramos hasta aquí) y sobre todo, con una enorme dosis de paciencia.

domingo, 29 de agosto de 2010

100% LUCHA

Argentinos Juniors 0 - 0 River Plate
Torneo Apertura 2010 - 4ª fecha.
Estadio D. A. Maradona - 29/08/10.



ARGENTINOS JRS: Navarro; Prósperi, Torren, Sabia y Escudero; Bogado, Mercier, Basualdo y Hernández; Romero y Blandi. Posteriormente Barrera y Escobar. DT: Pedro Troglio.
RIVER PLATE: Carrizo (6); Ferrari (5), Ferrero (6), Román (6) y Arano (5); Affranchino (4), Almeyda (6), Pereyra (4) y Ortega (5); Buonanotte (4) y Funes Mori (5). Luego Lanzini, Pavone y Rojas. DT: Ángel Cappa.
GOLES: No hubo.
ARBITRO: Pablo Lunati -bien-
MAN OF THE MATCH: Juan Mercier (Argentinos Juniors)
RESULTADO MORAL: Argentinos Juniors 1 - River Plate 1.


Es cierto que no estamos en condiciones de ponernos muy exquisitos, pero tampoco nos ha tapado tanto el agua como para festejar cualquier cosa. Cautela y un poco de sentido común. De La Paternal nos vamos con un punto y con la punta, y realmente no se cual de las dos cosas (la unidad o el liderazgo) es mas importante. No se puede pedir mucho más. River sumó en un terreno difícil. Sumó dijimos, y por todos los apremios conocidos, para eso está el millonario en esta temporada.
La orejeada del fixture impone en estos tiempos resaltar como visita peligrosa de puntos perdibles, la excursión al Diego Maradona. Mas ancha que larga, resulta muy dificil jugar bien allí, básicamente, porque no existe la posibilidad de generar ese componente básico que permite el desequilibrio: El espacio. Argentinos lo sabe y por eso presiona, molesta, incomoda, tira centros desde tres cuartos de su campo y desde los laterales en ataque. Obligados a ser precavidos y desconfiados, tal vez River (curado de espanto en una cancha siempre desfavorable) se excedió en estos conceptos, puso lucha y empeño, y se dio pocas chances de poder llevarse el partido.
El pulso del juego lo marcaron los volantes centrales. En el primer tiempo el criterio de Mercier más el interesante aporte del chileno Hernández empujaron a un River inconexo hacia el área misma de Carrizo, otra véz serio y confiable. En el complemento, el fervor volcánico de Almeyda elevó el espíritu de un equipo mas confiado y seguro de sí. Ortega tuvo en sus pies el triunfo pero no resolvió de acuerdo a sus pergaminos. No hubiera sido justo.
Debutó el paraguayo Román y fue junto a Alexis Ferrero lo más sólido de una zaga que cabecea poco, pero molesta bastante y rechaza todo. Es vital que Pereyra y Affranchino comprendan rápido que deben correr a los costados de Ariel todo el partido. Si no lo hacen, Ortega transporta. Y si transporta, se cansa y se confunde. Y un Burrito cansado y confundido no nos sirve mucho. Da la sensación que Funes Mori (mas allá de su momento dulce) necesita una compañía mas "pesada" en el área, y no tanto la asistencia de los volantes llegadores. Y queda preguntarse muy seriamente si es conveniente para Diego Buonanotte que lo sigan manteniendo en cancha con el nivel que ha mostrado.
¿Hubieran firmado 10 puntos de 12 en el arranque?. Obvio. Sin mirar y con las dos manos. De todas formas todavía no queda muy claro cual es el horizonte de este equipo, aún enredado en la ambiguedad de la pelea a dos tablas. El rival del próximo domingo (la primera gran prueba del semestre) dictaminará en que capitulo de la historia deberemos concentrarnos.

domingo, 22 de agosto de 2010

QUEREMOS CREER

River Plate 3 - 2 Independiente
Torneo Apertura 2010 - 3ª fecha.
Estadio Monumental - 22/08/10.



RIVER PLATE: Carrizo (7); Ferrari (6), Maidana (5), Ferrero (5) y Arano (5); Affranchino (5), Almeyda (6), Pereyra (5) y Lanzini (8); Buonanotte (4) y Funes Mori (8). Posteriormente M. Díaz y Caruso. DT: Ángel Cappa.
INDEPENDIENTE: Gabarini; Vallés; Galeano, Tuzzio y Mareque; Fredes, Godoy, Mancuello y Gracián; Pacheco y Silvera. Luego Parra, Martínez y Cabrera. DT: Daniel Garnero.
GOLES: Rogelio Funes Mori (RP) 8 pt. Andrés Silvera (IND) 17 pt. Rogelio Funes Mori (RP) 18 pt. Paulo Ferrari (RP) 27 pt. Juan Pablo Carrizo (RP) -en contra- 44 st.
ARBITRO: Néstor Pitana (bien)
MAN OF THE MATCH: Rogelio Funes Mori (River Plate)
RESULTADO MORAL: River Plate 3 - Independiente 2.

La pucha, si te vieras un poquito River Plate, cuantas preguntas responderias con solo mirar un rato esta convocatoria que eriza la piel. Podrías reconstruirte de tus ruinas, apoyado por esos dos viejitos que saben como nadie de tu gloria y por esos chicos apenas adolescentes que visten tus colores con una dignidad que te conmueve bien adentro. La pucha, viejo y querido millonario, que ganas de soltar un grito que sacuda toda esta angustia que sigue -y seguirá- guardada bien adentro. Si supieras como se sufre, como se corta clavo al verte donde estás. Si comprendieras el alivio que somete mil y un angustias con ese pitazo final. La pucha, River. Que ganas de creer que todo volverá a ser como antes. Como cuando llenabamos canchas y nadie nos mojaba la oreja. No fue hace mucho, pero parece que hace tanto.
Y como queremos creer en todo eso, la cancha se llena. Y como queremos creer que el destino va a cambiar, la historia parece revertir su derrotero de pálidas. Queremos. Creemos, aun sin creernosla, cosa fundamental. Creemos en los goles de Funes Mori antes de que se los lleven a Europa, en el orgullo indómito de Matías Almeyda, creemos en las piernas y la mente virtuosa del muchachito Manuel Lanzini, en las manos ganapartidos de Juan Pablo Carrizo, en el ejemplo de Ariel Ortega, concentrado aun sin jugar, creemos en el paciente trabajo de hormiga de Ángel Cappa, y en este monstruo de mil cabezas que de a poco se va despertando.
Hay una buena onda que se percibe y eso contagia y predispone. A veces no hay que dar muchas vueltas para explicar porqué a los 8 minutos una pifia de Maidana en un remate al arco va a parar justo a los pies del único delantero millonario que esperaba rodeado de camisetas rojas. O que a los 18, y luego de recibir el golpe anímico que significa un empate, Funes Mori defina a lo Palermo un pase de Lanzini, pateando con la canilla y en el piso, y la pelota vaya chanchita a la red pidiendo permiso. Quizá suerte no exista, pero si viene, bienvenida sea.
River le ganó bien a Independiente. No tan bien como pudo haber sido, pero mucho mejor de lo que podía esperarse en la previa. El millonario fue intenso y certero en el primer tiempo con un Lanzini lúcido y un Funes Mori picante y zagas. La predisposición para la entrega y el apetito de victoria disimularon cierta falencia creativa y un buen número de desacoples en la zaga. En el complemento los decibeles se aplacaron por el conformismo de River y la inoperancia visitante. Una fatalidad puso a Independiente a tiro de una igualdad por la que no había hecho demasiado. En el tercer minuto de descuento un remate franco de Silvera encontró en el camino las manos salvadoras de Carrizo. Diez segundos después los corazones volvieron a latir normalmente, al menos hasta el próximo parto pactado para dentro de 7 días.
Hacía 2 años que River no ganaba tres partidos en fila. Tenemos 9 de 9, jugando para tener 6 o 7. Falta tanto que a veces pienso que tanta ilusión no tiene mucho sentido. ¿Que tabla miramos primero entonces?. Las dos. O mejor. No miremos ninguna.